Hedayat “A fruitful harvest”
from the gardens of “ Verses and Hadiths ”
Inspiring Dawah cards that highlight the profound meanings of Quranic verses and Prophetic Hadiths. Presented in an accessible and engaging style to help Muslims gain a deeper understanding of their faith with ease.
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Ayat Cards
﴿ لِمِثۡلِ هَٰذَا فَلۡيَعۡمَلِ ٱلۡعَٰمِلُونَ ﴾
سورة الصافات61. ¡Vale la pena obrar para alcanzarlo!
﴿ وَٱلۡعَٰدِيَٰتِ ضَبۡحٗا ﴾
سورة العاديات(Juro) por los caballos que resoplan cuando galopan (dirigiéndose hacia la batalla),
﴿ وَيَسۡـَٔلُونَكَ عَنِ ٱلۡجِبَالِ فَقُلۡ يَنسِفُهَا رَبِّي نَسۡفٗا ﴾
سورة طهY te preguntan (¡oh, Muhammad!) acerca de (lo que les sucederá a) las montañas (el Día de la Resurrección). Diles: “Mi Señor las pulverizará y las esparcirá (como si fueran polvo).
﴿ قُلۡ سِيرُواْ فِي ٱلۡأَرۡضِ فَٱنظُرُواْ كَيۡفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلۡمُجۡرِمِينَ ﴾
سورة النملDiles (¡oh, Muhammad!): “Recorran la tierra y observen cuál fue el final de los pecadores que negaron la verdad”.
﴿ وَيَجۡعَلُونَ لِمَا لَا يَعۡلَمُونَ نَصِيبٗا مِّمَّا رَزَقۡنَٰهُمۡۗ تَٱللَّهِ لَتُسۡـَٔلُنَّ عَمَّا كُنتُمۡ تَفۡتَرُونَ ﴾
سورة النحلY asignan a sus ídolos (como ofrenda) una parte de lo que les hemos concedido como sustento, cuando estos no poseen ningún conocimiento[459] (ni pueden beneficiarlos ni perjudicarlos). ¡Por Al-lah que serán cuestionados (el Día de la Resurrección) sobre las mentiras que inventaron!
﴿ وَلَمَّا جَآءَهُمُ ٱلۡحَقُّ قَالُواْ هَٰذَا سِحۡرٞ وَإِنَّا بِهِۦ كَٰفِرُونَ ﴾
سورة الزخرفY cuando les llegó la verdad, dijeron: “Esto no es sino brujería y no creeremos en ello”.
﴿ قَالَ أَوَلَوۡ جِئۡتُكَ بِشَيۡءٖ مُّبِينٖ ﴾
سورة الشعراء30. Dijo [Moisés]: “¿Incluso si te presentara una prueba evidente [de que soy Profeta]?”
﴿ فَقَالَ لَهُمۡ رَسُولُ ٱللَّهِ نَاقَةَ ٱللَّهِ وَسُقۡيَٰهَا ﴾
سورة الشمس13. El Mensajero de Dios [Sálih] los previno: “No maten a la camella de Dios [enviada como milagro] y déjenla abrevar libremente”.
﴿ وَإِذَا قِيلَ لَهُمۡ تَعَالَوۡاْ إِلَىٰ مَآ أَنزَلَ ٱللَّهُ وَإِلَى ٱلرَّسُولِ قَالُواْ حَسۡبُنَا مَا وَجَدۡنَا عَلَيۡهِ ءَابَآءَنَآۚ أَوَلَوۡ كَانَ ءَابَآؤُهُمۡ لَا يَعۡلَمُونَ شَيۡـٔٗا وَلَا يَهۡتَدُونَ ﴾
سورة المائدة104. Cuando se les dice: “Tomen lo que Dios ha revelado y sigan al Mensajero”, dicen: “Nos basta con lo que nos transmitieron nuestros padres”, a pesar de que sus padres eran ignorantes y no estaban bien encaminados.
﴿ قَالَ أَنظِرۡنِيٓ إِلَىٰ يَوۡمِ يُبۡعَثُونَ ﴾
سورة الأعراف(Iblis) dijo: «Concédeme un plazo de tiempo hasta el día en que todos resuciten».
Hadith Cards
De Qais Ibn Abu Hazim, que dijo “Entramos a visitar a Jabbab Ibn Al Arat,que Al-lah esté complacido con él, que estaba enfermo y se había hecho siete cauterizaciones.Y dijo: "Ciertamente, los compañeros que nos precedieron murieron sin que los placeres de este mundo les disminuyeran nada su anhelo por la otra vida. Y en cambio nosotros hemos reunido tanta riqueza de más que no encontramos un sitio para guardarla, más que bajo tierra. Y si no fuera porque el Profeta, que la misericordia y la protección de Al-ah sean con él, nos prohibió pedir la muerte, la pediría".Tiempo más tarde, fuimos a visitarle otra vez, encontrándole en esta ocasión construyendo una pared.Nos dijo: ‘El musulmán recibe recompensa de Al-lah por cada cosa en la que gasta, excepto aquéllo que construye sobre esta tierra".
Registrado por Al-Bujari y Muslim. La narración corresponde a Al-BujariEn este hadiz se dice que Jabban Ibn Al Arat,que Al-lah esté complacido con él,se cauterizó siete veces y que a continuación llegaron a él sus compañeros que le visitaban porque estaba enfermo y les informó que sus compañeros los cuales les habían precedido, murieron sin disfrutar de ninguno de los placeres de esta vida.Y ciertamente a él le había llegado tal cantidad de dinero, que no encontraba sitio para depositarlo y que estuviera a salvo, a no ser que construyera algo.Y dijo: "Y si no fuera porque el Mensajero de Al-lah,que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, nos prohibió pedir la muerte, la pediría.A excepción de cuando hay pruebas y tentaciones para el din de uno,entonces es lícito hacer dua con lo que se ha transmitido sobre esto.Y luego dijo: "Ciertamente la persona es recompensada por todo aquéllo en lo que gasta,a excepción de lo que hace encima de la tierra".Es decir, los edificios.Puesto que en cuanto a los edificios, si la persona se limita a lo que necesita,entonces no necesita gastar mucho.Así pues,el dinero de más que gastaría en un edificio no se le recompensaría.A no ser que fuera un edificio para los pobres,para que vivan en él o lo destinara a la causa de Al-lah o similar.Siendo que eso si se le recompensa.Sin embargo, un edificio para vivir no tiene recompensa.Y la prohibición en cuanto a la cauterización es para quien crea que la curación está en la cauterización.Sin embargo,para quien crea que Al-lah,Exaltado sea, es el que cura,entonces no hay inconveniente en ella.O la prohibición sería para quien puede tratarse de otra manera y quizás se apresure y no lo usa como último recurso.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz: “No es más rico el que más dinero tiene sino el que está satisfecho de lo que tiene.”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta,que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él,explica que la verdadera riqueza no está en poseer una gran cantidad de dinero,sino que la verdadera riqueza es la riqueza del ser,del alma.Y así,la persona que prescinde de los demás con aquéllo que se le ha dado,está convencida de que le es suficiente y está satisfecha sin desear ansiosamente tener más,y sin humillarse pidiendo a otros,será la persona más rica.
Narró Anas Ibn Malik -Al-lah esté complacido de él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-le dijo a Ubay Ibn Ka'ab -Al-lah esté complacido de él-: “En verdad, Al-lah -Exaltado sea- me ordenó que los recitara la sura de “No es concebible que los incrédulos…” (Corán, 98). Le preguntó Ubay: “¿Mencionó mi nombre?”. “Sí”, le respondió el Mensajero de Al-lah, y Ubay lloró. En otro relato: “Ubay se puso a llorar”.
Registrado por Al-Bujari - Registrado por Al-Bujari y MuslimEste hadiz recoge que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- informa a Ubay, Al-lah este complacido con él, que Al-lah, Exaltado sea, le ordenó que le recitara la sura de Al-Bayyina (Corán, 98). Ubay -Al-lah esté complacido de él- se sorprendió y se preguntó ¿cómo es posible? Porque la tradición exige que el menos distinguido es quien debe recitar para el más distinguido y no al revés. Cuando a Ubay le aseguró el Mensajero de Al-la -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que era cierto que Al-lah había mencionado su nombre, se puso a llorar de alegría y felicidad porque el Altísimo le había mencionado.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Hay dos expresiones fáciles de decir, pesadas en la balanza y amadas por el Clemente: "subhanal-lahi-l 'athim" (glorificado sea Al-lah, el más grande), "subhanal-lahi wa bihamdihi" (glorificado y alabado sea Al-lah)».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa sobre dos expresiones que la persona pronuncia sin dificultad en cualquier situación y que tendrán una enorme recompensa en la balanza, además de que nuestro Señor, el Clemente, ama: "subhanal-lahi-l 'athim" (glorificado sea Al-lah, el más grande), "subhanal-lahi wa bihamdihi" (glorificado y alabado sea Al-lah). Ambas atribuyen a Al-lah atributos de grandeza y perfección y Lo eximen de cualquier defecto.
De Yábir, Al-lah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz: “¡A quien diga: `Subhana Al-lahi wa bi hamdih´, se le plantará una palmera en el Jardín!”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por At-TabaraniEl Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, nos informa de que quien implore a Al-lah diciendo “Alabado sea Al-lah y Loor a Él” (Subhana Al-lah wa bi-hamdiHi), se le plantará una palmera en el Paraíso por cada vez que lo implore.
Narró Anas –Al-lah se complazca de él-: El pasó caminando frente a unos niños y los saludó, después dijo: el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- solía hacerlo
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn el hadiz hay un llamado a la humildad y a darle el saludo a todas las personas, también se muestra la humildad del profeta –la paz y las bendiciones sean con él- ya que el saludaba a los niños cuando pasaba frente a ellos, sus compañeros –Al-lah se complazca de ellos- lo imitaron en eso, narró Anas –Al-lah se complazca de él-: cuando pasaba frente a los niños los saludaba, cuando pasaba por el mercado y los veía jugando los saludaba y decía: el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- solía hacerlo, ósea saludaba a los niños cuando pasaba al frente de ellos, eso era parte de los buenos modales, la buena crianza, la enseñanza y guía del profeta, ya que los niños cuando son saludados por las personas se acostumbran a ello y lo terminan haciendo por instinto.
Narró 'Abdullah Ibn Mas‘ûd, Al-lah este complacido con él, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Sean honestos y veraces, porque la verdad conduce a las buenas acciones y las buenas acciones conducen al Paraíso, y si una persona dice la verdad y la verdad es su objetivo, será registrado como veraz ante Al-lah. Eviten la falsedad, porque la falsedad conduce a la maldad y la maldad al Infierno, y si un hombre dice falsedades y la falsedad es su objetivo, será registrado ante Al-lah como mentiroso.”
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, incitó a ser honestos y veraces, y seguir el camino de la verdad, así como nos ha aclarado cuáles son sus buenos frutos en esta vida y en la Otra, porque la verdad conduce a las buenas acciones y las buenas acciones conducen al Paraíso, y si una persona dice la verdad y la honestidad y la verdad son su objetivo, será registrado como veraz ante Al-lah. Con esto tendrá asegurado un buen final y se le garantizará el Paraíso. Por otro lado, nos ha advertido de la mentira, y nos ha aclarado cuáles son sus nefastas consecuencias, porque la mentira conduce a la maldad y la maldad al Infierno.
Narró Abdullah Ibn Omar- Alah se complazca de ambos-: se le pregunto al mensajero de Alah –la paz y las bendiciones sean con él- sobre el agua y lo que la impurifica, el respondió: “Si el agua es suficiente para llenar dos ollas no se impurifica”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimiEl profeta –la paz y las bendiciones sean con él- explicó que cuando el agua es mucha cantidad no se impurifica por entrar en contacto con alguna suciedad, siempre y cuando no cambie alguna de sus características, al contrario del agua cuando es poca cantidad, que se impurifica la mayoría de las veces por que cambia alguna de sus característica, en el caso de que sea mucha agua y cambie alguna de sus características por una impureza ya deja de ser pura y se convierte en impura, aunque sean dos ollas, por eso se mencionó si el agua se expone a suciedades, esto demuestra que el agua se ensuciaba la mayoría de las veces, excepto cuando era mucha y no se alteraba alguna de sus características.
De Suhaib, que Al-lah esté complacido con él; el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Hubo una vez un rey que tenía con él a un mago y éste, al llegar a una edad avanzada, le dijo al rey: ‘Me he hecho ya viejo, envíame pues a un joven que le enseñe la magia. ’ Así que le envió un muchacho para que le enseñara. En el camino que tenía que seguir el joven había un monje cristiano con el que se sentó para escucharle, quedándose maravillado por sus palabras. De manera que siempre que pasaba en dirección a la casa del mago se sentaba con él, hasta que fue golpeado por el mago, debido a su continua tardanza y entonces se quejó al monje, que le dijo: ‘Cuando temas al mago le dices: me ha impedido llegar a tiempo mi padre o mi madre; y cuando temas a tu padre o a tu madre le dices: me ha impedido llegar a tiempo el mago. ’ Y mientras él estaba en este dilema acertó a pasar por donde había una bestia enorme que tenía acorralada a una gente. Y dijo: ‘Hoy voy a saber quién de los dos tiene razón, si el mago o el monje. ’ Entonces cogió una piedra y dijo: ‘¡Oh Al-lah, si la práctica de este monje es más querida por ti que la del mago, mata a esta bestia de forma que la gente pueda ir en paz!’ Así pues, arrojó la piedra y mató a la bestia y la gente marchó tranquilamente. Después fue al monje y le informó de lo sucedido. Y el monje le dijo a continuación: ‘¡Hijo mío, tú, por lo que veo, hoy has alcanzado un grado más que yo. Serás puesto a prueba y si esto sucede, no le digas a nadie que fui yo quien te enseñó. ’ Pasó un tiempo y el joven curaba a los ciegos de nacimiento y sanaba a los leprosos y a gente con otras enfermedades. Se enteró de esto un consejero del rey que se había quedado ciego y vino a él con gran cantidad de regalos y le dijo: ‘¡Todo esto para ti si me curas!’ Y él le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, el que cura es Al-lah, Altísimo sea. Si crees en Al-lah, yo le pido por ti y Él te curará. ’ Entonces creyó y Al-lah, Altísimo sea, lo curó. Después acudió a reunirse con el rey, como solía hacer y éste le preguntó: ‘¿Quién te ha devuelto la vista?’ Dijo: ‘Mi Señor. ’ Y el rey le preguntó: ‘¿Acaso tienes otro señor que no sea yo?’ Dijo: ‘Mi Señor y tu Señor es Al-lah, Altísimo sea. ’ Entonces el rey lo cogió y no cesó de castigarle hasta que le indicó cómo encontrar al joven que le había curado la vista. Así pues, fue llevado el muchacho ante él y le dijo: ‘Hijo mío, tu magia ha alcanzado tal punto que curas sin cesar a los ciegos, a los leprosos y a muchos otros. ’ Y le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, quien verdaderamente cura es Al-lah, Altísimo sea. ’ Entonces lo cogió y empezó a castigarle sin parar hasta que le dio noticias del monje. Se lo trajeron y le ordenó: ‘¡Reniega de tu Din!’. Y como se negaba, mandó que trajeran la sierra, se la colocaron en la raya de separación del pelo de la cabeza y le separaron el cuerpo en dos mitades. Después mandó llamar al consejero y le ordenó que renegara de su fe. Pero como se opuso le hicieron lo mismo que al monje. Después le trajeron al joven y le dijo que renegara de su creencia, pero como se negó, lo llevó con algunos de los suyos y les dijo: ‘Llevadlo hasta la cima de la montaña tal y si no reniega de su fe, arrojadlo al abismo. ’ Y cuando estaban en lo alto de la cima, dijo: ‘¡Oh Al-lah, si Tú quieres, líbrame de ellos por el método que desees!’ Entonces tembló la montaña con ellos y se cayeron. Y él fue caminando hasta el rey, que le preguntó: ‘¿Qué han hecho tus compañeros?’ Y dijo: ‘Al-lah me ha librado de ellos. ’ Entonces lo mandó con otros a los que dijo: ‘Llevadlo en barco hasta alta mar y decidle que reniegue de su Din y si no, arrojadlo por la borda. ’ Y cuando llegaron dijo el joven: ‘¡Oh Al-lah, si quieres, líbrame de ellos por el método que desees. ’ Entonces, al momento volcó el barco con ellos y se ahogaron. Y él se fue andando hasta el rey que le dijo: ‘¿Qué ha sido de tus compañeros?’ Y le dijo: ‘Al-lah me ha librado de ellos. Y tú realmente no podrás matarme mientras no hagas lo que yo te ordene. ’ Dijo el rey: ‘¿Y qué es?’ Dijo: ‘Reúne a toda la gente en un mismo lugar y átame en cruz al tronco de un árbol. Después, coge una flecha de mi canana y poniéndola en el centro del arco, di: ‘En el nombre de Al-lah, Señor del muchacho’ y me disparas. Y si lo haces así me matarás. ’ Así que reunió a la gente e hizo todo conforme le había dicho el joven y cuando iba a disparar dijo: ‘En el nombre de Al-lah, Señor del muchacho’; luego disparó y la flecha fue a dar en la sien del joven y murió. Y entonces dijeron todos: ‘Creemos en el Señor del muchacho (Al-lah). ’ Después le dijeron al rey: ‘Has visto aquello que temías que ocurriera, es decir, que la gente creyera. Pues bien, ha sucedido. Al-lah te ha hecho ver el motivo y te ha advertido. Pues toda la gente ha creído. ’ Entonces ordenó el rey hacer zanjas en las entradas de los caminos y al tiempo que fueron cavadas, prendieron fuego en ellas y dijo: ‘¡A quien no reniegue de su Din, arrojadlo al fuego o decidle ‘arrójate’!’ Y así lo hicieron hasta que llegó una mujer con un niño que se detuvo y se acobardó. Y le dijo el pequeño*: ‘¡Madre ten paciencia, que realmente tú estás en la verdad!’. ” Lo relató Muslim
Registrado por MuslimEn esta narración se encuentra una historia sorprendente: Hubo una vez un rey que tenía con él a un mago que fue usado como consejero que lo use en a su beneficio sin importar las leyes de la religión, debido a que este rey es injusto y corrupto, y éste, al llegar a una edad avanzada, le dijo al rey: ‘Me he hecho ya viejo, envíame pues a un joven que le enseñe la magia, escogió un muchacho porque es fácil enseñarle. Pero Al-lah ha querido para este muchacho otro asunto que la magia’. En el camino que tenía que seguir el joven había un rabino (sabio y adorador a Al-lah) con el que se sentó para escucharle, quedándose maravillado por sus palabras. De manera que siempre que pasaba en dirección a la casa del mago se sentaba con él, hasta que fue golpeado por el mago, debido a su continua tardanza y entonces se quejó al monje, que le dijo: ‘Cuando temas al mago le dices: me ha impedido llegar a tiempo mi padre o mi madre; y cuando temas a tu padre o a tu madre le dices: me ha impedido llegar a tiempo el mago, le dijo esto a pesar de que era mentira porque el rabino encontro que el beneficio en este caso más que el perjuicio causado por la mentira. ’ Y mientras él estaba en este dilema acertó a pasar por donde había una bestia enorme (un leon) que tenía acorralada a una gente. Y dijo: ‘Hoy voy a saber quién de los dos tiene razón, si el mago o el monje. ’ Entonces cogió una piedra y dijo: ‘¡Oh Al-lah, si la práctica de este monje es más querida por ti que la del mago, mata a esta bestia de forma que la gente pueda ir en paz!’ Así pues, arrojó la piedra y mató a la bestia y la gente marchó tranquilamente. Después fue al monje y le informó de lo sucedido. Y el monje le dijo a continuación: ‘¡Hijo mío, tú, por lo que veo, hoy has alcanzado un grado más que yo. Serás puesto a prueba y si esto sucede, no le digas a nadie que fui yo quien te enseñó. ’ Pasó un tiempo y el joven curaba a los ciegos de nacimiento y sanaba a los leprosos y a gente con otras enfermedades. Se enteró de esto un consejero del rey que se había quedado ciego y vino a él con gran cantidad de regalos y le dijo: ‘¡Todo esto para ti si me curas!’ Y él le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, el que cura es Al-lah, Altísimo sea. Si crees en Al-lah, yo le pido por ti y Él te curará. ’ Entonces creyó y Al-lah, Altísimo sea, lo curó. Después acudió a reunirse con el rey, como solía hacer y éste le preguntó: ‘¿Quién te ha devuelto la vista?’ Dijo: ‘Mi Señor. ’ Y el rey le preguntó: ‘¿Acaso tienes otro señor que no sea yo?’ Dijo: ‘Mi Señor y tu Señor es Al-lah, Altísimo sea. ’ Entonces el rey lo cogió y no cesó de castigarle hasta que le indicó cómo encontrar al joven que le había curado la vista. Así pues, fue llevado el muchacho ante él y le dijo: ‘Hijo mío, tu magia ha alcanzado tal punto que curas sin cesar a los ciegos, a los leprosos y a muchos otros. ’ Y le contestó: ‘Realmente yo no curo a nadie, quien verdaderamente cura es Al-lah, Altísimo sea. ’ Entonces lo cogió y empezó a castigarle sin parar hasta que le dio noticias del monje. Se lo trajeron y le ordenó: ‘¡Reniega de tu Din!’. Y como se negaba, mandó que trajeran la sierra, se la colocaron en la raya de separación del pelo de la cabeza y le separaron el cuerpo en dos mitades. Después mandó llamar al consejero y le ordenó que renegara de su fe. Pero como se opuso le hicieron lo mismo que al monje. Después le trajeron al joven y le dijo que renegara de su creencia, pero como se negó, lo llevó con algunos de los suyos y les dijo: ‘Llevadlo hasta la cima de la montaña tal y si no reniega de su fe, arrojadlo al abismo. ’ Y cuando estaban en lo alto de la cima, dijo: ‘¡Oh Al-lah, si Tú quieres, líbrame de ellos por el método que desees!’ Entonces tembló la montaña con ellos y se cayeron. Y él fue caminando hasta el rey, que le preguntó: ‘¿Qué han hecho tus compañeros?’ Y dijo: ‘Al-lah me ha librado de ellos. ’ Entonces lo mandó con otros a los que dijo: ‘Llevadlo en barco hasta alta mar y decidle que reniegue de su Din y si no, arrojadlo por la borda. ’ Y cuando llegaron dijo el joven: ‘¡Oh Al-lah, si quieres, líbrame de ellos por el método que desees. ’ Entonces, al momento volcó el barco con ellos y se ahogaron. Y él se fue andando hasta el rey que le dijo: ‘¿Qué ha sido de tus compañeros?’ Y le dijo: ‘Al-lah me ha librado de ellos. Y tú realmente no podrás matarme mientras no hagas lo que yo te ordene. ’ Dijo el rey: ‘¿Y qué es?’ Dijo: ‘Reúne a toda la gente en un mismo lugar y átame en cruz al tronco de un árbol. Después, coge una flecha de mi canana y poniéndola en el centro del arco, di: ‘En el nombre de Al-lah, Señor del muchacho’ y me disparas. Y si lo haces así me matarás. ’ Así que reunió a la gente e hizo todo conforme le había dicho el joven y cuando iba a disparar dijo: ‘En el nombre de Al-lah, Señor del muchacho’; luego disparó y la flecha fue a dar en la sien del joven y murió. Y entonces dijeron todos: ‘Creemos en el Señor del muchacho (Al-lah). ’ Después le dijeron al rey: ‘Has visto aquello que temías que ocurriera, es decir, que la gente creyera. Pues bien, ha sucedido. Al-lah te ha hecho ver el motivo y te ha advertido. Pues toda la gente ha creído. ’ Entonces ordenó el rey hacer zanjas en las entradas de los caminos y al tiempo que fueron cavadas, prendieron fuego en ellas y dijo: ‘¡A quien no reniegue de su Din, arrojadlo al fuego o decidle ‘arrójate’!’ Y así lo hicieron hasta que llegó una mujer con un niño que se detuvo y se acobardó. Y le dijo el pequeño*: ‘¡Madre ten paciencia, que realmente tú estás en la verdad!’.
Narró Abu Huraira -Al-lah se complazca de él- dijo: estábamos sentados junto al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- y con nosotros estaban Abu Bakr y Omar -Al-lah se complazca de ambos- en un grupo, el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- se levantó, se alejó de nosotros y tardó mucho, temimos que le hubiera pasado algo, nos dio miedo y nos levantamos, el primero en sentir miedo fui yo, salí a buscarlo hasta que llegue a un muro de los Ansar (gente de Medina) de Banu Najjar, empecé a explorarlo a ver si veía una puerta y no encontré ninguna, hasta que encontré un pequeño canal por el que entraba agua, metí mi cuerpo y comencé a cavar hasta que entre y conseguí al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- él dijo ¿Abu Huraira? Dije: si Mensajero de Al-lah, dijo: ¿Qué necesitas? Dije: estabas con nosotros, te alejaste y habías tardado, sentí miedo que te hubiera pasado algo y nos asustamos, fui el primero en sentir temor y vine a buscarte, encontré este muro y cavé un agujero como lo hace el zorro, las personas están detrás de mí, entonces dijo: ¡Abu Huraira! Después me dio sus sandalias y dijo:Ve con mis sandalias, y a quien encuentres detrás de este muro que atestigüe que no hay divinidad excepto Al-lah con certeza en su corazón, anúnciale el paraíso. (Recordó el hadiz completo)
Registrado por MuslimEl profeta -la paz y las bendiciones sean con él- sentado con sus compañeros entre un grupo de personas, con él estaba Abu Bakr y Omar, entonces el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- se levantó y se tardó mucho en volver, sintieron miedo de que alguna persona le hubiera hecho daño, ya que era perseguido por los hipócritas y por sus enemigos, los sahabas –Al-lah se complazca de ellos- comenzaron a buscarlo con miedo, el primero en sentir temor fue Abu Huraira -Al-lah se complazca de él- hasta que el llego a un muro en Banu Najjar, empezó a buscar alguna puerta abierta pero no encontró ninguna, pero si encontró una abertura pequeña en el puro por el que entraba el agua, metió su cuerpo hasta que logró entrar y encontró al Mensajero de Al-lah -la paz y les bendiciones sean con él- y dijo: ¿Abu Huraira? Él dijo si, entonces el profeta le dio sus sandalias como una señal y signo de que estaba diciendo la verdad y le dijo: “Ve con mis sandalias, y a quien encuentres detrás de este muro que atestigüe que no hay divinidad excepto Al-lah con certeza en su corazón, anúnciale el paraíso” ya que aquel que dice esas palabras con certeza en su corazón siempre cumplirá las ordenes de Al-lah y se alejara de las prohibiciones, ya que él dice: nadie es adorado con derecho excepto Al-lah, si este es el significado de esta grandiosa frase entonces debe adorar a Al-lah Exaltado sea y no asociarle nada, pero aquel que la diga de la boca para afuera nada y no con certeza en su corazón no le servirá de nada.