





























Hadeeth Cards
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Narró Anas, Al-lah esté complacido con él: “El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- designó a Ibn Umm Maktum para dirigir a la gente en la oración durante su ausencia y él (Ibn Umm Maktum) era invidente”.
Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEl Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- designó a Ibn Umm Maktum, Al-lah esté complacido con él, para dirigir a la gente en la oración durante su ausencia por viaje. Eligió a Ibn Umm Maktum en vez de otra persona por su antigüedad en el Islam, puesto que fue de los primeros musulmanes que emigraron con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Además, es uno de los recitadores del Corán y un erudito, por lo que se merecía dirigir la oración por estas y otras virtudes. La designación que hizo el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a Ibn Umm Maktum no se limitaba solamente a dirigir la oración, sino que abarcaba todos los asuntos. Por ejemplo podía emitir un fetua (dictamen jurídico), impartir justicia entre la gente y dirigir todos los asuntos de los habitantes de Media en ausencia del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Esto viene reafirmado por lo que narró Attabarani, de Attá, de Ibn Abbas, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- designó a Ibn Umm Maktum para dirigir la oración y para otros asuntos de Medina. Al-Albani le otorgó el rango de hadiz hassan (bueno) en su obra “Irwa’ al-ghalil”. En otro relato de Abu Daud, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- designó a Ibn Umm Maktum dos veces como su sustituto en Medina.
De Saib Ibn Yazid -Al-lah esté complacido de él- dijo: ‘Me llevaron para hacer la peregrinación con el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en el Hayy de la despedida. Y yo tenía la edad de siete años’.
Registrado por Al-BujariSaib Ibn Yazid -Al-lah esté complacido de ellos. Es un sahabi menor, que su familia le llevó a realizar la peregrinación en tiempo del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y pudo participar en el Hayy de la despedida. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba de acuerdo en que las familias llevaran a sus niños al Hayy. Ese Hayy se les cuenta como voluntario, no obstante, una vez alcanzada la mayoría de edad, le es obligatorio que lo haga de nuevo en cumplimiento de ese pilar del Islam. El niño cuando participa en el Hayy hará todos los ritos que hacen los mayores, desde el Ihram; no vestir ropa cosida; elevación de la voz durante el Hayy; etc… En caso de no poder hacerlo, lo harán los encargados de él, sus padres.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido de él, que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo la peregrinación con una sola montura, y sin llevar otra aparte para transportar los enseres y las provisiones.
Registrado por Al-BujariEl Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo la peregrinación con una sola montura, y no contaba con otro camello para poder transportar los enseres y provisiones, sino que todo esto estaba junto a él sobre un mismo camello. Y eso es una prueba de que el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era austero y sencillo en esta vida. No obstante, el hadiz no justifica que esté prohibido montar monturas cómodas y lujosas durante el Hayy; aunque la sobriedad durante el Hayy es mejor, como imitación a lo que hacía el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.
De ‘Abdu Al-lah Ibn ‘Abbas -Al-lah esté complacido de ellos- que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ukádh, Mayinna y Dhul Mayáz eran lugares de mercado en la época preislámica (Yahilia). Y temieron incurrir en falta, si comerciaban en la época del Hayy. Y en ese preciso momento descendió el versículo: (No cometan ninguna falta si buscan la gracia de su Señor [comerciando durante la peregrinación].” [Sura Al-Baqarah. 2.198].
Registrado por Al-BujariAquellos lugares (Ukádh, Mayinna y Dhul Mayáz) eran mercados a los que acudía la gente en el periodo del Hayy en la época preislámica (Yahilia); por lo que los sahabas -que Al-lah esté complacido de ellos- temieron incurrir en falta si ellos también comerciaban en el periodo del Hayy como hacía aquella gente. Así que Al-lah descendió aquello versículo, para evidenciarles que comerciar durante el Hayy no invalida los ritos de consagración, acorde a la legislación islámica. Por tanto, el comercio está permitido, no obstante la prioridad es dedicarse al Hayy, y eso es mejor.
Narró 'Abdul-lah Ibn 'Umar -Al-lah este complacido con ambos-: El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo correr a los caballos Mudammarah (Aquellos que se los dio comida hasta que se engordaron y luego bajar las porciones para que se hacen flacos y veloces) desde Al-Hafia hasta Ziniat Al-Wada'. Y los otros caballos no Mudammarah desde ziniat Al-Wada' hasta la mezquita de la gente de Zuraiq. Ibn 'umar dijo: Estuve entre los que competieron. y dijo Sufian: La distancia entre Al-Hafia y Ziniat Al-Wada' es de cico millas, y dentre Ziniat Al-Wada' y la mezquita de la gente de Zuraiq es de una milla.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, esta siempre preparado para la lucha por la causa de Al-lah, teniendo en cuentas sus motivos, siguiendo la palabra de Al-lah (traducción al español): Preparen contra ellos cuanto puedan de fuerzas y caballería, para que así amedrenten a los enemigos de Al-lah. Así que cuidaba a los caballos y hacía las competencias entre sus compañeros para que aprendan a montarlos y usarlos durante la batalla, determinandoles las distancias que deben cortar según el tipo de caballos para que así se aprendan los caballos y ellos estén preparados para la lucha. Por esto, hizo correr a los caballos Mudammarah (Aquellos que se los dio comida hasta que se engordaron y luego bajar las porciones para que se hacen flacos y veloces) seis millas y los otros caballos no Mudammarah una milla. Y 'Abdul-lah Ibn 'umar fue uno de los jovenes participantes de dicha competencia.
Narró Umar Ibn Al-Jattab - Al-lah esté complacido con él- “Que él consultó a los presentes por el veredicto que se debe aplicar a una mujer que había abortado voluntariamente”. Al-Mughira Ibn Shu’ba le dijo: “Presencié cuando el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dictaminó como compensación liberar un esclavo o una esclava”. Le dijo Umar: “Tráeme a quien haya sido testigo de ello”. Y testificó junto a él Muhammad Ibn Maslama”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimUna mujer abortó antes de que concluya su gestación debido a que había sufrido una agresión sexual. Parte de las costumbres que distinguía al Califa justo, Umar Ibn Al-Jattab -Al-lah esté complacido con él- era consultar a sus compañeros (los del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean sobre él), y a los eruditos respecto a todo asunto. Así que cuando esta mujer abortó antes de que concluya su gestación, dudó acerca del Diyya ( la compensación monetaria que paga quien ocasiona la muerte de una persona acorde dela ley islámica) que debía pagar esta mujer, y decidió consultar a los compañeros del Mensajero de Al-lah -Al-lah esté complacido con ellos- respecto al asunto. Al-Mughira Ibn Chu’ba le dijo que fue testigo cuando el Mensajero de Al-lah - la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dictaminó que pague como Diyya por el feto, la liberación de un esclavo o una esclava. Umar quiso cerciorarse de ese veredicto el cual sería parte de la Legislación hasta el Día de la Resurrección. Y por ello, le pidió a Al-Mughira que le trajera a otra persona que de testimonio de la veracidad de sus palabras y la autenticidad de lo que transmitía. Entonces, Muhammad Ibn Maslama Al-Ansari testificó sobre la veracidad de lo que su compañero había dicho -Al-lah esté complacido con todos ellos-.
Narró Abu Hurayra -Al-lah esté complacido con él-: "Dos mujeres de la tribu de Hudhayl se pelearon, siendo que una de ellas lanzó una piedra a la otra y la mató, a ella y a lo que llevaba en su vientre, así que fueron a donde el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- quien sentenció pagar la Diya (indemnización en reparación por homicidio u otras ofensas a la integridad física, agresión y lesiones) del feto es "gurra"(indemnización por causa de aborto), un esclavo o esclava- y sentenció la Diya sobre la 'aqila (parientes varones de la culpable). Y le deja en herencia a su hijo y a los que está con él. Entonces, se levantó Hamalu Ibn An-Nabigah Al Hudhaly y dijo: "Oh Mensajero de Allah, ¿Cómo debo pagar por alguien que no ha bebido ni ha comido, ni pronunciado una palabra, no ha berreado en su nacimiento? ¿Acaso a alguien semejante se le debe favorecer económicamente?" Entonces el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: "Ciertamente éste (lo que dices ) es igual a lo que dicen "kuhan"(adivinos)".
Registrado por Al-Bujari y MuslimDos mujeres de la tribu de Hudhayl se pelearon, siendo que una lanzó a la otra una pequeña piedra, que normalmente no mataría a nadie, pero que sin embargo mató a la otra mujer y al feto que llevaba en su vientre. Así que el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- sentenció que la indemnización por el feto sería un esclavo o una esclava, sin tener en consideración si el feto era varón o hembra. Y la indemnización debía ser pagada por la mujer que lo mató. Y sentenció la Diya para la mujer que fue muerta, porque su muerte se considera medio intencionada, y debe ser pagada por los familiares de la culpable, y esto porque se sustenta sobre la ayuda y la compensación y debido a que no fue un acto intencionado completamente. Y en cuanto a la Diya se hereda después de la persona afectada, pues la debería recibir su hijo y quienes tienen derecho de herencia con él. Entonces dijo Hamalu Ibn An-Nabigah -el padre de la mujer que mató a la otra-: Oh Mensajero de Allah,¿Cómo debemos compensar quien ha nacido muerto no come ni bebe, ni habla, cómo sabemos si estaba vivo? Diciendo esto de manera quejicosa. Siendo que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- detestó lo que dijo, por lo que hay en ello de rechazo a las sentencias legales con quejas carentes de sinceridad parecidas a los adivinos que, a través de ellas, tomaban el dinero de la gente de manera ilícita.
Narró Anas Ibn Malik -Al-lah este complacido con él-: Que una mujer se encontró su cabeza aplastada entre dos piedras, le preguntaron: Quien te haya hecho esto? Y comenzaron a mencionar ciertas personas hasta que mencionaron el nombre de un judío, ella les señaló con su cabeza que si. Así que le llevaron al judío a donde el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él y este judío reconoció lo que haya hecho. Debido a esto, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó poner la cabeza del judío entre dos piedras (Matarlo de la misma manera que mató a la mujer). En la recopilación de Muslim y Al-Nisa'i dice: "Que un judío mató a una mujer por asunto de Plata y el profeta Muhammad aplicó la ley corresponidnete a su acción".
Registrado por Al-Bujari y MuslimUna mujer en el tiempo del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se encontró su cabeza aplastada entre dos piedras, pero seguía en vida aún, le preguntaron sobre quien la haya hecho esto y comenzaron a mencionar ciertas personas que ellos pensaban que eran los culpables hasta que mencionaron el nombre de un judío, y ella les señaló con su cabeza que si. Así que le llevaron al judío a donde el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él y este judío reconoció lo que haya hecho por cierta cantidad de Plata. Debido a esto, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó aplastar la cabeza del judío entre dos piedras (Matarlo de la misma manera que mató a la mujer)
Relató 'Abdul-lah Ibn 'umar -Al-lah este complacido de ellos-: "Que un judío y una judía que habían cometido adulterio fueron llevados ante el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Entonces el Mensajero de Al-lah les preguntó: «¿Qué encuentran en la Torá (Con respecto al apedreamiento) para el que comete adulterio?». Dijeron: “Los exponemos y los azotamos”. Dijo 'Abdul-lah: «Mienten, hay un versículo que indica al apedreamiento. Trajeron la Torá y la leyeron, hasta llegar al versículo del apedreamiento, el que la estaba leyendo puso su mano sobre el versículo del apedreamiento y leyó solamente lo que estaba antes de su mano y lo que seguía. ‘Abdul-lah ibn Salam, que estaba con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ordénale que levante su mano”. Entonces la levantó y debajo de ella estaba el versículo del apedreamiento. Entonces el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dictó sentencia y ambos fueron apedreados. ‘Abdul-lah ibn ‘Umar dijo: “Vi que él la protegía con su cuerpo de las piedras”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn el tiempo del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se dio un acto de adulterio entre los judíos, asi que se acercaron al Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para darles un juicio mas leve que lo que ellos tienen en la Torá (el apedreamiento). Les preguntó el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sobre el juicio dictado en la Torá, no para emitir el juicio de acuerdo a ello, sino para exponerlos, así que le mentieron y dijeron: Los exponemos y los azotamos. En este momento 'Abdul-lah Ibn Salam negó lo que han dicho, Al-lah este complacido de él. Y cuando leyeron lo que dice la Torá, encontraron el versículo del apedreamiento para quien comete adulterio. Así que les dio este juicio y fueron apedreados. Nuestra legislación es la última y la dominante sobre las otras. pero el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les preguntó sobre lo que dice la Torá solamente para evidenciarlos y argumentarlos desde su libro, el cual negaron el versículo del apedreamiento que contiene, y para mostrarlos que los libros revelados por Al-lah contienen el mismo juicio permanente que implica prevenir la corrupción.