





























Hadeeth Cards
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Narró Umrán Ibn Hasin -Al-lah esté complacido con ellos-: “Un hombre mordió la mano de otro hombre y éste último retiró la mano con violencia de la boca de quien lo mordió, arrancando dos de sus dientes incisivos. Ambos se enfrentaron y acudieron al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Y éste les dijo: “¡Que alguien muerda a su hermano como si de un animal salvaje se tratase! Le dijo a quién mordió: No te debe pagar ninguna compensación por ello””.
Registrado por Al-Bujari y MuslimUn hombre agredió a otro, lo mordió en la mano. El hombre cuya mano había sido mordida retiró la mano violentamente de la boca del hombre que le había mordido, arrancando dos de sus dientes incisivos. Los dos se enfrentaron y acudieron al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, y el hombre al que se le cayeron los dientes exigió una compensación del hombre que se lo hizo, mientras que el hombre que había sido mordido se defendía arguyendo que lo hizo en defensa propia. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- recriminó al demandante que había mordido, le dijo que cómo se atrevía a morder a su hermano como si de un animal salvaje se tratase, y luego exigir una compensación por haberle arrancado los dientes. No le debía pagar ninguna compensación por ello, porque el primero en atacar fue él.
Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella-: "Quraish estaban preocupados por el caso de la majzumiyya que había robado, y dijeron: ¿"Quien podría hablar con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- sobre este asunto?". Y quien se atrevería si no Usama Ibn Zayd, que era tan querido por el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Por lo que Usama habló con él, a lo que dijo: ¿Acaso quieres interceder en uno de los castigos establecidos por Al-lah?". A continuación se levantó y habló a la gente:"Ciertamente lo que destruyó a los vinieron antes que ustedes es que si robaba el que tenía posición social lo dejaban sin castigo, pero si robaba el débil ejecutaban el castigo correspondiente y por Al-lah que si Fatima Bint Mohammad (la hija del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-) hubiera robado le cortaría la mano". Y en otra expresión "Una mujer prestaba posesiones ajenas y después lo negaba. Y el Profeta de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ordenó que se le cortara la mano".
Registrado por Al-Bujari y MuslimHabía una mujer de la tribu de Bani Majzum que prestaba propiedades de la gente con engaño y luego lo negaba. Una vez estafó a alguien robandolo su oro, después lo negó y se encontró entre sus cosas, siendo que su asunto llegó al Mensajero de Al-lah-la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- por lo que se propuso ejecutar el castigo correspondiente, de cortar la mano a quien roba. La mujer era de una familia destacada, de conocido linaje de Quraish, por lo que Quraish se preocupó a causa de su asunto y del castigo que iba a recibir. Por eso, se reunieron para hablar sobre quien podría interceder por ella ante el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- para que la absolviera, y vieron que no habría nadie más apropiado que Usama Ibn Zayd, puesto que era cercano y querido por el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Así pues Zayd habló con él. Entonces, el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se enfadó con él y le preguntó reprendiéndole: "¿Acaso quieres interceder en un castigo de los estipulados por Al-lah? A continuación, se levantó y comenzó a hablar a la gente para explicarles sobre la peligrosidad de este tipo de intecesiones con las que se anulan los castigos de Al-lah. Y como el asunto era importante para muchos de ellos, les informó de la causa de la destrucción de los que les precedieron, en su din y en esta vida: Ciertamente ejecutaban los castigos sobre los débiles y los pobres mientras que a los ricos y fuertes los dejaban exentos de castigo, por lo que se generalizó el caos entre ellos y se extendió la maldad y la corrupción. Así se hicieron merecedores de la ira de Al-lah y de su castigo. Después el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- juró y él es el verídico al cual todo el mundo cree, que si su hija Fátima, la mejor de entre las mujeres, hubiera hecho eso, ejecutararía la sentencia de Al-lah sobre ella.
Narró Anas -Al-lah esté complacido con él-: “Vimos un conejo en la zona de Marri Ad-Dhaharán. Los presentes corrieron detrás de él hasta que se cansaron, pero yo fui quien lo alcanzó. Lo capturé y lo traje a Abu Talhah, quien lo degolló y envió sus muslos al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, y éste los aceptó”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y sus compañeros se encontraban de viaje y acamparon en un lugar llamado Marri Ad-Dhaharán. Este lugar es el mismo lugar que acamparon el año de la reconquista de Meca. En ese lugar vieron a un conejo, y la persiguieron hasta que se cansaron. El único que pudo alcanzarla fue Anas Ibn Málik, que se encontraba en la flor de la juventud. Lo capturó y lo trajo al marido de su madre, Abu Talhah -Al-lah esté complacido con él-. Éste lo degolló y regaló su trasero y muslos al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, y éste los aceptó. Quizás también se alimentó de él.
De Yabir Ibn Abdullah, Al-lah esté complacido con ambos, que dijo “Que un hombre de los auxiliares (ansar) puso como condición para la liberación de un joven esclavo suyo que sea una vez que él haya muerto”. En otro relato del mismo hadiz: “Que llegó a los oídos del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que uno de sus compañeros dijo que su joven esclavo sería libre cuando él muera. Sin embargo, este hombre no poseía riqueza alguna, por lo que el Mensajero de Al-lah vendió el esclavo por ochocientos dírhams y le envío a su compañero esta cantidad”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimUn hombre de los auxiliares (ansar) puso como condición para la liberación de un joven esclavo suyo que sea una vez que él haya muerto. Sin embargo, este hombre no poseía riqueza alguna. El hecho llegó a oídos del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que lo consideró una negligencia de su compañero y no le aceptó esa decisión. Decidió que había que vender el esclavo por ochocientos dírhams y le envío a su compañero esta cantidad, puesto que es más prioritario para él que sufrague sus necesidades y las de su familia, antes de liberar al esclavo. De este modo, no se convierte en una carga para los demás. En este tipo de hadices encontramos una serie de normas que el ser humano puede reconocer aunque no las conociera con anterioridad, como tampoco se debe abandonar ni descuidar su aprendizaje tmando el pretexto de que hoy no existe la esclavitud, dado que la esclavitud sigue existiendo en lugares de África y cabe la posibilidad de que vuelva a practicarse de nuevo. De hecho la esclavitud existió desde muchos tiempos anteriores hasta la llegada del Islam y después de él, sin embargo el Islam aboga por la libertad y la liberación de la esclavitud si esta existe.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, y de Zayd Ibn Jálid Al-Yuhani, Al-lah esté complacido con él, “Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue preguntado por el caso de la esclava que haya fornicado y no se haya casado después. Dijo: ‘Si fornica, azotarla. Si lo hace de nuevo, vuelvan a azotarla. Y si volviese a fornicar una vez más, azotarla. Luego vendanla aunque sea por una mera cuerda de escaso valor’”. Ibn Chihab añadió: “No sé si hay que venderla después de la tercera vez que haya fornicado o después de la cuarta”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue preguntado por la pena que se debe aplicar a la esclava que haya fornicado y no se haya casado después. Dijo que había azotarla en ese caso. Los azotes que se le aplican a una esclava son la mitad de los que se le aplicarían a una mujer libre. Son cincuenta azotes, por lo que Al-lah, Ensalzado sea, dice en su Libro: “Y si estando ya casadas, cometieran un acto de indecencia, se les impondrá la mitad del castigo que se impone a las mujeres libres” [Corán, 4:25]. Si lo hace de nuevo, se le vuelve a azotar otros cincuenta azotes para que escarmiente de ese pecado. Y si volviese a fornicar una tercera vez, sin que le haya servido el escarmiento ni se haya arrepentido ante Al-lah, Ensalzado sea, ni temiera pasar vergüenza, se le volvería azotar la misma cantidad de azotes y se le vende aunque sea por una mera cuerda de escaso valor, ya que no hay ningún bien en que se conserve su propiedad, ni tampoco hay esperanza en que se reforme a corto plazo, de ahí que su lejanía es más beneficiosa. De este modo se evita que sea la fuente de la discordia en la casa de sus dueños.
Narró Ibn 'Abbas -Al-lah esté complacido con él-: "Jalid Ibn Al Walid y yo entramos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a casa de Maimuna y trajeron un lagarto asado (Uromastyx), y el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- tendió su mano hacia él. Algunas de las mujeres que estaban en casa de Maimuna dijeron: "Informen al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- sobre eso que quiere comer. Por lo que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- levantó la mano y entonces dije: "¿Acaso es haram (prohibido), oh Mensajero de Al-lah?" Dijo: "No, pero no se encuentran en la tierra de mi pueblo así que no me agrada comerlo". Dijo Jalid: "Lo comí mientras que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al- lah sean con él- miraba".
Registrado por Al-Bujari y MuslimVino Umm Hafid Bint Al Hariz, Huzayla Bint Al Hariz a visitar a su hermana Maimuna y le trajo aglunos regalos, de entre ellos un lagarto (Uromastyx). Y para la comida estaban presentes los hijos de las hermanas de Maimuna, Jalid Ibn Al Walid era hijo de su hermana, por lo que Maimuna era su tía y era tía también de 'Abdullah Ibn 'Abbas y Al Fadl Ibn 'Abbas. Y cuando se puso la comida,el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- extendió su mano hacia la carne para comer de ella, entonces una de las mujeres que estaban en la casa dijo: "Informen al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- sobre aquéllo que quiere comer. Así pues, se le dijo que era carne de lagarto, entonces levantó su mano y no comió de ella. Entonces Jalid le pregunto: "¿Acaso es haram (prohibido), oh Mensajero de Al-lah?" Dijo: "No, pero no se encuentra en la tierra de mi pueblo así que no me agrada comerlo". Dijo Jalid: "Entonces comí mientras el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- miraba".
Narró Abu Huraira, Al-lah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: El Profeta Salamón, hijo del Profeta David, la paz sea con ellos, dijo: Pasaré esta noche por setenta mujeres (esposas), cada una de ellas dará a luz un muchacho que luchará por la causa de Al-lah. Se le dijo: Di Insha Al-lah (Si Al-lah lo permite). Pasó por ellas sin decirlo y resultó que ninguna de ellas dio a luz (ninguna se quedó embarazada) salvo una, sin embargo abortó. Dijo el narrador que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: Si hubiera dicho Insha Al-lah (Si Al-lah lo permite) habrá concedido su deseo".
Registrado por Al-Bujari y MuslimDijo el Profeta de Al-lah, Salamón, la paz sea con él, a su compañero: Pasaré en una sola noche por setenta mujeres de sus esposas para tener realciones íntimas, en aquel entonces la poligamia en esta forma era permitida de acuerdo a la legislación que le fue revelada y era una de sus especificaciones, y su intención es que cada una de ellas dará a luz un muchacho que luchará por la causa de Al-lah. Le le dijo su compañero: Di Insha Al-lah (Si Al-lah lo permite). Así pasó por ellas y se olvidó de decirlo. Por lo tanto, resultó que ninguna de ellas dio a luz (ninguna se quedó embarazada) salvo una, sin embargo abortó. El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, informó que: Si hubiera dicho Insha Al-lah (Si Al-lah lo permite) habrá concedido su deseo".
Narró Abdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ambos: “Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dividió el botín en diferentes partes: Al caballo le dio dos partes y al hombre una”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAbdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ambos, informa que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dividió el botín en diferentes partes: Al caballo le dio dos partes y al hombre una, dado que el papel que desempeña el caballo en la guerra y su poder de destrucción es muy superior a la capacidad bélica del hombre a solas y sin caballo. El Corán hace mención de ello, cuando Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dice (traducción del Corán): “¡Oh, los corceles jadeantes, que hacen saltar chispas, y se arrojan a la carga de madrugada, levantando a su paso nubes de polvo, irrumpiendo ciegamente en medio de una tropa!” [Corán, 100:1-4]. En ello encontramos una exaltación del papel que desempeña el caballo en el campo de batalla. De hecho, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El caballo tendrá siempre el bien en el entrecejo hasta el Día del Juicio”.
Narró Ka'b Ibn Malik, Al-lah este complacido con él: "Dije: Oh, Mensajero de Al-lah, parte de mi arrepentimiento repartir mi dinero en caridad, anhelando la complación de Al-lah, y el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: Mejor para ti que guardes parte de tu dinero".
Registrado por Al-Bujari y MuslimKa'b Ibn Malik Al-Ansari, Al-lah este complacido con él, fue uno de los tres que no participaron en la expedición de Tabuk, sin excusa ni mentira. Cuando el Profeta Muhammad, la paz y las bendicones de Al-lah sean con él, regresó junto con sus compañeros de esta expedición, los abandonó y ordenó a sus compañeros que los abandones, permenecieron abandonados hasta que Al-lah reveló aleyas informando que Al-lah les ha perdonado, así que tanto el Profeta como sus compañeros fueron complacidos con ellos. Ka'b Ibn Malik se puso muy alegre por haber sido aceptado su arrepentimiento y quiso donar todo su dinero anhelando el Rsosto de Al-lah. El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le indicó que guarde parte su dinero, ya que Al-lah vio su intención y arrepentimiento sincero y lo perdonó, aunque no dona su dinero, puesto que Al-lah no carga a nadie mas que sus posibilidades. Ka'b Ibn Malik donó parte de su dinero por la felicidad y la alegría de la satisfacción de Al-lah con él y por obtener buenas recompensas en el Día del Juicio y guardó la otra parte para sobrevivir y cubrir sus necesidades. Ciertamente Al-lah es compasivo con sus siervos.