





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De Abdullah Ibn Umar, Al-lah esté complacido con ambos, “que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía otorgar una parte exclusiva del botín de guerra a determinados combatientes participantes en esa expedición militar, de forma separa de la división que se solía hacer entre todos los soldados”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbdullah Ibn Umar, Al-lah esté complacido con ambos, informa de que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía otorgar una parte exclusiva del botín de guerra a determinados combatientes participantes en esa expedición militar, esto es, les daba una parte solamente a ellos, de forma separada de la división que se solía hacer entre todos los soldados, para animarlos e incitarlos a la lucha por la causa de Al-lah.
Narró Omar Ibn Al Jattab -Al-lah esté complacido con él-: Las riquezas de Banu Nadir se las concedió Al-lah a Su mensajero -la paz y las bendiciones sean con él- fueron conseguidas por los musulmanes sin tener que luchar por lo que pertenecieron al profeta únicamente, él tomo para sustentar a su familia durante un año después destinó el resto para los pobres y armar al ejército para futuras batallas en el camino de Al-lah -Enaltecido sea-.
Registrado por Al-Bujari y MuslimCuando el profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- llegó a Medinah después de la emigración, encontró a su alrededor tribus judías, estableció con ellas tratados en los cuales ellos mantienen su religión y no lucharían contra él ni asistirían a luchar junto con él contra sus enemigos, uno de los sahabas (de sus compañeros) llamado Amer Ibn Umaia Ad damri -Al-lah esté complacido con él- mató a dos hombres de Banu 'Amir creyendo que eran enemigos de los musulmanes, el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- fue a la tribu de Banu Nadir para que lo ayudarán a pagar la indemnización, mientras el esperaba sentado en uno de los mercados esperando su ayuda, ellos violaron el tratado y quisieron matarlo, le descendió la revelación informandole la traición, entonces salió de su pueblo de forma apresurada diciendoles a quienes estaban presentes que iría a hacer sus necesidades, y se dirigió a Medina, cuando los sahabas (sus compañeros) lo alcanzaron les informó de la traición de los judíos -que Al-lah los destruya- por lo que los sitiaron en su pueblo durante seis días hasta que llegaron al acuerdo de que se irían a Sham, Hira y Khaibar, el botín de guerra fue cuantioso y conseguido por los musulmanes sin tener que luchar, por lo que el botín perteneció a Al-lah y Su mensajero -la paz y las bendiciones sean con él- el cual lo empleó para el sustento de su familia durante un año, el resto lo utilizó para el bienestar general de los musulmanes, las armas y espadas fueron confiscadas para las futuras batallas, cada momento tiene los gastos convenientes y necesarios para el bienestar general.
Narró 'Abd Ar-Rahman Ibn Abi Bakrah: "Mi padre escribió-o le escribí- a su hijo 'Ubaydullah Ibn Abi Bakrah que era un juez en la tierra de Siyistán: "No juzgues entre dos estando enojado, porque oí al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- decir: "Ninguno de ustedes juzgue entre dos estando enojado". Y en otra narración dijo: "No emita una sentencia legal entre dos estando enojado".
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl sabio legislador ha prohibido que el juez emita sentencia entre dos estando enojado. Y esto porque el enojado influye en el equilibrio de la persona, y por eso no se puede asegurar que no vaya a ser injusto o que se no equivoque estando enojado. Siendo eso una injusticia sobre el que se emite la sentencia y una falta para el juez.
Narró 'Abdullah Ibn 'Umar -Al-lah esté complacido de ambos- que el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo:""Quien libere la parte que le corresponde en un esclavo y posee el dinero del precio completo del esclavo,haciendo una valoración justa y le da a sus socios (en la compra del esclavo) su parte que libere al esclavo y si no que libere la parte que le corresponde".
Registrado por Al-Bujari y MuslimQuien tenga socios, aunque sean pocos, en cuanto a un esclavo o esclava, y después libera una parte del mismo, pues ha liberado una parte. Y si el que ha liberado esta parte tiene facilidad, es decir, puede pagar la parte correspondiente a sus socios para liberar el esclavo completamente, pagando su parte y la de sus socios. Y esto, haciendo una valoración justa de la parte que corresponde a sus socios, comparando con los precios que hay en el mercado. Y si no tiene facilidad, siendo que no posee la cantidad de dinero para pagar la parte de su socio, no hay perjuicio para su socio. Que libere su parte solamente y quede la parte de su socio como estaba.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien renuncie o libere su participación en la propiedad de un esclavo, debería saldar de su propio dinero todo el precio del esclavo. Si no tuviera dinero para comprar su libertad, se fijará un precio justo por ese esclavo, y se le dará un plazo cómodo y favorable para que lo pague con el fin de obtener su libertad total”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimQuien renuncie o libere su participación en la propiedad de un esclavo, debería saldar de su propio dinero todo el precio del esclavo, en el caso de que tenga dinero suficiente, esto es, la persona que quiera encargarse de liberar ese esclavo debería pagar su precio total al resto de propietarios y que de este modo el esclavo obtenga su libertad. Sin embargo, si la persona que lo quiere liberar no tiene dinero suficiente o, lo tiene, pero no puede gastarlo todo en esa liberación, se le da al esclavo a elegir entre dos opciones: seguir siendo esclavo de forma parcial en función de la parte que aún resta por saldar, de este modo sería un esclavo parcial. La segunda opción es que trabaje para reunir el dinero necesario para saldar la parte restante de su precio. En este caso, se le debe tasar por un precio justo, y se le debe dar un plazo cómodo y favorable para que lo pague.
Narró Abdullah Ibn Abu Aufa -Al-lah este complacido con él-: "Participamos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en siete batallas en las que comíamos langostas (saltamontes)".
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah -Enaltecido sea- Le dio a los compañeros del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- langostas para que se alimentaran en siete batallas debido a la falta de sustento, como la vez que se alimentaron de una ballena que el mar había lanzado a la orilla, en otra batalla.
De Abdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ambos, “Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ingresó en La Meca por la parte más alta de la ciudad y, al concluir la Peregrinación, salió de ella por la parte más baja”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, realizó la Peregrinación de la despedida, pasando la primera noche de su llegada a Meca en “Dhu Tuwa”, cuando habían pasado cuatro noches del mes Dhul Hiyah. A la mañana siguiente ingresó en Meca por la parte más alta, porque era más fácil para entrar y él procedía de Medina. Al terminar todas las etapas del su Peregrinación mayor, salió de Meca hacia Medina por la parte baja de la ciudad, que es el camino que atraviesa el distrito de “Jarwal”. Quizás, emprender un camino diferente en la ida y la vuelta incrementa los lugares de adoración, tal y como hizo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en su camino hacia Arafa y en su regreso, o en el camino hacia el rezo de las dos fiestas grandes (Eid), o a la hora de realizar la oración voluntaria antes o después de la obligatoria cambiando de lugar, para que así la tierra sea testigo el Día del Juicio Final de los actos de cada siervo, o porque los dos caminos son más fáciles para quien entra en La Meca procedente de Medina y sale hacia esta última ciudad. Al-lah es Quien mejor lo sabe.
Narró Abdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ambos: "Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía salir de Medina por el camino del árbol y entrar por el de Al Muarras. Y si entraba a La Meca lo hacía por la parte alta de la ciudad y, al salir hacia Medina, lo hacía por la parte baja".
Registrado por Al-Bujari y MuslimEste hadiz de Abdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ambos, versa sobre la preferencia por tomar caminos diferentes cuando se acuda y se regrese de la oración de las dos festividades (del fin del ayuno y del sacrificio) o de la del viernes, entre otros actos de adoración. El significado de “caminos diferentes” es que el musulmán en su camino de vuelta de ese acto de adoración debe tomar una vía diferente a la que ya tomó en la ida. Por ejemplo, si a la ida tomó el camino de la derecha, en la vuelta debería tomar el camino de la izquierda. Esta sunna del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ha quedado probada en las dos festividades del Islam (del fin del ayuno y del sacrificio), como ha narrado Yabir, Al-lah esté complacido con él: El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía tomar caminos diferentes en su ida y vuelta de la oración del Eid (del fin del ayuno y del sacrificio), al igual que el hadiz que aquí nos ocupa. Los ulemas han dado diversas razones acerca de los motivos de cambiar de camino. Las más extendidas son: 1. Para que los dos caminos sean testigos de su acto el Día del Juicio, dado que la tierra presentará su testimonio el Día del Juicio respecto de todos los actos que se han realizado sobre ella, tanto buenos como malos. Por ello, si toma un camino diferente en la ida y en la vuelta, los dos caminos sean testigos el Día del Juicio de que ha realizado la oración del Eid. 2. Para exhibir el rito de la celebración del Eid. De modo que si las calles y los zocos se llenan de transeúntes, se podrá exhibir el ritual y el ambiente de festividad. Además, el rezo del Eid es uno de los rituales imprescindibles en la práctica de la religión. La prueba de ellos es que a los fieles se les ordena a salir a las afueras para realizar la oración en un lugar abierto y diferente de la mezquita, para así mostrar el ritual de la festividad y exhibirlo. 3. Cambió de camino para poder ayudar a más pobres y necesitados, dado que en camino podría haber unas personas necesitadas a las que podría dar limosna y, si toma un camino diferente, podría haber otras personas igualmente necesitadas. De este modo ayudaría a más gente. No obstante, la razón más probable, y sólo Al-lah lo sabe, es: para exhibir la importancia de ese rito hay que ir y volver de él por todos los caminos posibles. Sin embargo, en la Peregrinación, como viene citado en este hadiz, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tomó un camino diferente al entrar en Meca, haciéndolo por la parte alta de la ciudad, y salió de vuelta hacia Medina por la parte baja. Es lo mismo que hacía en su camino hacia el monte Arafat. Los ulemas tienen opiniones diversas al respecto de los motivos: ¿acaso el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo hizo por motivos de adoración o porque es más fácil entrar y salir por esos caminos? Puesto que era más fácil entrar por la parte alta de La Meca y salir por la parte baja de la ciudad. Así, algunos ulemas dicen que es más fácil entrar por la parte alta de La Meca y salir por la parte baja si se realiza la Peregrinación y que tomar caminos diferentes a la hora de subir el monte de Arafat es una sunna profética. Otros ulemas, sin embargo, dicen que es en función del camino, por lo que el musulmán debe tomar el camino que le sea más fácil, ya sea por arriba o por abajo. De todos modos, si el musulmán que vaya a realizar la Peregrinación mayor o menor le es posible entrar a La Meca por la parte alta y salir por la parte baja, siempre será mejor. De tal forma que si se trata de un acto de adoración, lo habrá cumplido, y si no lo fuera, no hay mal en haberlo hecho. Si no fuese posible realizar ese camino, como ocurre en nuestros días, el musulmán no está obligado a hacerlo, ya que las vías se han establecido en una sola dirección, y el musulmán no puede desacatar las normas impuestas por la autoridad en este asunto. Además de que la situación de hoy es muy favorable, Alabado sea Al-lah.
Narró Abu Suleimán Málik Ibn Al Huwairiz -Al-lah esté complacido con él-: “Fuimos a visitar al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y todos éramos jóvenes de edades similares. Permanecimos con él veinte noches y se comportó sumamente compasivo y clemente. Él pensó que quizás extrañábamos a nuestros familiares, así es que nos preguntó por ellos y le informamos al respecto. Entonces dijo: "Regresen a sus familias y permanezcan junto a ellas, edúquenlos y ordénenles realizar obras de bien. Realicen tal rezo en tal tiempo. Y cuando llegue la hora de la oración, que uno de ustedes realice el llamado de la oración y que el mayor la dirija”. Y en el relato de Bujari añadió: “Y recen como me han visto rezar”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimMálik -Al-lah esté complacido con él- dijo: “Fuimos a visitar al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y todos éramos jóvenes de edades similares”. Esto ocurrió en el año de las delegaciones, el noveno año de la Hégira. Entonces permanecieron con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- veinte noches. El objetivo de la visita era aprender la religión de Al-lah. Málik dijo: “El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- era compasivo y clemente. Y pensó que quizás extrañabamos a nuestros familiares, así que nos preguntó por ellos y le informamos al respecto, entonces nos dijo: “Regresen a sus familias y permanezcan junto a ellas, edúquenlos y ordénenles realizar obras de bien. Realicen tal rezo en tal tiempo. Y cuando llegue la hora de la oración, que uno de ustedes realice el llamado de la oración y que el mayor la dirija”. Y en el relato de Bujari añadió: “Y recen como me han visto rezar”. La frase: “Y que el mayor de ustedes la dirija” es una prueba de que el mayor tiene el derecho a dirigir la oración, y esto no contradice el dicho del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Que dirija la oración aquel que mejor recita el Libro de Al-lah”, porque estos jóvenes vinieron al mismo tiempo, y evidentemente no había entre ellos diferencias en cuanto a la recitación ni a la memorización del Corán, sino que poseían un nivel similar. Por esto, les dijo: “Y que el mayor de ustedes dirija la oración”, por lo tanto, si poseían el mismo nivel en cuanto a la memorización y recitación del Corán, a la comprensión de la Sunna, y en respecto a la emigración profética a Medina, el mayor de edad debía dirigir la oración. Cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “Y recen como me han visto rezar” muestra la manera de educar a sus compañeros, es decir mediante sus palabras y acciones. Por ejemplo, le enseñó mediante sus palabras a una persona que rezó apresuradamente, diciéndole: “Si te dispones a rezar, realiza la ablución menor de forma correcta, dirígete a la quibla y di ‘Al-lahu Akbar’ (Al-lah es el más grande), luego recita lo que puedas del Corán, inclínate…” Sin embargo, a esos jóvenes les enseñó mediante sus acciones.