





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Amr Ibn Shaib, narró de su padre y este de su abuelo –Alah se complazca de él- que el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “No se arranquen las canas, ya que serán luz para el musulmán el día del juicio”
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-DawudEl profeta –la paz y las bendiciones sean con él- prohibió arrancarse el cabello blanco, ya sea el cabello, la barba o cualquier otro pelo que esté en el cuerpo, ya que esas canas serán luz para su dueño en el día del juicio.
De Abu Musa, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Aquel que muere y se le llora haciendo invocaciones de la Yahilia (época preislámica), se le pondrán dos ángeles a su cargo, que, zarandeándolo, le preguntarán: ‘¿Es así como eras?’”.
Registrado por Al-TirmidhiEl musulmán si muere y alguien le llora haciendo invocaciones de la Yahilia (época preislámica), y dice que el fallecido era para él como la montaña en la que se refugia de la tempestad, y que para él era un apoyo y un refugio, etc.” se le pondrán dos ángeles a su cargo, que lo agarrarán por el pecho, lo zarandearán y le hará esta pregunta que retumba: ‘¿Eras así como dicen?’
Narró Anas -Al-lah esté complacido con él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Estas mezquitas no son aptas para la orina y cualquier otra impureza. Las mezquitas están para adorar a Al-lah Enaltecido sea, realizar la oración y la recitación del Corán.”
Registrado por MuslimEste hadiz tiene su propia historia, de la que nos informa Anas, que Al-lah esté complacido con él cuando dice: “mientras estábamos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- entró un beduino en la mezquita y comenzó a orinar. Los compañeros del Mensajero de Al-lah se preguntaron: ¿qué es esto? En otro relato: “se lo increpó la gente”. En ese momento, les dijo el Mensajero: “no le increpen, dejenlo”. Así lo hicieron hasta que terminó de orinar. Después el Mensajero de Al-lah lo llamó y le dijo: “Estas mezquitas no son aptas para la orina... Con esto el Mensajero de Al-lah le aclaró que aquellas mezquitas debían estar libres de todo tipo de impurezas, ni se puede alzar la voz en ellas porque las mezquitas están para orar y para la recitación del Corán. Así pues el musulmán debe respetar las casas de Al-lah y mantenerlas siempre libres de impurezas, como tampoco debe elevar su voz en ellas, y guardar los modales ya que está en la casa de Al-lah.
Narró Buraida -Al-lah esté complacido con él- que un hombre pregonó en la mezquita diciendo: ¿Quién ha visto un dromedario pardo? El Mensajero de Al-lah le dijo: “Ojalá no lo encuentres. Las mezquitas fueron construidas para lo que son”.
Registrado por MuslimNos informa Buraida -Al-lah esté complacido con él- en este hadiz de que el Mensajero de Al-lah oyó a un hombre pregonando en la mezquita: ¿Quién ha visto un dromedario pardo? El que lo conozca que avise a sus dueños. El Mensajero de Al-lah le dijo: “Ojalá no lo encuentres”, o como se dice en otro relato “que Al-lah no te lo devuelva”. “Las mezquitas fueron construidas para lo que son”. Luego le aclaró por qué lo había suplicado contra él: las mezquitas son la casa de Al-lah y no fueron construidas para cuestiones mundanas como buscar ganado perdido, vender o comprar, sino para el rezo, la adoración de Al-lah Enaltecido sea y pedir la salvación en la Otra Vida.
Narró Muadh Ibn Anas Al Yunahi -Al-lah se complazca de él- que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- prohibió sentarse con las piernas pegadas al estómago (hibua en árabe) mientras que el imam da el sermón.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEste hadiz está abrogado como lo indicó Abu Daud, el significado del mismo es que Muadh Ibn Anas -Al-lah se complazca de él- informó que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- prohibió sentarse en una determinada posición el día viernes mientras que el imam da el sermón, esa posición en árabe se dice “hibua” y consiste en que la persona pegue sus muslos al estómago y con sus brazos rodee sus muslos, y se amarraba con una cuerda o con un turbante, el profeta prohibió eso mientras que el imam da el sermón el día viernes y esto es por dos razones: la primera: con esta posición es probable que la persona sea vencida por el sueño y se duerma durante el sermón, la segunda: con esa posición es probable que su aura (las partes pudendas que el hombre debe cubrir) quedara descubierta, ya que lo común en los árabes era usar una sola prenda de ropa, si la doblaba se mostraba su aura, por eso vino la prohibición de esa posición, como en un hadiz de Sahih (verídico) Muslim: “Si se recostaba vistiendo un solo zaub (bata) quedaba descubierta su parte intima” An Nawawi -Al-lah tenga misericordia de él- dijo: “esa posición era una costumbre entre los árabes en sus reuniones, y si se les veía el aura era haram (ilicito)” pero si no hay peligro de que quede descubierto entonces no hay problema en ello, ya que si la razón por la que fue prohibida ya no existe entonces esta deja de tener vigencia, se registra en un hadiz de Bujari y Muslim que Ubbad Ibn Tamim narró de su tío que este vio al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- recostado en la mezquita, poniendo una de sus piernas sobre la otras.
Narró Abu Qatada -Al-lah se complazca de él- que escuchó al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- decir: “Tengan cuidado de la exageración en los juramentos en la venta, ya que el jurar asegura la venta pero quita la bendición.”
Registrado por MuslimNarró Abu Huraira –Alah se complazca de él- que el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- dijo: “Insistir en un juramento que perjudique a la familia es un pecado mayor ante Alah que romperlo y pagar la expiación que Alah ha impuesto”
Registrado por Al-Bujari y MuslimSignificado del hadiz: si un musulmán hace un juramento relacionado a su familia y este juramento la perjudica porque él insiste en cumplirlo y no hay pecado en que se retracte de ese juramento, si el insiste en continuar con ese juramento a pesar de perjudicar a su familia, es un pecado mayor ante Alah que romperlo y pagar la expiación que Alah ha impuesto, que es mejor para él pagar la expiación que Alah ha impuesto y no continúe insistiendo en cumplir el juramento, siempre y cuando no cometa un pecado al retractarse del juramento, sino es así entonces insistir en el juramento es un pecado grave, por el daño que le causa a la familia, Alah ha dado facilidad en el tema, en un hadiz transmitido por Bujari y Muslim dice: “Si haces un juramento y encuentras algo mejor, entonces haz eso y paga la expiación por tu juramento".
De Ibn Abbas, Al-lah esté complacido con ambos, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo al respecto del que contrae relaciones sexuales con su mujer mientras esta está con el período menstrual: “Que dé como azaque un dinar o medio dinar”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimiEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, aclara en este hadiz que la expiación de quien haya contraído relaciones sexuales con su mujer mientras esta está con el período menstrual es dar como azaque un dinar o medio dinar. De este hadiz se entiende que está prohibido tener relaciones sexuales con la esposa menstruante, dado que le atribuye a este pecado una expiación. Asimismo nos habla de la obligatoriedad de dar azaque como forma de expiación del pecado cometido.
De Anas, Al-lah esté complacido con él, que dijo que los judíos, cuando la mujer tiene el período menstrual, no comen con ellas, ni permanecen con ellas en la misma habitación. Así que los compañeros del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le preguntaron al respecto y Al-lah, Ensalzado sea, hizo descender esta aleya “Y te preguntarán acerca de la menstruación. Di: ‘Es un estado de impureza. Así pues, manteneos apartados de las mujeres durante la menstruación, y no os acerquéis a ellas hasta que queden limpias; y cuando queden limpias, id a ellas como Al-lah os ha ordenado’. Ciertamente, Al-lah ama a los que se vuelven a Él arrepentidos, y ama a los que se purifican” [Corán, 2:222]. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo al respecto “haced con ellas de todo excepto mantener relaciones sexuales”. Esto llegó a oídos de los judíos, que dijeron: “este hombre quiere llevarnos la contraria en todos nuestros asuntos”. Luego vinieron a verlo Asyad Ibn Judair y Abad Ibn Bishr y le dijeron: “Mensajero de Al-lah, los judíos dicen esto y aquello, ¿acaso no debemos acostarnos con nuestras mujeres?” La expresión facial del Mensajero de Al-lah cambió de tal modo que creyeron que se había enojado de ellos. Al salir se encontraron con una persona que traía como agasajo leche para el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Más tarde, envió a alguien para que los alcance en su camino y les dio de beber de esa leche. Así supieron que no se había enojado con ellos.
Registrado por MuslimAnas, Al-lah esté complacido con él, nos relata en este hadiz “que los judíos, cuando la mujer tiene el período menstrual, no comen con ellas, ni permanecen con ellas en la misma habitación”, esto es, que los judíos evitaban comer o beber con la mujer menstruante, ni comían ni bebían lo que esta mujer había preparado, porque la consideran impura por completo. Tampoco permanecían con ellas en las mismas habitaciones, ni dormían con ellas. De hecho, los judíos, cuando la mujer tiene el período menstrual, suelen ubicarla en habitaciones separadas y no se mezclaban con ella, incluso la sacaban de casa. Esto lo podemos encontrar en el relato de Anas en la transmisión de Abu Daud: “Que los judíos, cuando la mujer tiene el período menstrual, la sacaban de casa. No comían ni bebían ni permanecían con ella”. “Así que los compañeros del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le preguntaron al respecto y Al-lah, Ensalzado sea, hizo descender esta aleya “Y te preguntarán acerca de la menstruación. Di: ‘Es un estado de impureza. Así pues, manteneos apartados de las mujeres durante la menstruación, y no os acerquéis a ellas hasta que queden limpias; y cuando queden limpias, id a ellas como Al-lah os ha ordenado’. Ciertamente, Al-lah ama a los que se vuelven a Él arrepentidos, y ama a los que se purifican” [Corán, 2:222]. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo al respecto “haced con ellas de todo excepto mantener relaciones sexuales”. Con esto, ha permitido permanecer con ella, así como mezclarse, comer y beber con ella, y tocarla y dormir en la misma habitación que ella. Ha permitido que se haga todo con ella, a excepción de la penetración. Cuando dice: “haced con ellas de todo excepto mantener relaciones sexuales”, aclara el significado de la aleya, ya que “apartarse” (“i’tizal”, en árabe) comprende el no mezclarse con la mujer menstruante, no comer y no beber con ella. De este modo, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, no aclaró el sentido de “apartarse” de ella, esto es, el no mantener relaciones sexuales con ella solamente. “Esto llegó a oídos de los judíos, que dijeron: “este hombre quiere llevarnos la contraria en todos nuestros asuntos”. Luego vinieron a ver al Mensajero de Al-lah Asyad Ibn Judair y Abad Ibn Bishr y le dijeron: “Mensajero de Al-lah, los judíos dicen esto y aquello, ¿acaso no debemos acostarnos con nuestras mujeres?”, esto es, le trasmitieron, Al-lah esté complacido con ellos, lo que decían los judíos tras saber que el Mensajero de Al-lah les contradecían en las normas que dictaban. Así que estos dos compañeros le preguntaron al Mensajero de Al-lah si era posible dar por lícito mantener las relaciones sexuales con la mujer menstruante para así no coincidir con los judíos absolutamente en nada. “La expresión facial del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cambió de tal modo que creyeron que se había enojado de ellos”, ya que no estaba de acuerdo con la interpretación que hacían de la aleya, así que se enojó con ellos y las señales de su enojo aparecieron visibles en su cara, ya que lo que habían dicho es contrario a la ley islámica, puesto que Al-lah, Ensalzado sea, dice en la aleya antes aludida: "Y te preguntarán acerca de la menstruación. Di: ‘Es un estado de impureza. Así pues, manteneos apartados de las mujeres durante la menstruación…” [Corán, 2:222]. Además, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, ya había aclarado cuál es el significado de “apartarse” de la mujer menstruante. Por lo tanto, no tenían derecho a mantener relaciones con sus mujeres cuando están con el período menstrual. “…de tal modo que creyeron que se había enojado de ellos”. Al salir se encontraron con una persona que traía como agasajo leche para el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz”. Cuando esta persona entró y le entregó el agasajo, él envió a alguien para que alcance a los dos compañeros en su camino y les traiga de vuelta”. Cuando volvieron a ver el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, él les dio de beber de esa leche en señal de buen trato e indulgencia hacia ellos. “Así supieron que no se había enojado con ellos”, ya que la intención de ellos era buena, por lo que les exculpaba del enfado, y se le pasó el enojo. Esto es una prueba más de los buenos modales de nuestro Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz.