





























Hadeeth Cards
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De Abu Dhar Al-Ghafari, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Si cocinas un caldo, ponle mucha agua y llévale una parte a tus vecinos”.
Registrado por MuslimEste hadiz de Abu Dhar, Al-lah esté complacido con él, nos muestra una de las formas en las que el Islam llama a cuidar del vecino. En el hadiz se exhorta al ser humano a que cuando Al-lah le agracia con un bien, él debe beneficiar de ello a su vecino en los límites establecidos, ya que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Si cocinas un caldo, ponle mucha agua y llévale una parte a tus vecinos”, esto es, échale más agua para que pueda repartir entre más personas. El caldo al que se refiere el hadiz suele cocinarse con carne o cualquier otro alimenta que deje sabor y en el que se pueda mojar el pan. Esto mismo es aplicable a otros alimentos como la leche por ejemplo. Lo importante es compartir con el vecino porque es una obligación cuidar de él.
Narró Abdullah Ibn Amru Ibn Al-‘As, que Al-lah esté complacido con ellos, que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Come, bebe, viste y da limosna sin presumir ni derrochar”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Bujari. comentando en una forma confirmada sin la cadena oral del hadiz - Registrado por AhmadEste hadiz indica la prohibición del derroche en la comida, bebida y vestimenta. También indica la orden de dar limosna sin alardear ni para hacerse ver. El verdadero derroche es cuando se exceden los límites al hablar, en los actos o al momento de gastar. El hadiz está tomado de las palabras de Al-lah, Exaltado sea: “Coman y beban, pero no derrochen” [Corán, 7:31]. Las cuales contienen la prohibición de la presunción y la arrogancia. Además este hadiz abarca los beneficios del hombre que se controla a sí mismo, así como indica lo que beneficia al espíritu y al cuerpo en este mundo y en la otra vida, puesto que el derroche es dañino en todo aspecto, perjudica al cuerpo y la vida misma; causa la ruina y la autodestrucción del cuerpo. Y la presunción perjudica el alma llenándola de arrogancia y soberbia, y daña al hombre en la otra vida porque es una forma de pecado, así como en la vida mundanal provoca la aversión de la gente. Al Bujari, colectó las palabras de Ibn Abbas: “Bebe y come lo que quieras, siempre que no lo hagas con derroche y presunción”.
De Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, transmitido del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, que dijo: “Jamás he rezado detrás de un imam tan liviano y completo en su rezo que detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía ordenar hacer liviana la oración al tiempo que enseñaba por medio de la palabra y la acción, haciendo más llevadera la oración pero cumpliendo con el acto de adoración del mejor modo posible. En ese hadiz, Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, dice que jamás he rezado detrás de un imam tan liviano y completo en su rezo que detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. De modo que no les dificultaba a los musulmanes que rezaban detrás de él completar la oración y de esta forma después de realizarla salían con ganas de seguir cumpliéndola. Al mismo tiempo, Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, dice que jamás ha rezado detrás de un imam tan completo, puesto que el del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía realizar la oración de la forma más completa, sin llegar a mermarla, sino que la hacía en su totalidad preservando en sus obligaciones y esto otra muestra de la baraca del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz.
De Abu Quilabata Abdullah Ibn Zayd Al-Yarmí Al-Basri, que dijo: “Malik Ibn Al-Huwairiz vino a nuestra mezquita y nos dijo: ‘Voy a dirigir su rezo, sin que sea mi intención el hacer el rezo, sino enseñarles rezar como vi al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, rezar’. Le dije yo a Abu Quilabata: ‘¿Cómo rezaba el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz?’ Me dijo: ‘Como reza este nuestro cheij. Al levantar su cabeza del suyud, solía permanecer sentado ligeramente antes de ponerse de pie’”. Con “nuestro cheij” se refería a Abu Buraid Amru Ibn Salamata Al-Yurumí.
Registrado por Al-BujariAbu Quilabata dice: “Malik Ibn Al-Huwairiz, al-lah este complacido con él, uno de los compañeros del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, vino a nuestra mezquita y nos dijo: voy a dirigir vuestro rezo con el fin de enseñaros cómo rezaba el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, de forma práctica para que así sea más fácil de asimilar y memorizar. El narrador del hadiz dijo: ‘¿Cómo rezaba el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz?’ Le contestó: “Como reza este nuestro cheij Abu Buraid Amru Ibn Salamata Al-Yarmí: al levantar su cabeza del suyud, solía permanecer sentado ligeramente antes de ponerse de pie”.
Narró Yabir Ibn Abdullah -Al-lah este complacido con ambos-: "Que Muadh Ibn Yabal solía rezar con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- la oración del isha, después regresaba a su gente y rezaba con ellos la misma oración" en otra versión: el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- le dijo a Muadh: "¿Podrías rezar con suras como: Glorifica a tu Señor el Altísimo (sura 87) la sura del sol (sura 91) y la sura de la noche (sura 92)? ya que rezan detrás de ti personas mayores, débiles y con necesidades".
Registrado por Al-Bujari y MuslimLas viviendas de la tribu Banu Salama a la cual pertenecía Muadh Ibn Yabal Al Ansari estaban en las afueras de Medina, Muadh -Al-lah este complacido con él- era una persona que amaba con fuerza el bien, se presentaba en las oraciones con el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- por el amor que le tenía y por el deseo de aprender, después de realizar la oración obligatoria detrás del profeta -la paz y las bendiciones sean con él- regresaba a su gente y rezaba con ellos la misma oración, para él se consideraba voluntaria y para su gente obligatoria, el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- estaba enterado de esto y se lo permitia, sin embargo Muadh acostumbraba a alargar las oraciones, la ley islámica se caracteriza por la facilidad, tolerancia y por evitar la dificultad, ya que la dureza y dificultad alejan a las personas, cuando el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- se enteró que Muadh alargaba la recitación, le recomendo evitarlo mientras siga dirigiendolas, le puso como ejemplo algunas suras medianas, como la sura del Altísimo, el Sol y la Noche, ya que rezan con él personas ancianas, débiles y con necesidades a los cuales se les dificulta las oraciones largas, por lo que le recomendó ser tolerante con ellos y acortar las oraciones, pero si el musulmán reza solo que se alargue todo lo que desee.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, expresó sus condolencias por Al-Nayachi el día de su muerte. Condujo a la gente al lugar de rezo, los distribuyó en filas y (rezó sobre él) pronunció el takbir (Al-lahu Akbar) cuatro veces”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-Nayachi era el rey de Abisinia, muy conocido por su gran generosidad con los compañeros del Mensajero que acudieron a él cuando la tribu de Quraich les perseguía en La Meca, antes de que los habitantes de Medina se convirtieran al Islam. Su buena intención, su sentido de la justicia y su gran generosidad le llevaron a convertirse al Islam y morir en su tierra, sin haber visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Así que, dado a su buen trato a los musulmanes y la alta estima de la que gozaba entre ellos, siendo que no estaba en una tierra en la que se le rezara tras su fallecimiento, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, informó a su compañeros de su muerte el día en que aconteció. Así que condujo a la gente al lugar del rezo, como homenaje a Al-Nayachi, como exaltación de su conversión al Islam, anunciando su favor y como compensación por todo lo que hizo por los musulmanes que emigraron hacia él, al tiempo que se deseaba reunir al mayor número de personas para que recen por él. Los distribuyó en filas y rezó sobre él pronunciando el takbir (Al-lahu Akbar) cuatro veces, a modo de intercesión por él ante Al-lah, El Altísimo.
De Salamta Ibn Al-Ku’, Al-lah esté complacido con él, que era uno de los miembros del suceso de la sombra del árbol, que dijo: “Solíamos rezar la oración del viernes en compañía del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y luego nos íbamos cuando que las paredes dejaban de tener sombra en que nos podamos refugiar”. En otra versión, que: “Solíamos rezar la oración del viernes en compañía del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, después de que el sol haya superado el cénit del mediodía. Después volvíamos y seguíamos la sombra”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimDe Salamta Ibn Al-Ku’, Al-lah esté complacido con él, dice que solían rezar la oración del viernes en compañía del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, temprano. De modo que acababan los dos sermones y el rezo y luego se iban a sus casas, cuando las paredes dejaban de tener sombra en que se podían refugiar”. En la otra versión, que solían rezar la oración del viernes en compañía del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, después de que el sol haya superado el cénit del mediodía, y se volvían a sus casas. Los ulemas han coincidido en que la última hora para rezar la oración del viernes es el último momento en que se puede realizar el rezo del dhuhur, y que lo mejor y más indicado es rezar el viernes justo después del mediodía, puesto que es así como actuó el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, la mayoría de las veces y dado que es el tiempo que han consensuado los ulemas; a excepción de que exista una necesidad determinada que lo impida después del mediodía, como el calor extremo sin que los musulmanes tengan un lugar sombrío en que resguardarse. En estos casos no hay mal en que la oración se haga lo más próxima al mediodía.
Narró ‘Abdu Al-lah Ibn ‘Umar Ibn Al-Jatab, que Al-lah esté complacido de ellos: ‘El Profeta de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, daba dos jutba (dos sermones), y se sentaba entre ambas”. Y en otra versión de Yaber, que Al-lah esté complacido de él, dijo: ‘El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, daba dos jutba (dos sermones) de pie, y se sentaba para separar entre ambas”.
Registrado por Al-Baihaqui - Registrado por Al-Bujari y MuslimEl día del viernes se conglomeraba la gente para realizar la oración, es por ello que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, por su sabiduría daban dos jutba (dos sermones) donde guiaba a la gente hacia el bien, y los guiaba para que evitasen caer en el mal. Hacía dos sermones estando de pie en la tribuna, para hacer llegar su mensaje de predicación y para mostrar la fuerza y la grandeza del Islam. Cuando concluía su primer sermón, se sentaba brevemente, para descansar, y para separarlo del segundo. Luego se incorporaba y se ponía de pie, ya que de esta forma también no se cansa quien da el sermón, y no se aburre quien lo escucha.
De Yundub Ibn Abdullah Al-Bayalí, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, rezó el Día del Sacrificio, luego pronunció un sermón (jutba) y después degolló el animal de sacrificio. Entonces dijo: ‘Quien haya sacrificado su animal antes del rezo, que vuelva a sacrificar otra vez en lugar de la primera. Quien no lo haya hecho antes del rezo, pues que sacrifique el animal en el nombre de Al-lah’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comenzó el Día del Sacrificio con el rezo, luego siguió con un sermón (jutba) y después degolló su animal de sacrificio. Solía llevar al lugar del rezo su animal de sacrificio para mostrar las tradiciones del Islam, para difundir sus beneficios y enseñar a su pueblo. Luego, les dijo a los creyentes allí congregados una condición y norma a la vez del sacrificio: quien haya sacrificado su animal antes del rezo, sacrificio no será aceptado como tal, así pues debe sacrificar otro animal en lugar del primero. Quien no lo haya hecho antes del rezo, pues que sacrifique el animal en el nombre de Al-lah con el fin de que el sacrificio sea correcto y lícito. Esto refleja que el orden seguido es el que corresponde según la ley islámica, y que no se aceptará otro orden diferente. Este hadiz indica que el tiempo de sacrificio comienza después del rezo de la Fiesta del Sacrificio, y no con el tiempo de la oración ni después de que el imam haya sacrificado, a excepción de quienes no les sea obligatorio el rezo de esa festividad, por ejemplo, quienes estén de viaje.