





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró Abu Huraira, Al-lah se complazca de él: el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, envió a Omar, Al-lah se complazca de él, a recoger el Zacat, entonces dijo: Ibn Yamil, Khaled Ibn Al Walid y Al Abbas el tío del mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se negaron a pagarlo, el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: en lo que respecta a Ibn Yamil: se niega porque era pobre ¿Pero acaso Al-lah no lo enriqueció?, con respecto a Khaled: ustedes son injustos con él, ya que él tiene esas armaduras y armas para salir a luchar en el camino de Al-lah (no para la venta), con respecto a Al Abbas, yo me encargo de (pagar) su (zacat) y el doble, después dijo: “!Omar! ¿Acaso no sabes que el tío de un hombre es como su padre?
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- envió a Omar Ibn Al Jattab –Al-lah se complazca de él- a recolectar el zacat, cuando Omar llego ante Al Abbas Ibn Abdul Muttalib para buscar su zacat este se negó, lo mismo hicieron Khaled Ibn Al Walid e Ibn Yamil, entonces Omar fue hacia el profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y se quejó de ellos tres, el profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: con respecto a Ibn Yamil, no tiene ninguna excusa para no pagarlo, él era pobre y Al-lah lo enriqueció, y esa riqueza requiere que él sea la primera persona en pagarlo, con respecto a Khaled ustedes han sido injustos con él al decir que no quiere pagar el zacat ya que esas armaduras y armas son para luchar en el camino de Al-lah, como podría negarse a pagar el zacat un hombre que buscó acercarse a Al-lah –El Altísimo- gastando en algo que no es obligatorio para él, y no gastando en lo que Al-lah si le ha hecho obligatorio, es algo ilógico, con respecto a Al Abbas, el profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se hizo cargo de su zacat y eso es por la posición que tenía Al Abbas, se demuestra con lo que dijo: “¿Acaso no sabes que el tío de un hombre es como su padre?.
De Abdullah Ibn Hunain que dijo: “Abdullah Ibn Abbas y Al-Miswari Ibn Majrama, Al-lah este complacido con ambos, discutieron estando en la expedición de Al-Abwa’ al respecto de que Abdullah Ibn Abbas dijo: ‘El peregrino puede lavarse la cabeza (al-gusl o lavarse todo el cuerpo)’, y Al-Miswari dijo: ‘No puede lavarse la cabeza’. Dijo: ‘así que me envió Ibn Abbas a ver a Abu Ayub Al-Ansari, Al-lah esté complacido con él. Lo encontré duchándose cerca del pozo de agua cubriéndose detrás de una tela. Lo saludé’. Él preguntó: ‘¿quién eres?’ Contesté: ‘Soy Abdullah Ibn Hunain. Me ha enviado Ibn Abbas para preguntarte por cómo se lavaba el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, la cabeza mientras realizaba la Peregrinación’. Abu Ayub puso su mano sobre la tela y la bajó hasta que pude ver su cabeza. Luego, le dijo a una persona que le vertía agua: ‘echa agua’, y la persona le echó agua sobre la cabeza. Después, se pasó las manos por la cabeza de adelante hacia atrás. Luego, dijo: ‘así es como he visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, lavarse’. En otro relato: “Que Al-Miswari le dijo a Ibn Abbas: ‘Jamás volveré a discutir contigo’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbdullah Ibn Abbas y Al-Miswari Ibn Majrama, Al-lah esté complacido con ellos, debatieron al respecto de si el peregrino podía realizar al-gusl (lavarse todo el cuerpo) y si le era lícito lavarse la cabeza o no. La duda está en que, si se agita el pelo, esto podría hacer caer algunos pelos. Así que Abdullah Ibn Hunain fue a ver a Abu Ayub Al-Ansari, y lo encontró duchándose. Le dijo: “Me ha enviado Ibn Abbas para preguntarte por cómo se lavaba el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Abu Ayub bajó la tela hasta que pude ver su cabeza. Luego, le dijo a una persona que le vertía agua: “echa agua”. Después, se pasó las manos por la cabeza de adelante hacia atrás. Luego, dijo: “así es como he visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, lavarse”. Una vez hubo regresado Ibn Hunain e informado de lo que le había enseñado Abu Ayub, Al-Miswari, Al-lah esté complacido con él, se retractó y le dio la razón a su compañero. Le dijo: “Jamás volveré a discutir contigo”.
De Yabir, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Acudimos con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, mientras repetíamos: “aquí estamos, oh Al-lah, para realizar el Hayy (peregrinación mayor)”, pero el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos ordenó que lo hiciéramos Umrah (peregrinación menor) y así lo hicimos”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimYabir, que Al-lah esté complacido con él, narra cómo acudieron con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, en la Peregrinación de la Despedida, mientras muchos de ellos repetían: “aquí estamos, oh Al-lah, para realizar el Hayy (peregrinación mayor)”, esto es, que tenían intención de realizar solamente el Hayy. Pero el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le ordenó a aquellos que no hubieran traído una ofrenda para el sacrificio, que lo hicieran Umrah (peregrinación menor), en lugar de Hayy, para así seguir poder hacer “tamattu'”, es decir, unir la Umrah y el Hayy con un breve tiempo de tolerancia entre ambos. Así lo hicieron, Al-lah esté complacido con ellos.
De Safía Bint Huyiyi, Al-lah esté complacido con ambos, transmitido del Mensajero de Al-lah: “Que el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, estaba de retiro y fui a visitarlo una noche. Le hablé y después me levanté para regresar a mi casa. Y se levantó él también para acompañarme (su habitación se encontraba en casa de Usama Ibn Zayd). Pasaron junto a nosotros dos hombres de los auxiliares (ansar). Cuando vieron al Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, apretaron el paso. Y el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo: ‘¡Id despacio que ella es Safía Bint Huyayi!’ Ellos dijeron: ‘¡Subhána Al-lah, Mensajero de Al-lah!’ Él les dijo: ‘¡Ciertamente, Satán corre por las venas del hijo de Adam. Verdaderamente, he temido que arrojara el mal en sus corazones (o dijo algo)!’”. En otro relato: “Que ella vino a visitarlo, estando Él en su retiro en la mezquita en las últimas diez noches del Ramadán. Habló con él durante una hora. Luego, se levantó para volver a casa, pero el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó también para acompañarla hasta que alcanzó la entrada de la mezquita, en la puerta de Um Salama...” (después siguió con el mismo sentido antes indicado).
Registrado por Al-Bujari y MuslimQue el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, estaba de retiro en las últimas diez noches del Ramadán al tiempo que su esposa Safía, Al-lah esté complacido con ella, vino a visitarlo. Habló con él durante una hora. Luego, se levantó para volver a casa, pero el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó también para acompañarla en el camino y hacérselo más corto. Pasaron junto a ellos dos hombres de los auxiliares (ansar). Cuando vieron al Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, apretaron el paso por pudor hacia el Mensajero de Al-lah que se encontraba en compañía de su familia. Él les dijo: “¡Id despacio, que ella es Safía Bint Huyayi!” Ellos dijeron: “¡Subhána Al-lah, Mensajero de Al-lah! ¿Acaso podríamos nosotros pensar mal de ti?” Él les dijo: “¡Ciertamente, Satán corre por las venas del hijo de Adam. Verdaderamente, he temido que arrojara el mal en vuestros corazones y os haga pensar mal!”.
De Abdullah Ibn Maaqal que dijo: "me senté con Kaab Ibn Uyra y le pregunté por el significado de esta aleya "Pagar un rescate (es decir Fidya) ..." [Corán, 2:196]. Él dijo: 'Fue revelada sobre mí específicamente, pero es aplicable a vosotros generalmente'. Dijo: 'Me llevaron ante el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, mientras tenía piojos que se me caían sobre la cara. El Mensajero de Al-lah me dijo: 'No creía que la enfermedad te había alcanzado hasta tal extremo (o dijo: 'No creía que el agotamiento te había alcanzado hasta tal extremo'), ¿tendrías una oveja?' Yo dije: 'No'. Él dijo: 'Entonces ayuna tres días, o alimenta a seis personas necesitadas, dando un kilo y medio (medio saa) de alimentos a cada uno de ellos'". En el relato de Abu Daúd cita que dijo: "Entonces, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le ordenó alimentar a seis personas necesitadas, sacrificar una oveja o ayunar tres días".
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, vio a Ka'ab Ibn Uyra, Al-lah este complacido con él, en Hudaybiya haciendo la peregrinación pero, de lo enfermo que estaba tenía, piojos que se le caían sobre la cara, por lo que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se entristeció por su estado, y le dijo: "No sabía que el agotamiento te había alcanzado hasta este extremo que veo". Luego le preguntó: ¿Tendrías una oveja para sacrificar? Él le dijo: "No". Después, Al-lah, Ensalzado sea, hizo descender esta aleya: "pero quien de vosotros esté enfermo o esté afectado de una dolencia en la cabeza, deberá redimirse ayunando o dando azaque, o [cualquier otro] acto de adoración" [Corán, 2:196]. En ese momento, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dio a Kaab a elegir entre ayunar tres días, o alimentar a seis personas necesitadas, dando un kilo y medio (medio saa) de grano de trigo u otro alimento a cada uno de ellos. Esto le servirá como expiación por haberse afeitado la cabeza tan llena de piojos, algo prohibido para las personas que realizan la peregrinación. En el relato, también se le da a elegir entre tres posibilidades.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos dirigió en uno de los rezos de la tarde -dijo Ibn Sarir que Abu Huraira mencionó cuál de los rezos era, pero lo he olvidado-. Dijo: realizó solamente dos postraciones (rakaas), y concluyó el rezo con el taslim. Luego, se levantó y fue a un tronco de madera que había en el muro de la quibla de la mezquita y se apoyó en él, como si estuviera enojado por algo, y puso su mano derecha sobre la izquierda y entrelazó los dedos de las manos. Los orantes más apresurados salieron de la mezquita y dijeron: ‘La oración se ha acortado -entre ellos estaba Abu Bakr y Umar pero sintieron reparo en hablarle’. Entre los orantes había un hombre Dhu Al-Yadayn por tener las manos alargadas, que dijo: ‘Mensajero de Al-lah, ¿acaso se ha olvidado o es que la oración se ha acortado?’. Le contestó: “Ni me he olvidado ni se ha acortado la oración’, sin embargo preguntó: ‘¿Es cierto lo que dice Dhul Yadayn?’ Dijeron: ‘Así es’. Entonces, se adelantó y rezó las dos postraciones que le faltaban, y concluyó con el taslim. Luego, pronunció el takbir (Al-lahu akbar) y se prosternó (suyud) igual que antes o más largo. Después levantó la cabeza y pronunció el takbir (Al-lahu akbar) y se prosternó permaneciendo prosternado como lo solía hacer o por más tiempo, luego levantó su cabeza y pronunció el takbir. Quizás le preguntaron: “¿Y luego concluyó con el taslim?” Dijo: “Se me informó de que Imrán Ibn Husain dijo: ‘y concluyó con el taslim’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimLos profetas son los seres más dotados de intelecto y los que poseen los corazones más firmes, los más pacientes y los que más velan por el debe hacia Al-lah, Ensalzado sea. A pesar de eso, no han salido de los límites establecidos para las criaturas humanas. En este sentido, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, es el más perfecto de todos en lo que se refiere a estas cualidades, no obstante, tuvo olvidos para que de ese modo Al-lah le dicte a los humanos el veredicto y la norma a seguir en caso de olvido o descuido. Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, narra que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dirigió a su compañeros en uno de los rezos de la tarde (asr), y que Abu Huraira mencionó cuál de los rezos era, pero Ibn Sarir lo olvidó. Así, después de rezar las dos primeras postraciones (rakaas) y concluir el rezo, sintió que algo había hecho mal, puesto que su alma solo está sosegada cuando completa sus acciones, pero desconocía qué era. Se levantó y fue a un tronco de madera que había en el muro de la quibla de la mezquita y se apoyó en él, como si estuviera enojado por algo, y entrelazó los dedos de las manos. Los orantes más apresurados salieron de la mezquita y diciéndose los unos a los otros que algo había pasado, esto es, que la oración se ha acortado. Parece que habían sobreestimado el rango del Mensajero de Al-lah hasta el punto de creer que no podía olvidarse. Por el respeto y la alta estima que tenía para ellos, no se atrevió nadie de ellos a mencionarle este tema tan importante, entre ellos Abu Bakr y Umar, Al-lah esté complacido con ellos, especialmente después de ver que estaba enojado y molesto. Sin embargo, uno de los compañeros del Mensajero de Al-lah, llamado Dhu Al-Yadayn, rompió este silencio y le preguntó al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, diciendo: “Mensajero de Al-lah, ¿acaso se te ha olvidado o es que la oración se ha acortado?” No afirmó ninguna de las dos posibilidades porque por entonces eran las dos posibles. Le contestó, basándose en su suposición: “Ni me he olvidado ni se ha acortado la oración”. Entonces, cuando Dhul Yadayn supo que la oración no se había acortado y estaba seguro de que habían rezado solamente dos postraciones, entendió que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se había olvidado. Le dijo: “En efecto, se ha olvidado”. Entonces, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, quiso asegurarse de lo que dice Dhul Yadayn porque contradecía su suposición, así que preguntó a quien había con él: “¿Es cierto lo que dice Dhul Yadayn?” Dijeron: “Así es”. Entonces, se adelantó y rezó las dos postraciones que le faltaban, y concluyó con el taslim. Luego, pronunció el takbir (Al-lahu akbar) y se prosternó (suyud) igual que antes o más largo. Después levantó la cabeza y pronunció el takbir (Al-lahu akbar) y se prosternó permaneciendo prosternado como lo solía hacer o por más tiempo, luego levantó su cabeza de nuevo y concluyó su rezo con el taslim pero sin llegar a pronunciar el testimonio de fe.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Los mártires son de cinco clases: el que muere en una epidemia; el que muere por una enfermedad estomacal; el que muere ahogado; el que muere aplastado en un derrumbamiento; y el que muere combatiendo por la causa de Al-lah”. En otro relato, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, preguntó: “¿A quién de ustedes consideran mártires? Dijeron: ‘¡Mensajero de Al-lah, aquellos que mueren luchando por la causa de Al-lah!’ Dijo: ‘¡Ciertamente, de ser así, los mártires de mi pueblo serían muy pocos!’ Preguntaron: ‘¿Y quiénes son, pues, Mensajero de Al-lah?’ Él les contestó: ‘¡Aquel que ha sido asesinado mientras luchaba por la causa de Al-lah es mártir; pero también quien muere por la causa de Al-lah, aunque no sea en combate, es mártir; quien muere en una epidemia es mártir; así como el que muere el que muere por una enfermedad estomacal o el que muere ahogado’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimLos mártires son de cinco clases: el que muere en una epidemia; el que muere por una enfermedad estomacal; el que muere ahogado en el mar, piscinas, etc; el que muere aplastado en un derrumbamiento; y el que muere combatiendo por la causa de Al-lah, siendo este último caso el de mayor grado de todos ellos. También quien muere por la causa de Al-lah, aunque no sea en combate. Los cuatro primeros casos de martirio son considerados mártires en la Otra vida, no de la vida terrenal, por lo que sus cuerpos sin vida deben ser lavados, así como se debe rezar sobre ellos cuando hayan sido enterrados. El número de mártires que menciona el hadiz es solo un ejemplo y no una lista exhaustiva.
De Saleh Ibn Jawati Ibn Yubair, Al-lah esté complacido con él, de quien rezó junto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, la oración del miedo en el transcurso de la expedición militar de Dhat al-Riqaa: “Que una facción de las tropas musulmanas formó filas detrás de él y otra facción se quedó vigilando al enemigo. Rezó con los primeros una postración (rakaa) y, al completarla, permaneció de pie, y ellos completaron cada uno por su cuenta y salieron, dejando sus lugares a la segunda facción. Con estos rezó la segunda postración restante y él permaneció sentado, mientras que ellos completaron cada uno por su cuenta y luego concluyó con ellos la oración al pronunciar el taslim”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, emprendió una campaña militar junto con sus compañeros, que en su mayoría iban a pie, por lo que se agotaron y se lastimaron los pies, así que optaron por envolverlos con trapos y telas. Los musulmanes se encontraron con el enemigo pero no hubo un enfrentamiento. No obstante, los musulmanes temían que el enemigo les sorprendiera. En este hadiz, el enemigo no se encontraba en la orientación de la quibla, puesto que su acampada estaba al este de Medina. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, los dividió en dos facciones, una de ellas formó filas detrás de él y otra facción se quedó vigilando al enemigo. Rezó con los primeros una postración (rakaa) y, al completarla, permaneció de pie, y ellos completaron cada uno por su cuenta y salieron, dejando sus lugares a la segunda facción. Con estos rezó la segunda postración restante y él permaneció sentado, mientras que ellos completaron cada uno por su cuenta y luego concluyó con ellos la oración al pronunciar el taslim. De este modo, la primera facción se benefició de comenzar la oración con el imam (ihram) y la segunda de concluir la oración con él (taslim), al mismo tiempo truncó la oportunidad que tenía el enemigo de atacarles en ese momento. Así, hubo justicia en que todos se beneficiaron de rezar con el imam.
De Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “Realizamos la Peregrinación con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Cuando concluimos todas las etapas el Día del Sacrificio, cumplimos con los giros de cierre alrededor de la Kaaba (tawaf al-ifada). (La noche de la despedida) El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, quiso cohabitar con su esposa Safía, pero ella tuvo ese día la menstruación. Le dije: ‘Mensajero de Al-lah, ella tiene la regla’. Dijo: ‘¿Acaso va a retrasar nuestra salida?’ Le dijeron: ‘Mensajero de Al-lah, ella ya cumplió con los giros de cierre alrededor de la Kaaba (tawaf al-ifada) el Día del Sacrificio’. Él les dijo: ‘Partid pues’. En otra narración, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: “¡Que te quedes estéril y calva! ¿Has girado en torno a la Kabaa el Día del Sacrificio?” Ella dijo: “Sí”. Él le dijo: “Puedes partir entonces”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimDe Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo que partieron a realizar la Peregrinación de la despedida con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y que cuando completaron las etapas de la Peregrinación, giraron alrededor de la Kaaba los giros de cierre (tawaf al-ifada). Con ellos iba Safía, Al-lah esté complacido con ella. La noche del fin de la Peregrinación, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, quiso cohabitar con su esposa Safía, pero Aisha le dijo que tenía la menstruación. Él, Al-lah le bendiga y le dé paz, creyó que le había venido el período antes de girar alrededor de la Kaaba los giros del cierre (tawaf al-ifada), puesto que sin ellos, la Peregrinación no está completa. Por lo tanto, de ser así, ella les impedirá partir de vuelta hasta que acabe su período y pueda cumplir con los giros de cierre alrededor de la Kaaba (tawaf al-ifada). Por eso dijo sus famosas palabras de forma espontánea y sin pretender con ello mal alguno (¡Que te quedes estéril y calva!). Luego, él preguntó: ¿Acaso va a retrasar nuestra salida hasta que termine su período y pueda cumplir con los giros de cierre alrededor de la Kaaba (tawaf al-ifada)? Le informaron de que ella ya los había realizado antes de tener la menstruación. Él dijo: “Puede partir entonces”, ya que lo único que le quedaría serían los giros de la despedida (tawaf alwada’) y tiene motivo para no hacerlo.