





























Hadeeth Cards
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De Alí, Al-lah esté complacido con él, que dijo: Vi al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, tomar un tejido de seda con su mano derecha y una porción de oro con su mano izquierda y dijo: “Estos dos elementos están prohibidos para los varones de mis Comunidad”. Abu Musa Al Asharí, Al-lah esté complacido con él, se transmitió que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “A los varones de mi Comunidad les está prohibido vestir seda o llevar puesto oro. Sin embargo, estos elementos están permitidos para las mujeres de mi Comunidad”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, tomó un tejido de seda con su mano derecha y una porción de oro con su mano izquierda y dijo: “Estos dos elementos -seda y oro- están prohibidos para los varones de mis Comunidad”, a excepción de aquellos casos en los que, por alergia o irritación o enfermedad similar de la piel, el hombre solamente puede vestir seda porque es el único tejido que no le produce esa irritación. Lo mismo debería aplicarse para el oro. Sin embargo, a las mujeres les están permitidos. Pueden vestir y llevar puesto cuanto deseen de estos dos elementos, evitando no alcanzar el nivel del derroche, puesto que el malgasto y el derroche de dinero no están permitidos. Al-lah, Ensalzado sea, dice en su Libro: “pero no derrochéis, Él no ama a los derrochadores”.
De Abu Mas'ud Al Badri, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Un hombre invitó al Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, a una comida que él le había preparado. Eran cinco invitados incluyendo el Mensajero de Al-alh, pero les siguió otro hombre. Y cuando llegaron a la puerta del que les había invitado, le dijo el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, al dueño de la casa: ‘Este nos ha seguido, si quieres, dale permiso y si no, que se vuelva’. Dijo: ‘Le doy permiso, oh Mensajero de Al-lah’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimUn hombre invitó al Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, a una comida que él le había preparado. Eran cinco invitados incluyendo el Mensajero de Al-alh, pero les siguió otro hombre, con lo que pasaron a seis. Y cuando llegaron a la puerta, el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, le pidió permiso al dueño de la casa para que pueda entrar con ellos el sexto hombre. Le dijo: ‘Este nos ha seguido, si quieres, dale permiso y si no, que se vuelva’. El hombre que les había invitado le dio permiso al sexto hombre por deferencia hacia el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, y los hombres que le acompañaban.
De Kaab Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Vi al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comiendo con los tres dedos, y, cuando hubo terminado de comer, se chupaba los dedos”.
Registrado por MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comía usando sus tres dedos; el medio, índice y el pulgar. Esto indica que no tenía saciedad ni deseo exagerado al momento de comer y, cuando hubo terminado de comer, se chupaba los dedos. Así que es recomendable comer con los tres dedos a menos que la comida es de aquellas que no se puede tormar por medio de tres dedos, en este caso que use lo que le conviene.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, relató: “Estábamos con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, durante un viaje. Entre nosotros había quien ayunaba y quien interrumpía. Acampamos en un lugar un día caluroso. La mayoría de nosotros tenía telas para hacerse sombra y otros se protegían del sol con sus manos. Los ayunantes se desplomaban y los que habían interrumpido su ayuno se levantaban y preparaban las tiendas y daban agua a los animales. Entonces el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Hoy los que interrumpieron su ayuno se han llevado la recompensa”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimLos compañeros del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaban junto a él de viaje, y entre ellos había quienes estaban ayunando y quienes no. Y el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, trataba a ambos grupos por igual. Acamparon para descansar del calor y de la fatiga del viaje, entonces los que estaban ayunando cayeron desplomados a consecuencia del calor y la sed, quedando por ello inhabilitados para realizar algún tipo de tareas. Por otra parte, quienes no estaban ayunando se levantaron, prepararon las tiendas, dieron agua a los animales y sirvieron a sus hermanos que estaban ayunando. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, al ver aquellas obras que hicieron los que no estaban en ayuno al servicio del ejército, los animó y distinguió diciendo: “Hoy quienes no ayunaron se han llevado la recompensa”.
Narró Abdullah Ibn Yazid Ibn Asim: Cuando Al-lah le dio el triunfo a su mensajero el día de Hunain, el repartió (el botín) entre los musulmanes y aquellos que estaban atraídos al islam, y no le dio nada a la gente de Medina (los Ansar), esto pareció molestarles no recibir nada de lo que recibieron los demás, el profeta les hablo y les dijo: ¡Gente de los Ansar! ¿Acaso no los encontré extraviados y Al-lah los guio a través de mí? ¿No estaban separados y Al-lah los unió a través de mí? ¿No eran pobres y Al-lah los enriqueció a través de mí? Cada vez que les decía algo ellos respondían: Al-lah y su mensajero son generosos, después dijo: ¿Qué les impide responderle al mensajero de Al-lah? Dijeron: Al-lah y su mensajero son más generosos, después dijo el profeta: Si quisieran hubieran dicho: viniste a nosotros así y así, ¡Gente de los Ansar! No se complacen que mientras las personas se van con ovejas y camellos ustedes regresan con el mensajero de Al-lah a sus casas? Si no hubiese emigración yo sería de los Ansar, si las personas buscaran un camino o un valle yo seguiría el valle o camino de los Ansar, ustedes obtendrán grandes cosas después de mí, sean pacientes hasta que nos encontremos en el estanque (en el día del juicio).
Registrado por Al-Bujari y MuslimCuando Al-lah le dio la victoria a su mensajero y le concedió un gran botín en la batalla de Hunain, después de haber terminado con el asedio a Taif el profeta regreso al botín y lo repartió entre los que eran nuevos en el islam, algunos de los Ansar se sintieron incomodo con esa repartición, lo más loables de ellos sabían que lo que hacía el mensajero de Al-lah –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- era lo más justo, cuando el profeta el profeta se enteró de las quejas e incomodidad de los Ansar los mandó a reunir y les dijo que le habían informado lo que ellos habían dicho…el profeta no les recordó sus palabras sino que reconoció todo lo que ellos habían hecho para ayudarlo a él y al islam, ellos se emocionaron y entendieron lo grandioso que era tener la compañía del mensajero de Al-lah, así que volvieron a sus caravanas con la esperanza de la recompensa que Al-lah les dará por todo lo que hicieron y entregaron en el camino de Al-lah por ello el profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- les ordeno la paciencia y la esperanza en lo que obtendrán en el futuro.
Narró Abu Said Al Judri –Al-lah se complazca de él-: “El mensajero de Al-lah hizo el retiro (Itikaf) en las diez noches del medio de Ramadán, la gente hizo el retiro con él, en la noche veintiuno –era la noche en que las personas en la mañana abandonaban el retiro- él dijo: quien hizo el retiro conmigo que lo continúe durante las diez últimas noches, se me ha mostrado esa noche y se me ha hecho olvidar, me he visto postrado sobre agua y barro en el rezo del amanecer de esa noche, así pues búsquenla en las diez últimas noches, en las impares, esa noche cayo una lluvia del cielo por el techo de la mezquita se hicieron goteras y mis ojos vieron al mensajero de Al-lah –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- con rastros de agua y barro en su frente la mañana del dia veintiuno”
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbu Said Al Judri –Al-lah se complazca de él- informó que el mensajero de Al-lah –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- acostumbraba a hacer el retiro en las noches diez noches del medio del mes de Ramadán y las personas acostumbraban a hacerlo con él, hasta la noche del día 21 la cual era la noche en que las personas finalizaban el retiro al amanecer el profeta le dijo a sus compañeros: quien estaba haciendo el retiro conmigo en las diez noches del medio de Ramadán que continúe su retiro durante las diez últimas noches, también informo que Al-lah le había mostrado en sus sueños esa noche y después hizo que la olvidara, pero vio algunas señales ente ellas: que se postraría en barro y agua –Al-lah hizo realizad el sueño de su profeta- y la noche del 21 cayó una lluvia del cielo, la mezquita del profeta estaba construida con ladrillos de barro, los pilares eran troncos de palmera y sus hojas se usaban para el techo, entonces la mezquita se mojó por la lluvia y el profeta se postro la noche del 21 sobre agua y barro.
Narró Yabir, Al-lah se complazca de él: “el profeta, la paz y las bendiciones sean con él, estuvo en un viaje y vio una multitud y a un hombre buscando sombra, dijo: ¿Qué es esto? Le dijeron: esta ayunando, dijo: “No hay virtud en ayunar mientras se está de viaje” en la versión de Muslim dice: “Tomen las permisiones que Al-lah les ha dado”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimYabir, Al-lah se complazca de él, informó que el profeta, la paz y las bendiciones sean con él, estuvo de viaje el año de la conquista durante Ramadán, vio una multitud de personas y a un hombre buscando sombra recostado, de acuerdo a la versión de Ibn Yarir, entonces les pregunto por su situación, y dijeron: Esta ayunando y la sed lo llevo a ese límite, entonces el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones sean con él, dijo que no hay virtud en ayunar mientras se está de viaje, Al-lah les ha dado permisiones, úsenlas, ya que Él no quiere que nuestras adoraciones sean una tortura para nosotros. Esto es aplicable en caso de quien siente mucha dificultad ya que en otros relatos está registrada la permisiblidad del ayuno durante los viajes.
Narró Abu Dardá, Al-lah se complazca de él: “Salimos con el mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones sean con él (de viaje) en el mes de Ramadán y el calor era intenso hasta el punto que algunos de nosotros se cubrían sus cabezas con. sus manos por la intensidad del calor, ninguno de nosotros ayunaba excepto el mensajero de Al-lah y Abdullah Ibn Rawaha.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbu Dardá, Al-lah se complazca de él, informó que salieron de viaje en el mes de Ramadán, y había un calor intenso, hasta el punto que un hombre ponía sus manos sobre su cabeza por la intensidad del calor, ninguno ayunaba excepto el profeta, la paz y las bendiciones sean con él- y Abdullah Ibn Rawaha Al Ansari, Al-lah se complazca de él- soportaron el calor y ayunaron, esto demuestra la permisión de ayunar durante el viaje aunque hayan dificultades que no impliquen peligro de muerte.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “El musulmán no está obligado a dar azaque ni de sus esclavos ni de sus caballos”. En otro relato: “a excepción del azaque del fin del Ramadán en los esclavos”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl azaque tiene el objetivo de establecer la igualdad y la justicia, por ello Al-lah, Ensalzado sea, la impuso en las riquezas lucrativas de los ricos, o en aquellos medios acumulados para sacar la mayor ganancia, como son las riquezas extraídas de la tierra o las transacciones comerciales. Sin embargo, en lo que respecta a aquellos medios que no son para el lucro, sino para las necesidades vitales y el uso diario, no está obligado que se saque el azaque de ellos, puesto que el musulmán los necesita para sí mismo. Es el caso de su medio de transporte, ya sea caballo, dromedario o coche, sus muebles y cubiertos para el uso diario. De todo ello, se exceptúa el azaque del fin del Ramadán en lo que a esclavos se refiere. Es obligatorio aunque no sea un bien para el comercio y el lucro, pero este azaque está relacionado con el cuerpo humano, no con las propiedades.