





























Hadeeth Cards
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De 'Uzman —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró haber oído decir al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «A todo musulmán que perfeccione su ablución, su devoción e inclinación ("ruku'") cuando llega la oración prescrita le servirá como expiación de las faltas cometidas anteriormente, siempre que no se haya incurrido en pecados graves; y así durante toda su vida».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que todo musulmán que, cuando entra el tiempo de la oración obligatoria, perfecciona y completa su ablución; reza con devoción de forma que su corazón y las partes de su cuerpo se enfocan en Al-lah y es consciente de Su grandeza; y completa las acciones de la oración, como la inclinación, la postración, etc., obtiene a través de esta la expiación de sus pequeñas faltas cometidas anteriormente, siempre que no haya incurrido en pecados graves. Y esta virtud se extiende a lo largo del tiempo y en cada oración.
Ka'b ibn 'Uyra —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Hay invocaciones después de cada rezo que no defraudarán a quien las diga —o las realice—: decir treinta y tres veces "subhana-l-lah", treinta y tres veces "alhamdulil-lah" y treinta y cuatro veces "Al-lahu akbar"».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que hay invocaciones que no harán perder nada a quien las diga ni se arrepentirá este de decirlas, sino que será recompensado por dichas palabras. Se pronuncian una tras otra al finalizar la oración obligatoria, y son: «Subhana-l-lah» (glorificado sea Al-lah) treinta y tres veces; y significa que Al-lah está por encima de cualquier defecto o imperfección. «Alhamduli-lah» (alabado sea Al-lah) treinta y tres veces; consiste en describir a Al-lah con atributos de absoluta perfección junto con amarlo y exaltarlo. «Al-lahu akbar» (Al-lah es el más grande) treinta y cuatro veces; pues Al-lah es más Grande, más Grandioso y más Majestuoso que cualquier cosa.
Narró Abdulah Ibn Abbas –Alah se complazca de ambos- que el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Quien visita a un enfermo que no esté en etapa terminal y le dice siete veces: As´alu Alah Al Adhim, Rabbul Arshil Adhim an iashfik “le pido a Alah el Grandioso, Dueño del trono grandioso que te cure”Alah lo cura de esa enfermedad.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEn el hadiz de Ibn Abbas, Al-lah este complacido con ambos, hace referencia a cuando una persona visita a un enfermo que no le ha llegado su hora o que no está en etapa terminal y le dice: “le pido a Alah el Grandioso, Dueño del trono grandioso que te cure” Alah lo cura de esa enfermedad: Eso es cuando no está en etapa terminal, pero si está agonizando y a punto de morir no le sirve de nada la cura ni la lectura ya que Alah dice en el Corán: (Y cada nación tiene un período predeterminado, y cuando éste se cumpla no podrán retrasarlo ni adelantarlo, ni siquiera por una hora.) 7:34
De Zaid Ibn Jalid al Yuhani -que Al-láh esté complacido con él- que dijo el Profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él-: “Quien da comida a un ayunante para romper su ayuno, tiene la misma recompensa que él, sin que disminuya en nada la recompensa del ayunante.”
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimiEste hadiz menciona el mérito de dar de comer al ayunante al romper su ayuno, animando a la gente para hacer este bien, ya que indica que quien haga esto tendrá la misma recompensa del ayunante sin disminuirlo nada de su recompensa, y esto es un favor de Al-láh -Enaltecido sea- para sus siervos, ya que incluye valores de colaboración para hacer el bien y alcanzar la piedad además de sembrar el amor y la solidaridad entre los musulmanes. De hecho, el hadiz muestra que al dar a comer al ayunante, aunque se trate de un dátil, entonces se alcanzará el mérito mencionado, por esta razón debe interesarse por hacer este acto cuanto se puede y sobre todo hacia los necesitados que no tienen quienes preparen la comida para ellos.
Sa'd ibn Abu Waqqas —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Quien diga al oír al muecín "Ash-hadu al-la ilaha il-la-l-lahu wahdahu la sharika lah wa anna Muhammadan ‘abduhu wa rasuluh, raditu bi-l-lahi rabba wa bi Muhammadin rasula wa bi-l islami dina" (Atestiguo que no hay más divinidad que Al-lah, sin copartícipes, y que Muhammad es Su siervo y mensajero. Me complazco en Al-lah como Señor, en Muhammad como enviado y en el islam como religión) obtendrá el perdón de sus pecados».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que quien diga al escuchar al muecín: «Ash-hadu al-la ilaha il-la-l-lahu wahdahu la sharika lah»; es decir, reconozco, admito y declaro que no hay ninguna divinidad verdadera que merezca ser adorada salvo Al-lah, y todo lo que se adore fuera de Él es falso. «Wa anna Muhammadan ‘abduhu wa rasuluh»; es decir, (atestiguo que Muhammad) es un siervo que no debe ser adorado y un mensajero que no miente. «Raditu bi-l-lahi rabba», estoy complacido con Al-lah; Su señorío, Su divinidad, Sus nombres y Sus atributos; «wa bi Muhammadin rasula», y con todo lo que ha sido enviado y nos ha trasmitido; «wa bi-l islami», y con todas las leyes islámicas, mandatos y prohibiciones «dina», como creencia y sumisión; obtendrá el perdón de sus pecados menores.
Se transmitió de Yazíd Ibn Sharík Ibn Táriq, que dijo: “He visto a Alí dando un discurso desde el mimbar y le he oído decir: ‘¡No, por Al-láh, que no tenemos libro alguno del Profeta, Al-láh le bendiga y le dé paz, para leerlo, excepto el Libro de Al-láh y lo que hay en esta hoja!’ Entonces desplegó la hoja y contenía: Las leyes del zakat sobre los camellos y sobre la indemnización por lesiones. Y también contenía el hadiz del Mensajero de Al-láh, -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él-: Medina es una ciudad sagrada que comprende lo que hay entre Air y Zaur. A quien introdujera en dicho territorio alguna innovación en el Din, o diera refugio a un innovador, lo maldecirían Al-láh, los ángeles y toda la gente. Tampoco Al-láh aceptará su arrepentimiento o su excusa en el Día del Juicio ni podrá pagar rescate ni ofrenda. ¡El pacto de los musulmanes es único! Y cualquiera de ellos se debe cumplir. Aquel que traicionara el pacto, incurriría en la maldición de Al-láh, de los ángeles y de toda la gente. Y Al-láh no aceptaría su arrepentimiento o excusa, ni rescate u ofrenda alguna.” Quien pretendiera otra ascendencia diferente a la de su padre o pretendiera pertenecer a otro protector, incurriría en la maldición de Al-láh, de los ángeles y de toda la gente. Y Al-láh no le aceptaría su arrepentimiento o excusa, ni rescate ni ofrenda alguna."
Registrado por Al-Bujari y MuslimAli -que Al-láh esté complacido con él- al decir su sermón en el Minbar dijo: Juro por Al-láh que no tenemos ningún otro libro para leer junto con el Corán salvo esto, y mostró unos papeles sobre algunas normas de jurisprudencia sobre las heridas y otras normas, en los cuales el mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- afirmaba que la [ciudad de] Medina es tan sagrada como la Meca, entre el monte de Air y el de Zaur, entonces quien innova algo en la religión o causa daño u opresión a los musulmanes, y quien protege a una persona que innova en la religión será maldecido por Al-láh es decir le priva de Su misericordia, por los ángeles y por toda la gente pidiendo de Al-láh que no le acepte en el día de Resurrección ni sus rezos prescritos, ni los voluntarios, ni su arrepentimiento ni un rescate por su parte. Y que asegurar al incrédulo debe ser con las condiciones conocidas, y con las cuales es prohibido causarle daño, y quien rompe este pacto de seguridad causando daño al incrédulo entonces recibirá la maldición de Al-láh privándole de su misericordia, además de la maldición por parte de los ángeles y de toda la gente, Al-láh no le aceptará en el día de Resurrección ni sus rezos prescritos, ni los voluntarios, ni su arrepentimiento ni un rescate por su parte, ya que no ha agradecido a Al-láh por su gracia, por perder los derechos de herencia, de lealtad, de razón, entre otros, además de romper los lazos familiares y la desobediencia.
Narró Uqbah ibn Amer -Al-lah se complazca de él- que el profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él dijo: “Quien aprende la arquería y después la abandona no es de los nuestros o ha desobedecido”.
Registrado por MuslimA quien se le haya enseñado el tiro con arco o aquello que se le asemeje de instrumentos de guerra modernos, y lo abandone o no lo practique asiduamente, “no es de los nuestros”, esto es: no es de la gente de nuestra guía ni de los que siguen nuestra tradición profética. “O ha desacatado”: esto es una duda del narrador del hadiz entre las dos posibilidad que pudo haber dicho el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, a saber: “no es de los nuestros o ha desacatado”.
De Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah dijo: “Quien haya muerto sin participar en conquistas y sin plantearse participar en ellas, habrá muerto sobre una sección de hipocresía”.
Registrado por MuslimTodo hombre capaz de participar en conquistas y le llega la oportunidad de participar en ellas, pero evita hacerlo, y ni siquiera se lo plantea o piensa en ello, en el sentido de que no reflexiona sobre participar en la Yihad, en su espíritu hay algo de hipocresía. Entre las señalas visibles, encontramos la preparación de los instrumentos de la conquista. El Altísimo dice: “Si hubieran querido [realmente] salir [contigo], habrían hecho preparativos para ello”. Cuando dice: “habrá muerto sobre una sección de hipocresía”, es decir, sobre una forma de hipocresía. En otras palabras, quien muera así será similar a los hipócritas y los que se niegan a participar en la Yihad, y quien se asemeja a unas gentes es de ellos. Todo creyente debe pues tener la intención de realizar la Yihad, ya que por ser participante en estas conquistas debe cumplir sus condiciones si es que existen sino se queda con la intención.
De Aicha, que Al-lah esté complacido con ella, que el Mensajero de Al-lah dijo: “No hay día más apropiado para que Al-lah libre a un siervo suyo del Fuego que el Día de Arafah. En verdad Él se acerca a ellos y comienza a alabarlos ante los ángeles. Y dice: ¿Qué quieren estos?”
Registrado por MuslimNo hay mejor día que el Día de Arafah para que Al-lah salve a quien quiera del Fuego. “En verdad Él se acerca a ellos y comienza a alabarlos a los peregrinos ante los ángeles”, esto es, El Todopoderoso está cerca de sus siervos, una cercanía real y Le habla a los ángeles de las buenas acciones de sus siervos peregrinos. La comunidad de ulemas y doctos de los asuntos de la fe consideran que Al-lah, Magnánimo y Excelso, está realmente cerca de sus siervos como bien se merece su Majestuosidad y Grandeza, mientras se asienta sobre su Trono, observando a sus criaturas, y que realmente se acerca a ellos. “Y dice: ¿Qué quieren estos?”, esto es, cuál es el deseo de estos que han dejado atrás a sus familias y sus hogares, han gastado su dinero y agotado sus cuerpos. Es decir: no desean otra cosa que el perdón, la complacencia, la cercanía y el encuentro. Lo que estos desean lo tendrán y sus grados irán en función de sus intenciones.