Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way






























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En el hadiz se incentiva y se hace énfasis sobre cuatro características y cualidades hermosas, quien las posea entrará al paraíso, estas características son: propagar el saludo, mantener los lazos sanguíneos unidos, alimentar a los necesitados y rezar en la noche mientras las personas duermen. Propagar el saludo significa: publiquen y aumenten su saludo de paz, alimenten a las personas que te necesitan como tu familia, esposa, hijos e hijas y quienes vivan contigo, si la persona se levanta a rezar para Al-lah voluntariamente en la noche, buscando acercarse a Él con sus palabras, sus suplicas, temeroso ante él mientras las personas duermen son de las mejores obras que harán que la persona entre al paraíso en paz, sin castigo ni torturas.
El Profeta,que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él,fue preguntado:"¿Qué hombre es mejor?".Entonces explicó que ciertamente es el hombre que lucha por la causa de Al-lah con sus bienes y su propia persona.Se le dijo:"¿Y después quién?".Dijo:"Un hombre creyente que adora a Al-lah recluido en un valle y no causa mal alguno a la gente".Es decir,aquél que lleva a cabo los actos de adoración a Al-lah y se aparta de la gente para que no les alcance ningún mal proveniente de él.
Si un hombre solicita a su mujer para tener intimidad, es obligatorio para ella veni aunque esté ocupada en algo que solo ella puede hacer por ejemplo como hornear pan o cocinar.
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que todo musulmán que forma parte de la sociedad tiene una responsabilidad que debe cuidar y asumir. El líder y gobernante es responsable de quienes Al-lah ha depositado bajo su cuidado, por lo que debe proteger sus leyes, defenderlos de quienes los oprimen, combatir a sus enemigos y hacer que se respeten sus derechos. El hombre tiene la responsabilidad de mantener económicamente a los miembros de su familia, tratarlos con bondad, enseñarlos y disciplinarlos. La mujer es responsable de administrar bien la casa de su marido y educar a sus hijos y será juzgada (el Dia del Juicio). El sirviente esclavo y el empleado son responsables de los bienes de su señor, y deben proteger lo que está bajo su control y servirlo a él y serán juzgados (el Dia del Juicio). Todos y cada uno son custodios de lo que se les ha confiado bajo su protección y serán juzgados (el Dia del Juicio).
No está permitido que alguien se apodera de los bienes de nadie, excepto lo que el dueño regala por su voluntad, y entre las graves injusticias del apoderamiento es poseer injustamente una tierra ajena, debido al largo tiempo que la posee de forma injusta. Por lo tanto, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, informó que cualquier persona que comete una pequeña o grande injusticia de este tipo, tendrá en el Día de la Resurrección un severo castigo, de modo que su cuello se vuelve más grueso y alto, y estará lo rodeado por la tierra que ha estado violando y todo lo que había debajo de dicha tierra, como retribución a su injusto apoderamiento. El uso de terrenos públicos sin apoderarse de ellos no está incluido en la intimidación mencionada anteriormente.
Nos ordenó el profeta –la paz y las bendiciones de Alah sean con él- que digamos Amín cuando el imam lo diga, ya que los ángeles lo dicen también, si coincide la pronunciación con la de los ángeles se le perdonan los pecados anteriores.
El Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- prohibió la compraventa de riesgo debido al daño que podría suponer a quien compra o a quien vende. En este sentido se incluye cuando el objeto que se vende es desconocido para el comprador o el vendedor, o para ambos. En esto entra la venta de “almunabadha”, que consiste en que una persona venda telas por ejemplo a otra persona y que se realice la transacción antes de que el comprador las vea o las inspeccione. Lo mismo ocurre en el caso de la venta de “almulamasa”, que es como si la transacción de hiciera con solo tocar la tela por ejemplo, antes de que el comprador la vea o la inspeccione. Estas dos transacciones de compraventa adolecen de cierta ignorancia y de riesgo en el artículo vendido. Una de las dos partes está en riego, o sale ganando o perdiendo, con lo que se estaría entrando en el azar, algo prohibido.
Los frutos estaban expuestos a muchos peligros antes de ser aptos para el consumo. Por este motivo, su venta no salvaguardaría el interés del comprador en aquel momento. Así que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, prohibió al vendedor y al comprador su venta hasta que esté en su punto, esto es, hasta que no esté apta para el consumo. En el caso de los dátiles, por ejemplo, la señal que lo indica es el color rojizo o amarillento que adquieren en este punto. Al-lah justificó la prohibición de su venta con el hecho de que si esta fruta es dañina, o contiene alguna sustancia perniciosa, ¿cómo podría pues ser lícito para el vendedor tomar el dinero de su hermano, el comparador? ¿Cómo puede tomar ese dinero sin dar nada beneficioso a cambio?
El profeta –la paz y las bendiciones sean con él- prohibió vender los frutos hasta que estén maduros, fue una prohibición tanto para el vendedor como el comprador.