





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró Anas -Al-lah esté complacido con él-:“Pasaron junto a un cortejo fùnebre y la gente elogió al difunto. Entonces dijo el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: "Es obligatorio". Después pasaron junto a otro y fue reprochado por la gente. Y dijo el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: "Es obligatorio". Entonces,'Umar Ibn Al Jattab -Al-lah esté complacido con él- dijo:"¿Qué es lo que es obligatorio?" Dijo: "A éste lo elogiaron por el bien que hizo,así pues el paraíso es obligatorio para él. Y a éste le reprocharon por el mal que hizo,así pues el Fuego es obligatorio para él. ustedes son los testigos de Al-lah en la Tierra".
Registrado por Al-Bujari y MuslimAlgunos compañeros pasaron junto a un cortejo fúnebre, y testificaron a favor del difunto de que había sido un hombre bueno, piadoso y recto según la ley islámica. Y cuando el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- oyó que lo alababan dijo -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: "Es obligatorio".Después pasaron junto a otro cortejo fúnebre, y dieron testimonio de la maldad del difunto y el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: "Es obligatorio". Entonces 'Umar Ibn Al Jattab -Al-lah esté complacido con él- dijo:¿Qué significa "es obligatorio en los dos casos?". El Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: "Ciertamente sobre quien disteis testimonio de su bondad,piedad y rectitud,a éste se le hace obligatorio el paraíso y sobre quien disteis testimonio de su maldad,a éste se le hace obligatorio el Fuego". Y puede que fuera conocido por su hipocresía y cosas similares. A continuación,el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- les informó de que quien las personas verídicas,rectas y piadosas testifican en su favor,de que merece el paraíso o en su contra,que merece el fuego.
Narró As Saib Ibn Yazid As Sahabi, -Al-lah se complazca de él-: estaba en la mezquita y un hombre me llamó, cuando vi era Omar Ibn Al Khattab -Al-lah se complazca de él- me dijo: ve y trame a esos dos, cuando los traje, Omar les preguntó: ¿De dónde son? Ellos dijeron: “Somos de Taif” y Omar les dijo: Si ustedes dos fueran de aquí, los habría castigado por levantar la voz en la mezquita del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él-.
Registrado por Al-BujariInformó As Saib Ibn Yazid As Sahabi -Al-lah se complazca de ambos- sobre algo que sucedió en su presencia, era que dos hombres estaban levantando sus voces en la mezquita del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- en el tiempo de Omar, los escuchó Omar -Al-lah se complazca de él- y le pidió a As Saib Ibn Yazid -Al-lah se complazca de él- que trajera ante él a esos dos hombres, As Saib dijo: los llevé ante Omar y él les pregunto: ¿De dónde son? Y ellos respondieron: “Somos de Taif!” él dijo: “Si fueran de aquí los habría castigado por levantar la voz en la mezquita del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- es decir, si ustedes fueran de Medina los habría castigado por alzar la voz en la mezquita del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- pero como no eran de Medina se considera como excusa su desconocimiento ya que lo más común es que personas en la situación de ellos desconozcan estos asuntos.
Omar Ibn Al Khattab -Al-lah se complazca de él- estaba dando un sermón el día viernes en el cual dijo: ¡Hombres! Ustedes comen dos hortalizas que me parecen desagradables: la cebolla y el ajo, he visto al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando sentía el olor de alguna de ellas en un hombre en la mezquita le ordenaba salir y que se alejara hasta el cementerio, quien las quiera comer que las cocine primero.
Registrado por MuslimOmar Ibn AL Khattab informó que en un sermón dijo: “Están comiendo dos hortalizas que son desagradables: la cebolla y el ajo” el significado de desagradable en el texto es que es maloliente, los árabes usan el termino desagradable a todo aquello que causa repulsión ya sean palabras, hechos, dinero, comida o personas, esto se demuestra en el hadiz de Yabir -Al-lah se complazca de él- en el que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Quien coma de esta planta desagradable que no se acerque a nuestra mezquita” (Muslim) “la cebolla y el ajo” y todo aquello que tenga un olor desagradable como el rábano, los chalotes y cosas parecidas especialmente el tabaco, los habanos y cigarrillos. La cebolla y el ajo fueron mencionados porque son muy consumidos, mientras que los chalotes fueron mencionados en el hadiz de Yabir Ibn Abdullah -Al-lah se complazca de él- “Cuando sentía el olor de eso en un hombre en la mezquita le ordenaba salir y que se alejara hasta el cementerio” (Muslim) ya que eso es algo que molesta a las personas y molesta de la misma forma a los Ángeles, como se menciona en un hadiz verídico. Su dicho “El cementerio” quiere decir que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- no se limitaba únicamente a sacarlo de la mezquita sino que lo alejaba lo más posible de ella hasta el cementerio, en una versión de Ibn Mayah: “He visto que en el tiempo del profeta -la paz y las bendiciones sean con él- cuando se sentía en un hombre el olor de eso, lo tomaban de la mano y lo sacaban de la mezquita hasta el cementerio (lejos de la mezquita)” “Quien las quiera comer que las cocine primero” significa: quien desee consumirla que las cocine primero, ya que al cocinarla se va su olor desagradable, y al perder el mal olor ya es permitido que quien la coma entre a la mezquita ya que no hay motivo para que se abstenga. En un hadiz de Muawiah Ibn Qura, que transmitió de su padre y este del profeta -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Si es necesario que las coman entonces cocínenlas” (transmitido por Abu Daud), entences hay que cocinarlas cuando quieran entrar a la mezquita para hacer el rezo o para otra cosa, si no es el horario de la oración no hay problema entonces en comerlas crudas, ya que es permitido comerlas así, la orden de cocinarlas es para no afectar a otros.
Narró Um Salama -Al-lah se complazca de ella- que el profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “Quien tenga un animal para ofrecer en sacrificio, cuando vea la luna nueva del mes de Dhul Hijja que no corte nada de su cabello ni uñas hasta que realice el sacrificio”.
Registrado por MuslimUm Salama Al-lah se complazca de ella- informó que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- prohibió a quien quería ofrecer un sacrificio cortarse algo de su cabello o uñas, cuando comiencen los diez días del mes de Dhul Hijja y quieras sacrificar un animal por ti o por otra persona no debes cortar nada de tu cabello ya sea bigote, axilas, pubis o cabeza y tampoco debes cortarte las uñas hasta que realices el sacrificio, en la otra versión de Muslim dice: “Que no se corte nada de su cabello ni cuerpo” es decir de la piel, ni las uñas de las manos o pies hasta que realice el sacrificio, esto por respeto al sacrificio y para que los que no están haciendo la peregrinación sientan lo que están sintiendo quienes si la hacen, ya que aquel que hace el Hajj o Umrah (pereigrinación mator o menor) no debe cortarse nada de su cabeza hasta que el sacrificio del animal se realice, Al-lah quiso que aquellos que no han podido hacer el Hajj o Umrah tengan la recompensa del sacrificio. Sharh Riyadh As Salihin de Ibn Uzaimin (6/450)
Narró Buraida -Al-lah se complazca de él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él-: “Quien bajo juramento diga: me desentiendo del islam, si lo dice mintiendo el será como lo que ha dicho y si dice la verdad no regresará al islam completamente.”
Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadQuien bajo juramento diga: “Él no es musulmán” o dice: “Él es judío, o cristiano, o incrédulo o ateo” en ese caso hay dos situaciones: la primera es: que lo que diga bajo juramento sea una mentira, por ejemplo que diga mintiendo: dejo de ser musulmán por esto y por esto, o como el que dice: juró que no soy musulmán, o soy judío, o cristiano o idolatra, que Zaid llegó hoy de viaje, si él lo dice mintiendo a sabiendas entonces el mismo seria como ha dicho sobre el otro, se desentendió sobre el islam, o es judío, o cristiano. La segunda situación es: que lo que diga sea cierto, por ejemplo que jure que deja de ser musulmán, o es judío, o cristiano, que Zaid llegó hoy de viaje, o que el no hizo tal cosa y su juramento es verdadero en este caso no regresa al islam completamente como lo dijo el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- sino que su religión deja de ser completa por esas frases dañinas que profirió hacia él.
De Abu Saíd Al-Judrí, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, salió en una de la fiestas del fin de Ramadán o del Sacrificio hacia el lugar de rezo en comunidad. Se dirigió a las mujeres, a las que les dijo: ‘¡Oh mujeres! Dad azaques (sádaqas), ya que en verdad he visto que sois mayoría entre la gente del Fuego’. Dijeron ellas: ‘¿Por qué motivo seremos mayoría entre la gente del Fuego?’ Les dijo: ‘Abundáis en maledicencias y ocultáis los favores y gracias que obtenéis de los maridos. Y no he visto a nadie que gane más a los dotados de razón que vosotras, a pesar de vuestra falta de razón y de vuestra débil religión (Din)’. Dijeron ellas: ‘Mensajero de Al-lah, ¿y cuáles son las faltas de nuestra razón y religión?’ Les dijo: ‘¿Acaso el testimonio de dos mujeres no vale el testimonio de un solo hombre?’ Dijeron: ‘Así es’. Les dijo: ‘Eso se debe a vuestra falta de razón. ¿Acaso, si la mujer tiene el período menstrual, no deja de rezar y ayunar?’. Dijeron: ‘Así es’. Les dijo entonces: ‘Eso se debe a que vuestra práctica religiosa está disminuida. (Din)’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbu Saíd Al-Judrí, Al-lah esté complacido con él, nos informa de que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, salió en una de la fiestas del fin de Ramadán o del Sacrificio hacia el lugar de rezo en comunidad y después de haber pronunciado un sermón general para hombre y mujeres, se dirigió a las mujeres, a las que exhortó y llamó a que den azaques (sádaqas), ya que el azaque apaga la ira del Señor. Por ello les dijo: “¡Oh mujeres! Dad azaques (sádaqas), ya que en verdad he visto que sois mayoría entre la gente del Fuego”, esto es, practicad el azaque en abundancia para como prevención del castigo del Fuego, ya que he visto que sois mayoría las que iréis a él el Día del Juicio Final. Dijeron ellas: ‘¿Por qué motivo seremos mayoría entre la gente del Fuego?’ Les dijo: ‘Abundáis en maledicencias”, que es la peor maldición que se puede desear a las otras mujeres, puesto que eso significa su expulsión de la clemencia de Al-lah, su alejamiento del bien en esta vida y en la otra. No hay duda en que esto significa requisar su clemencia que es anterior a su ira. “E ocultáis los favores y gracias que obtenéis de los maridos”. En el relato de Bujari y Muslim de Ibn Abbas: “Se dijo: ¿acaso descreen de Al-lah? Él dijo: “Ocultan el favor de sus esposos, así como ocultan el bien que se hace por ellas. Aunque hayas estado colmando a una de ellas todo el año de favores y bienes, a la mínima cosa que vea de ti, te dirá: ‘¡Jamás he visto de ti un bien!’”. “Y no he visto a nadie que gane más a los dotados de razón que vosotras, a pesar de vuestra falta de razón y de vuestra débil religión (Din)”, esto es, nadie más que vosotras es capaz de dejar sin razón, a pesar de que el hombre sea una de las personas más firmes y estables. Esto es debido a la capacidad de influencia emocional que tienen las mujeres, su atractivo y sus poderes de seducción. Esto es solo una generalización algo exagerada, ya que si el oficial de seguridad se deja llevar por la tentación de las mujeres, esto quiere decir que no vale para ese puesto. Dijeron ellas: “Mensajero de Al-lah, ¿y cuáles son las faltas de nuestra razón y religión?” como si no lo supieran. Él les dijo: “¿Acaso el testimonio de dos mujeres no vale el testimonio de un solo hombre? (a veces)” Esto es una pregunta retórica que les hace para enfatizar ese hecho. Dijeron: “Así es”. Les dijo: “Eso se debe a vuestra falta de pensamiento racional”, esto es, debido a esa falta de racionalidad, el testimonio de dos mujeres equivale al de uno. Esto india las palabras del Altísimo cuando dice: “Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error” [Corán, 2:282]. Por lo tanto, el recurso a una segunda mujer indica la falta de precisión y de razón que tiene la mujer. “¿Acaso, si la mujer tiene el período menstrual, no deja de rezar y ayunar?” Esto es otra pregunta retórica que les hace para enfatizar ese hecho, ya que es sabido que la mujer ni reza ni ayuna durante su período menstrual. Ellas dijeron: “Así es”. Les dijo entonces: “Eso se debe a vuestra débil religión (Din)”. Así pues, si la mujer ni reza ni ayuna durante su período menstrual, dejando por lo tanto dos grandes pilares del Islam, esto supone una debilidad en su práctica religiosa. Ni reza ni recupera ese rezo, y en el ayuno, no es partícipe de la comunidad islámica que ayuna el sagrado mes del Ramadán. Sin embargo, esto no se les reprocha ni se les tiene en cuenta, puesto que han sido creadas así. No obstante, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, ha querido advertirles de los conflictos que pueden incitar y por ello relacionó le castigo con el desacato que podría haber en ellas y no con su condición humana de creación, ya que esta es involuntaria y ellas no la pueden remediar.
Um 'Atiyya —que Al-lah esté complacido con ella—, y había ofrecido su compromiso de lealtad al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, narró: «No teníamos en consideración los flujos parduzcos o amarillentos una vez purificadas de la menstruación».
Registrado por Abu Dawud con esta versión, y por Al-Bujari sin la adición de (después de la purificación)La compañera Um 'Atiyya —que Al-lah esté complacido con ella— informa que las mujeres en el tiempo del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— no tenían en consideración el flujo vaginal que tiende a ser oscuro o amarillento tras ver la señal de purificación tras la menstruación, y no dejaban de rezar ni ayunar por ello.
'Aisha, la madre de los creyentes —que Al-lah esté complacido con ella—, narró: «Um Habiba bint Yahsh, que estaba casada con 'Abdur-Rahman bin 'Awf, se quejó al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— sobre el flujo de sangre. Él le respondió: "Permanece en tu menstruación el tiempo que solía durarte y, luego, toma el baño de purificación ritual ('ghusl')". Y se bañaba antes de cada rezo».
Registrado por MuslimUna de las compañeras se quejó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— sobre su continuo flujo de sangre. Entonces él le dijo que dejara de rezar el tiempo que la menstruación solía durarle antes de este flujo continuo y que luego se bañara para purificarse y rezara. Y ella tomaba un baño ritual voluntario antes de cada rezo.
De Abu Sa'îd Al-Judri, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si uno de ustedes ha tenido relaciones maritales con su esposa y quiere tener relaciones nuevamente, deberá realizar la ablución menor entre relación y relación”. Y en otra narración de al-Hakim: “Que realice la ablución menor porque esto lo vigorizará”.
Registrado por Al-Hakim - Registrado por MuslimSe recoge este hadiz para indicar la guía profética con respecto a quien quiere repetir la relación marital, en el hadiz dijo, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: Si uno de ustedes tiene relaciones sexuales con su esposa y luego quiere volver a tener otra relación, deberá realizar la ablución menor entre ambas relaciones, y así sucesivamente. Y la ablución menor en el texto se refiere a la ablución menor que se realiza para la oración. Y así lo afirmaron Ibn Khuzaymah y Al-Bayhaqi: “Realiza la ablución menor al igual que la ablución que realizas para la oración”. Dicha ablución menor es aconsejable.