





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Alaaliya Bint Subai’ dijo: “Tenía ovejas en Uhud, pero enfermaron y murieron, así que fue a ver a Maimuna, la esposa del Mensajero del Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le conté lo que me había sucedido. Ella me dijo: ‘puedes aprovechar de sus pieles’. Le dije: ‘¿pero me está permitido hacerlo?’ Ella contestó: ‘Sí, puesto que algunos hombres de la tribu de Quraish pasaron delante del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, arrastrando una oveja muerta. Él les dijo: ‘Pueden aprovechar de su piel’. Le dijeron: ‘Pero está muerta’. Les dijo: ‘el agua y las hojas de la acacia la purificarán’”.
Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadAlaaliya Bint Subai’ -Al-lah la cubra con su misericordia- informa que tenía ovejas pero enfermaron y murieron, así que fue a ver a Maimuna -Al-lah esté complacido con ella- y le contó lo que le había sucedido. Ella me dijo que puede aprovechar de sus pieles. Alaaliya le dije: ¿pero me está permitido hacerlo si están muertas? Maimuna le contestó que sí y le contó como prueba una historia parecida que había ocurrido con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: Que algunos hombres de la tribu de Quraich pasaron delante del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- arrastrando una oveja muerta como quien arrastra un burro para apartarla. Él les dijo: pueden aprovechar de su piel en vez de tirarla. Ellos le dijeron: ‘Pero está muerta’, es como si hubieran creído que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- no supiera que estaba muerta y ellos sabían que el animal cadáver está prohibido en todas sus parte por estar impuro. No obstante, el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- les informó que curtir su piel con agua y hojas de acacia la purificarán.
De Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, “que el recipiente del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se rompió, y que él remendó la parte rota con una cadena de plata”.
Registrado por Al-BujariEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, poseía un recipiente que empleaba para beber agua, pero se rompió. Para arreglarlo, remendó la parte rota con una cadena de plata.
De Muawia Ibn Sufián, Al-lah esté complacido con él, que: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “El ojo (mientras se mantiene despierto) controla el esfínter. Por lo tanto cuando los ojos duermen el control se pierde”.
Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimiEl significado de este hadiz: “Los ojos controlan el esfínter” quiere decir que los ojos mientras se mantienen despiertos controlan el esfínter e impiden salir la sustancia que se evacua, y si sale algo, la persona se da cuenta de ello. “Por lo tanto cuando los ojos duermen el control se pierde”: cuando el ser humano duerme, entra en un estado de relajación de los músculos de su cuerpo, así que se abre la cuerda que ataba el esfínter. Así, puede liberar aire (gases) sin darse cuenta. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, puso el ojo como ejemplo de la cuerda que cierra un recipiente. Si los ojos están abiertos, la cuerda estará atada cerrando el esfínter, incluso si saliese algo de él, la persona será consciente de ello. Cuando los ojos duermen, la atadura se desata y el contenido sale del odre sin que se sea consciente de su liberación. Esto es a modo de símil certero que realiza el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, para facilitarnos la comprensión de la norma jurídica. Es una de las dotes con las que ha sido bendecido el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Véase “Tawdih al-ahkam” (1/319) y “Tashil al-ilmam”(1/208).
Narró Abu Ali Suaid Ibn Muqarrin –Alah se complazca de él- Yo era el séptimo de siete hermanos de Banu Muqarrin no teníamos quien nos sirviera sino una esclava, nuestro hermano menor la golpeó en la cara y el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- nos ordenó liberarla, en otra narración: “yo tenía siete hermanos”
Registrado por MuslimInformó Suaid Ibn Muqarrin que él era uno de siete hermanos de Banu Muqarrin, todos ellos eran sahabas que emigraron, ellos estaban solos y no tenían quien los sirviera excepto una esclava que poseían, el más pequeño de los hermanos la golpeo en su cara, el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- ordenó que fuera liberada, y que su liberación se considerara una expiación por el golpe recibido.
De Kazir Ibn Ziyad, que dijo: “Me habló Musatu Al-Azadiya, dijo: ‘Tuve una discusión y fui a ver a Um Salama y le dije: ‘Madre de los creyentes, Samura Ibn Yundub obliga a las mujeres a recuperar la oración que no han realizado durante el período menstrual’. Ella dijo: ‘No tiene que recuperarla. Las mujeres de la familia del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solían estar sin rezar un período de cuarenta noches en el puerperio (después de dar a luz), sin que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les haya ordenado recuperar la oración no realizada en ese período de puerperio’”. En otro relato: “Solíamos untarnos la cara con una mascarilla hecha a base de una planta colorante amarillenta para evitar las manchas que salen en la cara”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimiNuestra madre Um Salama, Al-lah esté complacido con ella, corrigió el dictamen de un compañero destacado del Mensajero de Al-lah, Samura Ibn Yundub, Al-lah esté complacido con él, cuando este obligó a las mujeres a recuperar la oración que no han realizado durante el período menstrual. Dijo ella, Al-lah esté complacido con ella: ‘No tiene que recuperarla”, esto es, la oración. Y esgrimió como motivos diciendo que “Las mujeres del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía estar sin rezar un período de cuarenta noches en el puerperio (después de dar a luz), sin que el Mensajero de Al-lah les haya ordenado recuperar la oración no realizada en ese período de puerperio”. Por “mujeres de la familia del Mensajero de Al-lah” no se refiere a sus esposas, sino a sus hijas y parientes cercanas. Utilizó “mujeres” por ser una palabra más genérica que abarca a todas las mujeres. No obstante, observamos un problema cuando dice “sin rezar un período de cuarenta noches en el puerperio…” ya que Musatu le preguntó a Um Salama, Al-lah esté complacido con ella, por el rezo cuando la mujer esté con la menstruación, y le informó de que Samura obligaba a las mujeres que la recuperasen después del período. Sin embargo Um Salmata respondió sobre el rezo en el puerperio. Este problema se podría resolver de dos modos: el primero sería que la intención de la pregunta por la menstruación es en realidad el puerperio ya que así sería lógica la respuesta de Um Salamata. El segundo sería que Um Salama respondió aludiendo al puerperio que es de duración menor que la menstruación, si tenemos en cuenta que se podría dar solamente una vez por año, mientras que la menstruación ocurre doce veces. Por ello, se podría entender que el Legislador libró a la mujer de recuperar su rezo después del puerperio que es de duración menor, así pues, cómo no iba a permitir lo mismo en caso de la menstruación que se repite mensualmente, pero Al-lah es el que mejor lo sabe. Añadió en otro relato: Solíamos untarnos la cara con una mascarilla hecha a base de una planta colorante amarillenta para evitar las manchas rojizas y marrones que salen en la cara.
Narró ‘Aisha, que Al-lah esté complacido de ella: ‘Salíamos con la única intención de realizar el peregrinaje; pero, cuando llegué a Sarif, me llegó la menstruación. El Mensajero de Al-lah entró y me vio llorando’. Me dijo: “¿Qué te hace llorar?” Le dije: ‘Por Al-lah me gustaría no haber realizado el Hayy (la peregrinación mayor) este año’. Y él dijo: “¿Qué te pasa? ¿Estás menstruando?” Le dije: ‘Sí’. Me dijo: “Esto es algo que Al-lah ha prescrito para todas las hijas de Adán. Haz lo que hace el peregrino excepto que no realizarás el tawaf (rito de la circunvalación alrededor de la Ka’abah) hasta que te purifiques”. ‘Y cuando llegamos a La Meca, el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a sus compañeros que hicieran ‘Umrah (peregrinación menor). Entonces la gente concluyó el ‘Umrah dando fin al estado de inviolabilidad (Ihram), a excepción de los que poseían un animal para el sacrificio. Y los únicos que poseían un animal para el sacrificio eran el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, Abû Baker, ‘Umar y otros más . Entonces la gente que había salido del ihram del ‘Umrah comenzó a realizar el Hayy, cuando se fueron de La Meca hacia Mina. Y cuando llegó el día de An-Naher (el día del sacrificio), me purifiqué de mi estado de menstruación; y entonces el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me ordenó a que hiciera tawaf al-ifada (la circunvalación obligatoria alrededor de la Ka’abah). Luego nos trajeron carne de vaca, y dije ‘¿Qué es esto?’ Dijeron: ‘El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sacrificó por cada una de sus esposas una vaca. Cuando llegó la noche de Al-Hasaba (la noche cuando desciende de Mina), dije: ‘Oh Mensajero de Al-lah, ¿ustedes han hecho la Peregrinación mayor y menor (Hayy y ‘Umrah) y yo solo realicé el Hayy?’ Él entonces ordenó a ‘Abd Ar-Rahman Ibn Abû Baker que me llevara; y este me subió detrás de él en la montura de su camello. Y recuerdo que era una moza. Estaba somnolienta, de tal forma que mi cara caía sobre la montura del camello; hasta que llegamos a At-Tan’im, y ahí comencé con la intención de hacer ‘Umrah, como la ‘Umrah que hicieron los demás.
Registrado por MuslimLa explicación del hadiz narrado por ‘Aisha, que Al-lah esté complacido de ella, en cuanto a la primera parte donde dice ‘salíamos con la única intención de realizar el peregrinaje’, es decir, ellos partieron con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, desde la ciudad de Medina, un sábado, cuando solo quedaban cinco días del mes de Dhu al-‘qida. Había rezado con el Mensajero los cuatro rak’at del Duhur; y dos Raka’at de la oración del ‘Asr cuando llegaron a Dhul Hulaifa (zona en las afueras de Medina). Y aunque en el hadiz no se especifica el tipo de peregrinaje (si es Hayy o ‘Umrah), ya que en otro hadiz sahih se recoge “algunos de nosotros iban a realizar el ‘Umrah; y otros el Hayy; y yo (‘Aisha) era de los iban para el ‘Umrah”; de ahí que en este hadiz que explicamos, ‘Aisha, que Al-lah esté complacido de ella, no especifica qué tipo de peregrinaje, si era Hayy o si era ‘Umrah; o qué quiere decir exactamente. De todas formas, el hadiz habla de la intención de realizar una peregrinación, por lo que se deduce tres situaciones: Primera, con eso ‘Aisha quería decir que iban a hacer el peregrinaje en general; ya que en el hadiz no se evidencia qué tipo de Ihram habían adoptado, es decir, si era con la intención de realizar un Hayy, o por el contrario era una ‘Umrah. Segunda deducción, que con la palabra peregrinación en general se refería a su salida del lugar del que habían partido; y antes de su llegada al miqat (punto alrededor de La Meca desde el cual deben consagrarse, adoptando al -ihram); y por tanto su entrada en el ihram. Tercera deducción del hadiz, que con la palabra peregrinación en general se refería a la situación de sus compañeros, y no a la suya. Cuando llegaron a Sarif, es decir, un lugar cercano a La Meca; comenzó su menstruación, y al sucederle eso, lloró, momento que entra el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y le preguntó por qué lloraba, a lo que ella respondió, que por Al-lah, no hubiera querido realizar el Hayy ese año. Y entonces el Mensajero le pregunta qué le pasa, adivinando que ella tenía la menstruación. Al confirmarlo, él la tranquilizó y le aseguró que la menstruación es algo que Al-lah ha dictado para todas las hijas de Adán; y por tanto no dependía de ella, ni tampoco era una cosa exclusiva de ella; y que no se debe de llorar por ello. Enseguida, el Profeta le dijo que haga todo lo que los peregrinos vayan a hacer, excepto el tawaf (rito de la circunvalación alrededor de la Ka’abah) hasta que se purifique. De esta forma el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le informó que su estado de menstruación no le impedía realizar la peregrinación, ni tampoco su estado de inviolabilidad (Ihram); y que debe realizar lo que hacen los peregrinos, es decir, subir al monte de ‘Arafat; Mina y Muzdalifah; así como arrojar las piedras; y demás ritos del Hayy, salvo el tawaf, que los hará en el momento de purificarse y realizar su ablución mayor de la menstruación. Al llegar a Meca el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a aquellos que no poseían animal para el sacrificio, que hicieran su estado de inviolabilidad para el ‘Umrah; quien estaba en Ihram del Hayy, y no tenía animal para sacrificar, reemplazaba su Hayy por el de ‘Umrah; y que realizar al-tawaf; al-sa’i (recorrido que se hace entre las lomas de Safa y al-Marwah) y que cortaran el cabello y que concluyeran la Umrah dando fin al estado de inviolabilidad (Ihram). En otra versión de Muslim se recoge que “El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos ordenó que quien no poseía un animal de sacrificio que concluyeran por completo el ‘Umrah dando fin al estado de inviolabilidad (Ihram); realizaron al Sa’i y cortaron cabello. Los que continuaron en estado de inviolabilidad fueron el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; así como Abû Baker y ‘Umar, que Al-lah esté complacido de ellos, y los demás que poseían animal para el sacrificio. Por tanto, quien tenía un animal para el sacrificio no le es obligatorio poner fin a su estado de inviolabilidad. Para justificar eso, el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si no hubiera portado el animal para el sacrificio habría concluido con ustedes”. Después los que realizaron tawaf; Sa’i y cortaron su cabello, completaron su peregrinación pasando la noche en Mina, es decir, el día de Tarwía, que es el octavo día del mes de Dhu Al-Hiyya. ‘Aisha continúa en la narración del hadiz, y dice que cuando llegó el día de An-Naher, se purificó de su menstruación, y eso fue el décimo día del mes de Dhu Al-Hiyya. Después de eso, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le ordenó a que hiciera tawaf Al-ifada (la circunvalación final obligatoria alrededor de la Ka’abah). Después el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le envió a ella, y a todas las mujeres que estaban con ella, carne de vaca. El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sacrificó por cada una de sus esposas una vaca. Y en la noche del Al-Hasabaa (la noche cuando desciende de Mina), y es la noche después de los días de At-tashriq (los tres días que siguen el día del sacrificio). Se le conoce como la noche de Al- Hasaba (laylat al-hasaba) porque se marcharon de Mina y se establecieron en Al-Muhasab (lugar donde se arrojan las piedras en Mina); donde pasaron la noche. En otra versión recogida en hadiz Al-Bujari, que ‘El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pasó la noche en Muhasab; luego se dirigió hacia la Ka’abah y realizó el tawaf”. Después, ‘Aisha le dijo al Mensajero de Al-lah, que la gente regresaba habiendo realizado un Hayy y una ‘Umrah; ya que estaban purificados; y que ella solo regresaba con un Hayy; ya que estaban en estado de menstruación, y unió la ‘Umrah con el Hayy. En otra versión transmitida por Muslim: “La gente regresan con dos recompensas; y yo con una”. Es decir, ‘Aisha quiso realizar una ‘Umrah por sí sola independiente del Hayy, como lo hicieron las demás madres de los creyentes (las esposas del Profeta), y los demás de los compañeros, que reemplazaron el Hayy por el ‘Umrah; y completaron el ‘Umrah y concluyeron la inviolabilidad del ‘Umrah antes del día de Tarwía; y después entraron en el estado de inviolabilidad otra vez para el Hayy en el mismo día de Tarwía; y de esta forma lograron una ‘Umrah por un lado y un Hayy por otro lado. Mientras que ‘Aisha cuenta con una ‘Umrah incluida en un Hayy. Entonces el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo que para el Día del Juicio Final que le era suficiente con realizar tawaf para su Hayy, y para su ‘Umrah; sin embargo, ella no quiso, y deseó realizar un ‘Umrah independiente como así ocurrió con los demás. Después ordenó al hermano de ‘Aisha, ‘Abd Ar-Rahman Ibn Abû Baker, que Al-lah esté complacido de ellos, a que la llevara hasta At- Tan’im, para que ella pudiera cumplir con la ‘Umrah, al igual que los demás. Al subir detrás de su hermano en la montura del camello, ella estaba somnolienta, de tal grado que daba cabezazos del sueño que tenía; por lo que golpeaba la parte detrás de la montura. Al llegar a At-Tan’im pudo realizar la ‘Umrah, al igual que los demás. En otra hadiz de los dos sahih, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo a ‘Aisha, después de que este haya cumplido con la ‘Umrah: “Este es el lugar de tu ‘Umrah”; es decir, la ‘Umrah que acaba de realizar es el lugar de la ‘Umrah que deseaba realizar por independiente, que no está incluida en el Hayy, a la que la menstruación le impidió en su momento llevar a cabo.
Yabir, que Al-lah esté complacido con él, narró: Partimos de viaje y uno de nosotros se golpeó con una roca lastimando su cabeza. Durante la noche tuvo un sueño húmedo y preguntó a sus compañeros si le era permitido efectuar la ablución seca para purificarse. Ellos dijeron: "No creemos que sea correcto usar tierra si tienes agua disponible". Luego de esto realizó la ablución mayor y falleció al poco tiempo. Al regreso le contamos lo sucedido al Mensajero de Al-lah y dijo: “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La pregunta es la cura de la ignorancia. Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, pasar sus manos mojadas encima de la herida y luego lavar el resto de su cuerpo”.
Registrado por Abu-DawudInforma Yabir que Al-lah esté complacido con él, que partieron de viaje y uno de ellos se golpeó con una roca lastimando su cabeza. Durante la noche ese hombre tuvo un sueño húmedo y preguntó a sus compañeros si le era permitido realizar la ablución seca en vez de lavar el órgano herido. Ellos dijeron: “No creemos que sea correcto usar tierra si tienes agua disponible. Luego de esto realizó la ablución mayor que consiste en un baño completo y falleció al poco tiempo”, que Al-lah este complacido con él. Lo que significa que en ese caso no era permitido realizar la ablución seca mientras que había agua disponible, y la ablución seca se realiza solamente en la ausencia del agua. Sin embargo, el hombre al lavarse con agua la herida se agravó y falleció. Cuando los compañeros llegaron a Medina le contaron al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo que había sucedido y el Profeta dijo: “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate!”, suplicando contra ellos por lo que habían hecho ya que le provocaron la muerte, por un veredicto erróneo que dieron sin conocimiento. De ahí el hadiz dice: “La pregunta es la cura para la ignorancia”. Es decir que su obligación era preguntar y no apresurase en dar una respuesta sin conocer las consecuencias, que en este caso fueron fatales, pues falleció el hombre. Por tanto, la cura de la ignorancia es preguntar especialmente sobre lo que se desconoce su juicio legal. La persona no debe dar un veredicto si no está segura de que este acorde con los fundamentos de la Legislación Islámica, porque puede perjudicar a las personas. A continuación, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aclara cual era el veredicto legal al decir: “Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, luego pasar sus manos mojadas por encima de la herida y finalmente lavar el resto de su cuerpo”. Eso era lo que se debió hacer, ya que está acorde a los fundamentos de la Legislación Islámica. De lo anterior concluimos que la persona que posee una herida o una fractura se le concede el permiso de lavar todo su cuerpo con agua, exceptuando la parte lastimada, la cual se higieniza pasando las manos mojadas sobre el vendaje que la cubre. Y en caso de estar enyesado, se debe realizar la ablución seca.
Narró Abu Said Al Judri -la paz sea con él-: salieron dos hombres de viaje, cuando llego la hora de la oración no tenían agua, así que se purificaron con tierra limpia (albulión seca) e hicieron la oración, después encontraron agua cuando aún era el tiempo del rezo así que uno de ellos hizo el wudu (la ablución menor) y repitió la oración mientras que el otro no la repitió, después fueron al profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le mencionaron lo sucedido, el profeta le dijo al que no repitió la oración: “has obrado de acuerdo a la sunnah (Tradición Profética) y tu oración será válida” y le dijo al que hizo el wudu (la ablución menor) y repitió la oración: “tendrás dos recompensas”.
Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ad-darimiEl noble Sahabi Abu Said Al Judri -Al-lah esté complacido con él- narró: (salieron dos hombres de viaje, y cuando llego la hora de la oración) es decir: había empezado su tiempo, (no tenían agua, así que se purificaron con tierra limpia) es decir realizaron la ablución seca con tierra, (hicieron la oración, después encontraron agua cuando aún era el tiempo del rezo así que uno de ellos hizo el wudu (la ablución menor) y repitió la oración) ya sea porque pensó que el primer rezo quedó inválido o por precaución, (mientras que el otro no la repitió) basándose en la suposición que había hecho lo correcto, (después fueron al profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le mencionaron lo sucedido) es decir lo que había hecho cada uno de ellos, el profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le dijo al que no repitió la oración: (“has obrado de acuerdo a la sunnah (Tradición Profética)) es decir has hecho lo que ordena la Sharia (“y tu oración será válida”) explicando y confirmando sus primeras palabras, con respecto al otro: (le dijo a quien hizo el wudu (la ablución menor)) para la oración (y la repitió) es decir durante su tiempo válido: “tendrás dos recompensas” es decir tu recompensa por la oración será doble, ambas obras fueron correctas y merecen la recompensa, ya que Alah no deja que se pierda la recompensa de quien obra bien, también se señala que el obrar de forma precavida es mejor, como dijo el profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- “Deja lo que hace dudar por lo que no te hace dudar”.
Narró Abû Dhar Yundab Ibn Yunada, que Al-lah esté complacido con él: se había reunido alrededor de el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un ganado, y dijo: “Oh Abû Dahr” sácalo a pastorear por un tiempo largo”. Comencé a pastorear hasta llegar a Rabda (un valle en la ciudad de Medina). Al estar en estado de yanaba (impureza posterior a mantener actividad sexual) permanecí entre cinco y seis días sin realizar la purificación. Cuando regresé y me reencontré con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me reclamó y callé. Él dijo: “¡Que tu madre te hubiese perdido! ¡Ay de tu madre!” (es una expresión que indica la gravedad de un asunto, en este caso el haber abandonado la oración cuando existía una forma de purificación). Entonces el Profeta llamó a una esclava negra quien me trajo un recipiente que contenía agua y colocó un manto para cubrirme. Me coloqué detrás de la montura de un camello y realicé la ablución mayor, lo cual fue para mí como si me hubiese deshecho de una montaña sobre mi espalda. Después el Profeta dijo: “La tierra limpia es un medio de purificación para los musulmanes inclusive si estuviesen sin agua por diez años. Y si encuentran agua, será mejor para ellos usarla”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEste hadiz muestra una de las formas de simplicidad y facilidad de la Legislación islámica que alivia dificultades, haciendo permisible la purificación con tierra (ablución seca) al carecer de agua o al ser difícil el acceso a la misma. En consecuencia, esta permisibilidad de usar tierra en lugar de agua se aplica continuamente, siempre y cuando sea difícil su acceso o exista una carencia de la misma. Dijo el Profeta, que la paz sea con él, " Se puede realizar la ablución seca aún por diez años mientras exista una justificación valida". Por consecuencia la ablución seca sustituye totalmente la purificación con agua aun al ser una purificación inferior. Esta es aceptable y necesaria para purificarse y así realizar la oración antes de que concluya su tiempo. Y se prescinde de la ablución seca en el momento en que exista agua y haya posibilidad de usarla.