





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró Yabir Ibn Abdullah -Al-lah se complazca de ambos-: En el momento de la batalla de Uhud mi padre me llamó por la noche y me dijo: no me veo sino como el primero de los compañeros del profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en caer muerto, a parte del profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- no dejo a nadie más amado para mí que tú, dejé una deuda que deseo que la pagues y te pido que cuides de buena manera a tus hermanas, amanecimos y él fue el primero en caer muerto, el fue enterrado junto a otra persona en la misma tumba, pero mi alma no se sintió bien dejándolo con otra persona, así que después de seis meses saqué su cuerpo y estaba igual como el día que lo había puesto excepto su oído y lo puse en una tumba individual.
Registrado por Al-BujariAbdullah Ibn Haram despertó a su hijo Yabir en una noche y le dijo: creo que seré el primero de los compañeros del profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en caer muerto, esto fue antes de la batalla de Uhud, después le dio unos consejos, le dijo: no dejo a alguien más amado para mi después del mensajero de Alah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que tú, le pidió que saldara una deuda que tenía y que cuidara de buena manera a sus hermanas, cuando comenzó la batalla él luchó hasta que cayó muerto, el número de bajas entre los musulmanes fue de setenta hombres, y era muy difícil para los musulmanes enterrar a cada uno en una tumba, entonces colocaban dos o tres cuerpos en cada tumba, Abdullah Ibn Haram fue enterrado con otro hombre, sin embargo Yabir -Al-lah esté complacido con él- no se sintió tranquilo hasta que separar a su padre de aquel con el que fue enterrado, seis meses después abrió otra tumba, sacó el cuerpo de su padre y estaba como el día en él fue enterrado, no había cambiado nada excepto un poco en su oído después lo enterró en una tumba solo.
Narró Hafsa, esposa del Profeta, que Al-lah esté complacido de ella: ‘Oh Mensajero de Al-lah, porqué la gente ha salido de su estado de inviolabilidad (Ihram) del ‘Umrah, y tú todavía no has abandonado tu estado de inviolabilidad (Ihram) de tu ‘Umrah. Y él dijo: “Me he rasurado mi cabeza; he marcado mi ofrenda (hadi), y no saldré de mi estado de inviolabilidad hasta que llegue el día del An-Naher (día del sacrificio).
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean él, entró en el estado de inviolabilidad(Ihram) durante su peregrinación de despedida con la intención de realizar ‘Umrah y el Hayy (peregrinación mayor y menor); llevó su ofrenda y rasuró su cabeza; por lo que su ihram se prolongó, al igual que algunos de sus compañeros quienes llevaron sus ofrendas. Algunos de ellos entraron en el Ihram con la intención de unir tanto la peregrinación menor (‘Umrah) como la peregrinación mayor (Hayy) en el mismo año. Y la mayoría de ellos no llevaron la ofrenda; y otros sí que lo hicieron. Cuando llegaron a Meca, hicieron el tawaf (rito de la circunvalación alrededor de la Ka’abah) y el sa’i (recorrido que se hace entre las lomas de Safa y al-Marwah). Luego el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó a quienes no llevaron sus ofrendas, ya sean de los que iban a realizar solamente la ‘Umrah o aquellos que iban a realizar las dos peregrinaciones, a que convirtieran su peregrinación en una ‘Umrah (peregrinación menor); y que salgan del estado de Ihram. Mientras que él, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, junto con lo que sí aportaron su ofrenda (un animal de los ganados), permanecieron en su estado de inviolabilidad. Fui ahí donde su esposa Hafsa, Al-lah este complacido con ella, le preguntó el porqué no abandonó su estado de Ihram como los demás, y él le contestó: “Porque he rasurado mi cabeza, y he marcado mi ofrenda, lo he llevado, y eso me impide abandonar mi estado de inviolabilidad, hasta que la ofrenda llegue al lugar del sacrificio, que es el fin del Hayy, que es el día del An-Naher.
De Abdullah Ibn Abbas, Al-lah esté complacido con ambos, que dijo: “pasé la noche en casa de mi tía materna Maimuna. En medio de la noche, se levantó el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, a rezar, así que me coloqué a su izquierda para rezar, pero me tomó de la cabeza y me colocó a su derecha”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl noble compañero del Mensajero de Al-lah, Ibn Abbas, Al-lah esté complacido con ambos, cuenta que pasó la noche en casa de su tía materna Maimuna, esposa del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, para conocer de cerca cómo él realiza la oración voluntaria de la noche (tahayud). Cuando el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó a rezar, Ibn Abbas hizo lo mismo y se levantó para rezar con él, pero se colocó a su izquierda, pero dado que la derecha del imam es siempre más noble, así como es la posición en la que se debe ubicar la persona a la que se guía en el rezo, lo tomó de la cabeza y lo colocó a su derecha.
De Alí Ibn Abu Talib, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “¡Que Al-lah llene de fuego sus tumbas y sus casas! No nos han permitido hacer la oración intermedia (media tarde) hasta que se ha puesto el sol”. En la narración de Muslim: “Nos han tenido ocupados, de modo que no hemos podido hacer la oración intermedia (al-asr)”. Luego la rezó entre el maghrib y la oración de la noche (‘ichaa)”. También de Ibn Masúd se trasmitió que dijo: “Los idólatras le impidieron al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, realizar la oración de la media tarde (al-asr) hasta que el sol empezó a enrojecer y amarillear. Luego, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “No nos han permitido hacer la oración de al-asr en su hora, ¡que Al-lah llene de fuego sus estómagos y sus tumbas! (o dijo: ¡que Al-lah atiborre de fuego sus estómagos y sus tumbas!)”.
Registrado por Muslim - Registrado por Al-Bujari y MuslimLos idólatras le impidieron al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y a sus compañeros, Al-lah esté complacido con ellos, que estaban protegiendo Medina del asedio, realizar la oración media tarde (al-asr) hasta que se puso el sol. Así que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y a sus compañeros, Al-lah esté complacido con ellos, no pudieron realizarla hasta la noche. Por ese motivo, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, maldijo a los idólatras rogando que Al-lah llene de fuego sus casas y sus tumbas como castigo por la molestia que le habían causado a él y a sus compañeros, y por no haberles permitido realizar la oración del asr, que se considera la mejor de las oraciones.
De Abu Musa Al-Ashaari, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Tres personas obtendrán una doble recompensa: el hombre que sea de las gentes del Libro y crea en su Mensajero y crea en Muhammad; el esclavo que cumple con los preceptos de Al-lah y con el derecho de su dueño; y el hombre que posee una esclava y la eduque la mejor educación y le enseñe el mejor conocimiento, luego la libera y se casa con ella. De este modo, tiene doble recompensa”.
Registrado por Al-BujariTres tipos de personas obtendrán una doble recompensa el Día del Juicio. Luego los citó diciendo que son: “el hombre que sea de las gentes del Libro”, judío o cristiano. “Que crea en su Mensajero” que le ha enviado con anterioridad, esto es, Musa (Moisés) o Isa (Jesús), sobre ellos sea la paz. Esto fue antes de ser enviado Muhammad, Al-lah le bendiga y le dé paz, y antes de recibir su llamado al Islam. Una vez fue enviado el Mensajero Muhammad, Al-lah le bendiga y le dé paz, y le haya llegado su llamado al Islam, que haya creído en él. Esta persona tendrá doble recompensa: la recompensa por creen en el profeta que le ha sido enviado en primer lugar y la recompensa por creer en Muhammad, Al-lah le bendiga y le dé paz. La segunda persona de las que recibirán doble recompensa es el esclavo que cumple con los preceptos de Al-lah y con lo que le manda su dueño de la mejor forma posible. Por último, el hombre que posee una esclava y la haya dado la mejor educación y le haya enseñado el mejor conocimiento de su religión, a discernir entre lo lícito e ilícito, luego la haya liberado de la esclavitud y se haya casado con ella. De este modo, tiene doble recompensa: la primera por darle esa educación y esas enseñanzas; y segundo por haberla tratado bien ya que, después de liberarla, no la ha dejado a su suerte, sino que se casó con ella y así se ha hecho cargo de ella y ha protegido su honor.
Narró Abu Safwan Suwaid Ibn Qays -Al-lah esté complacido con él-: “ Majrama Al-Abdi y yo trajimos de Hayar ropa para vender. Vino el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a verla y quiso comprarnos unos pantalones. Para pesar la tela, tenía un hombre que poseía una balanza, pesa y la pagaban. Cuando este hombre se dispuso a pesar, le dijo el Mensajero de Al-lah: "pesa y haz que se incline la balanza”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ad-darimiQue Safwan Suwaid y Majrama Al-Abdi -Al-lah esté complacido con ambos- trajeron ropa para vender desde una localidad llamada Hayar. Vino el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a verla y se interesó por unos pantalones, así que les preguntó por el precio. Aunque según el relato de Anisai: “Nos compró unos pantalones” y no menciona el punto de preguntar por el precio. “Para pesar la tela,tenía un hombre que poseía una balanza, él pesa y le pagaban”, es decir, en el mercado había un hombre que poseía un balanza que la gente podía usar a cambio de pagar un precio al dueño. “Cuando este hombre se dispuso a pesar, le dijo el Mensajero de Al-lah: “ pesa y haz que se incline la balanza”, esto es, que el Mensajero de Al-lah le ordenó al pesador que añadiera un poco a la balanza de la mercancía hasta que se incline más que la otra parte de la báscula. Esto no significa que la balanza de la mercancía deba inclinarse mucho ya que eso podría dañar los intereses del vendedor, si que se incline ligeramente hasta el punto de asegurar todo el derecho del comprador. La mención de la balanza en este hadiz no tiene relación con la compraventa de pantalones, ya que nadie pesa los pantalones.
Narró Ibn Abbas -Al-lah esté complacido de ellos- que el Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: en el relato de Barira y su marido, le preguntó el Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a Barira: “¿Y si vuelve con él?” “¿Me lo estás ordenando, Mensajero de Al-lah?”, ella respondió. Y él le dijo: “solo intercedo”. Y ella le contestó: no siento deseo por él.
Registrado por Al-BujariEl marido de Barira -Al-lah esté complacido de ella- era un esclavo llamado Mughiz -Al-lah esté complacido de él-. Barira servía a Aisha -Al-lah esté complacido de ella- antes de comprarla y liberarla. Entonces se le dio a elegir entre permanecer con su marido Mughiz o separarse de él, y ella optó por separarse. Después de este conflicto familiar, Mughiz -Al-lah esté complacido de él- no cejaba en perseguir a Barira -Al-lah esté complacido de ella- por los callejones y caminos de Madina, al tiempo que lloraba y sus lágrimas visibles empapaban su barba. Todo ello debido a su amor por Barira -Al-lah esté complacido de ella-. Quizás así se replantearía su decisión y volvería con él. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le dijo a Barira -Al-lah esté complacido de ella-: si vuelves con él, tendrás tu recompensa. A lo que ella replicó: ¿Me ordenas que vuelva con él, Mensajero de Al-lah? A lo que él le contestó: solo estoy intercediendo por él. Y ella respondió: no tengo ni deseo ni intención en volver con él.
De Anás, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Abu Talha, Al-lah esté complacido con él, era el hombre más rico en palmerales de los ansar de Medina. Y lo que más le gustaba de todas sus propiedades era un huerto con palmeras, llamado Bairuha, que tenía enfrente de la mezquita y en el que solía entrar el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, para beber de su agua porque era buena y dulce. Dijo Anás: ‘Y cuando descendió la aleya: ‘No alcanzarán la verdadera piedad mientras no gasten en otros de aquello que es más preciado para ustedes’, acudió entonces Abu Talha al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah! Ciertamente Al-lah te ha revelado: ‘No alcanzarán la verdadera piedad mientras no gasten en otros de aquello que es más preciado para ustedes’. Y a mí, de toda la riqueza que poseo, lo que más me gusta es mi huerto de palmeras. Así pues, lo dono como sádaqa procurando con ello obtener el favor de Al-lah y que Al-lah me reserve su recompensa. ¡Gástala pues, oh Mensajero de Al-lah, en quien Él te dé a entender!’. Y el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo mostrando su asombro y alegría: ‘¡Qué grata sorpresa! Este es un dinero que volverá a ti con creces (dijo esto dos veces). Y puesto que he oído lo que has dicho, pienso que es mejor que se lo dones a tus parientes’. Abu Talha dijo: ‘¡Así lo haré, oh Mensajero de Al-lah!’ Así que lo repartió entre sus familiares y primos”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbu Talha, Al-lah esté complacido con él, era el hombre más rico en palmerales de los que ansar de Medina. Y poseía un huerto con palmeras situado enfrente de la mezquita y en el que solía entrar el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, para beber de su rica agua. Cuando descendió la aleya: ‘No alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado’, Abu Talha, Al-lah esté complacido con él, se apresuró y acudió al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah! Ciertamente Al-lah te ha revelado: ‘No alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado’. Y a mí, de toda la riqueza que poseo, lo que más me gusta es mi huerto de palmeras Bairuha. Así pues, lo dejo entre tus manos como sádaqa para que obres con él lo que estimes oportuno. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo mostrando su asombro y alegría: ‘¡Qué grata sorpresa! Este es un dinero que volverá a ti con creces (dijo esto dos veces). Creo que deberías repartirlo entre tus parientes. Abu Talha, Al-lah esté complacido con él, así lo hizo y lo repartió entre sus familiares y primos.
De Anas Ibn Málik, Al-lah esté complacido con él, que “el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró a la Meca el año de su conquista y portaba sobre su cabeza un yelmo (casco de protección árabe). Cuando lo quitó, vino un hombre y le dijo: ‘Ibn Jatal está colgando del manto de la Ka'aba’. El Mensajero de Al-lah dijo: ‘¡Matenlo!’”
Registrado por Al-Bujari y MuslimEntre el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y entre los incrédulos de Quraich había un trato, pero él había dictado la muerte de algunos incrédulos, solamente nueve. Así que cuando conquistó Meca, entró en estado de cautela, motivo por el cual se protegió la cabeza con un yelmo (casco de protección árabe). Luego, algunos de sus compañeros encontraron a Ibn Jatal colgado del manto de la Kaaba para resguardarse con él de la pena de muerte, ya que sabía que había hecho demasiado daño y causado muchos males. Así que, sintieron reparo en matarlo antes de consultarlo con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Cuando se lo consultaron, él les dijo: “¡Matadlo!”. Se le dio muerte entre la piedra negra y el mausoleo de Ibrahim.