





























Hadeeth Cards
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De Qais Ibn Abu Hazim, que dijo “Entramos a visitar a Jabbab Ibn Al Arat,que Al-lah esté complacido con él, que estaba enfermo y se había hecho siete cauterizaciones.Y dijo: "Ciertamente, los compañeros que nos precedieron murieron sin que los placeres de este mundo les disminuyeran nada su anhelo por la otra vida. Y en cambio nosotros hemos reunido tanta riqueza de más que no encontramos un sitio para guardarla, más que bajo tierra. Y si no fuera porque el Profeta, que la misericordia y la protección de Al-ah sean con él, nos prohibió pedir la muerte, la pediría".Tiempo más tarde, fuimos a visitarle otra vez, encontrándole en esta ocasión construyendo una pared.Nos dijo: ‘El musulmán recibe recompensa de Al-lah por cada cosa en la que gasta, excepto aquéllo que construye sobre esta tierra".
Registrado por Al-Bujari y Muslim. La narración corresponde a Al-BujariEn este hadiz se dice que Jabban Ibn Al Arat,que Al-lah esté complacido con él,se cauterizó siete veces y que a continuación llegaron a él sus compañeros que le visitaban porque estaba enfermo y les informó que sus compañeros los cuales les habían precedido, murieron sin disfrutar de ninguno de los placeres de esta vida.Y ciertamente a él le había llegado tal cantidad de dinero, que no encontraba sitio para depositarlo y que estuviera a salvo, a no ser que construyera algo.Y dijo: "Y si no fuera porque el Mensajero de Al-lah,que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, nos prohibió pedir la muerte, la pediría.A excepción de cuando hay pruebas y tentaciones para el din de uno,entonces es lícito hacer dua con lo que se ha transmitido sobre esto.Y luego dijo: "Ciertamente la persona es recompensada por todo aquéllo en lo que gasta,a excepción de lo que hace encima de la tierra".Es decir, los edificios.Puesto que en cuanto a los edificios, si la persona se limita a lo que necesita,entonces no necesita gastar mucho.Así pues,el dinero de más que gastaría en un edificio no se le recompensaría.A no ser que fuera un edificio para los pobres,para que vivan en él o lo destinara a la causa de Al-lah o similar.Siendo que eso si se le recompensa.Sin embargo, un edificio para vivir no tiene recompensa.Y la prohibición en cuanto a la cauterización es para quien crea que la curación está en la cauterización.Sin embargo,para quien crea que Al-lah,Exaltado sea, es el que cura,entonces no hay inconveniente en ella.O la prohibición sería para quien puede tratarse de otra manera y quizás se apresure y no lo usa como último recurso.
Narró Abu 'Atiyyah: "Entramos Masruq y yo a donde 'Aisha -Al-lah esté complacido con ella- y le dijo Masruq:"Dos hombres de los compañeros de Muhammad -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ambos no están exentos del bien.Uno de ellos,de da prisa en hacer la oración del magrib y en romper del ayuno y el otro retrasa la oración del magrib y el romper ayuno."Entonces dijo:"¿Quién se da prisa en hacer la oración del magrib y romper el ayuno?Dijo:"'Abdullah".Es decir,Ibn Mas'ud.Dijo:"Así hacía el Mensajero de Al-lah".
Registrado por MuslimAbu 'Atiyya y Masruq preguntó a 'Aisha -Al-lah esté complacido con ella,sobre dos hombres de entre los compañeros del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que uno de ellos,retrasaba el rompimiento del ayuno y retrasaba la oración del magrib y el otro,se daba prisa en romper el ayuno y se daba prisa en hacer la oración del magrib¿Cuál de los dos hace lo correcto?.Entonces,'Aisha respondió:"¿Quién es ese,es decir,el que se da prisa?"Dijeron:"Ibn Mas'ud" -Al-lah esté complacido con él-. Dijo:"Así solía hacer el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-".Es decir,se daba prisa en romper al ayuno y se daba prisa en hacer la oración del magrib.Y esto es un sunna (tradición) de sus acciones -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que señala que lo preferible es adelantar el rompimiento del ayuno.
Narró 'Aisha -Al-lah esté complacido con ella- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- decía cuando estaba en ruku' y en suyud (inlcinación y postración durante la oración):"Subbuhun quddusun,rabb al malaa’ykati wa al ruh",(Supremamente Glorificado, Santísimo, Señor de los ángeles y el espíritu (Yibril)).
Registrado por MuslimNarró 'Aisha, Al-lah este complacido con él, que el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- decía estando en ruku' y en suyud:"Subbuhun quddusun,rabb al malaa’ykati wa al ruh",(Supremamente Glorificado, Santísimo, Señor de los ángeles y el espíritu (Yibril)). Es decir,"Tú eres el supremamente glorificado". Y esto es una forma superlativa de tanzih (afirmar que no hay nada como Al-lah). Y que Él,Exaltado sea es inmensamente glorificado y santificado. "Señor de los ángeles",los cuales son los soldados de Al-lah,Exaltado sea, de un mundo que no vemos ."Y el espíritu", es decir el ángel Gabriel, el cual es el mejor de los ángeles. Y la persona debe decir muchas veces,en su ruku' y en su suyud:"Subbuhun Quddusun,Rabb al malaykati wa al ruh". Al Quddus,es uno de los bellos nombres de Al-lah, y viene de "qadasa",que significa:apartado de toda carencia y mal y es una expresión de majestuosidad y engrandecimiento a la vez. Y el Subbuh es uno de los bellos nombres de Al-lah,es decir, de quien se le atribuye toda perfección y ninguna carencia ni similitud con alguna de sus creaturas.
De Aisha, que Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró donde yo me encontraba y vio que había un hombre conmigo en casa. Dijo: Oh Aisha, ¿quién es este? Le dije: mi hermano de leche. Él dijo: Oh Aisha, vigilad quién son vuestros hermanos, puesto que el amamantamiento es cuando se pasa hambre”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró donde se encontraba Aisha y vio que estaba con ella su hermano de leche, el cual no conocía de antes, así que la expresión del rostro del Mensajero de Al-lah cambió en señal de enojo por esa situación y de celo por sus esposas. Ella supo la causa de ese cambio de expresión en su rostro, así que le dijo que era su hermano de leche. Él dijo: Oh Aisha, vigilad y aseguraos de quién son vuestros hermanos de leche, ya que hay casos en los que no se establecen lazos de sangre que impidan el matrimonio: es necesario que el amamantamiento sea prolongado de modo que haga aumentar el peso de quien se amamante y fortalecer sus huesos. Esto es, en los casos de hambre, cuando el bebé está necesitado de leche y no tiene otro modo de alimentarse. A partir de ese momento se convierte en parte de la mujer que lo amamantó, se convierte en un hijo más para ella. Es entonces cuando se crea el vínculo de sangre que impide el matrimonio con ella y con su familia, su esposo, hijos, padres, madres y hermanos. Se le hace permitido verla sin velo, estar con ella a solas, acompañarla en un viaje.
De Abdallah Ibn Umar, que Al-lah esté complacido con ambos, que dijo: “Umar obtuvo como botín una parcela de tierra en Jaybar. Así que fue a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, para peguntarle qué hacer con ella. Le dijo: Oh, Mensajero de Al-lah he obtenido como botín una parcela de tierra en Jaybar. Nunca tuve una propiedad tan valiosa y es la más valioso que tengo. ¿Qué me ordenas que haga con ella? Le dijo: si quieres puedes ceder su propiedad original a los bienes habices (destinados a obras de caridad) y con ello la donarías como limosna. Dijo: la donó, sin embargo su propiedad no se puede vender, ni regalar, ni heredar. Dijo: Umar la donó como limosna a los pobres, a sus parientes, a los esclavizados, a los peregrinos, a los viajeros y a los huéspedes. No hay mal en que la persona que esté encargada de su cultivo coma de sus frutos siempre velando por lo que es justo, o que alimente de ella algún amigo, con el que no tenga ningún afán lucrativo (en otro relato: que no lo vaya a destinar a la compraventa)”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimUmar Ibn Al-Jattab, que Al-lah esté complacido con él, obtuvo como botín una parcela de tierra en Jaybar de unos 729 metros cuadrados (100 sahms), y era lo más valioso que tenía, dada su fertilidad y sus frutos. Los Compañeros del Mensajero, Al-lah esté complacido con ellos, solían competir por las buenas obras que perduran en la Otra Vida. Así que fue a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, buscando la piedad que cita Al-lah Todopoderoso: “No alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado” [Corán, 3:92], y para peguntarle por el mejor modo de donarla en el nombre de Al-lah Todopoderoso. Le indicó que la mejor forma de limosna: ceder su propiedad original a los bienes habices (destinados a obras de caridad), y así lo hizo Umar. La finca pasó entonces a ser un habiz (waqf) que no se puede vender, ni regalar, ni heredar, ni de cualquier otro modo que vaya a traspasar su propiedad. Se donó como limosna a los pobres, a los necesitados, a los parientes y familiares, para liberar a las personas esclavizadas, para pagar el rescate en concepto de compensación a los familiares de la víctima (diyya), que se ayude con ella a los que combaten por la causa de Al-lah para elevar Su palabra y glorificar su religión, para alimentar a los viajeros que se quedan sin medios lejos de sus hogares, y para alimentar a los huéspedes. Dado que esta tierra necesita de quien se encargue de ella, de cultivarla y regarla, no hay mal en que coma de sus frutos siempre velando por lo que es justo, o que alimente de ella algún amigo, con el que no tenga ningún afán lucrativo, puesto que esta tierra está destinada en exclusiva a realizar el bien y la caridad, no para buscar el lucro y la riqueza. Observación: Al-Waqf: Ceder su propiedad original a los bienes habices destinados a obras de caridad y los ingresos se reparte entre los pobres o asuntos ya especificados, ejemplo de ello, ceder una hacienda para el beneficio de los pobres, los frutos de este hacienda se los da a los pobres y la hacienda sigue siendo reservada.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, vio a Abderrahman Ibn Awf con una mancha de azafrán. Le preguntó el Mensajero de Al-lah: ¿qué es eso? El contestó: Oh, Mensajero de Al-lah, me he casado con una mujer. Le dijo: ¿qué dote le entregaste? Dijo: El peso en oro de un hueso de dátil. Le dijo: Que Al-lah te bendiga. Organiza un banquete aunque sea matando una oveja.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, vio que Abderrahman Ibn Awf, al-lah este complacido con él, estaba manchado de azafrán, y era costumbre de los hombres utilizar fragancias que dejen un buen aroma pero que no sea visible su huella. Así que le preguntó con extrañado por lo que tenía. Él le comentó que se había casado recientemente, y que esa mancha era de su esposa. El Mensajero de Al-lah se lo permitió. Dado el buen trato que tenía, Al-lah le bendiga y le dé paz, con sus compañeros, su afecto por ellos y su preocupación por sus asuntos, para indicarles cómo obrar el bien y disuadirlos de la indecencia, le preguntó por la dote que el entregó a su esposa. Él le dijo: El peso en oro de un hueso de dátil. El Mensajero de Al-lah le deseó entonces la bendición de Al-lah y le ordenó organizar un banquete aunque sea matando una oveja.
Narró Abu Said Al-Judari, que Al-lah esté complacido con él: “Vino Bilal a ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le trajo una variedad de dátil de gran calidad llamado ‘barní’. El Mensajero de Al-lah le preguntó: “¿De dónde lo has traído?”. Bilal respondió: teníamos dátiles de baja calidad, así que vendí dos sacos (sa’a) de él por un saco de este dátil barní para traérselo al Mensajero de Al-lah. En ese momento el Mensajero dijo: “Ay, ay, eso es usura, es usura, así que no lo hagas. Si quisieras comprarlo, vende tus dátiles de otra forma y con lo que obtengas cómpralo”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimVino Bilal, Al-lah este complacido con él, a ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, y le trajo una variedad de dátil de gran calidad llamado ‘barní’. El Mensajero de Al-lah se sorprendió por su calidad y le preguntó a Bilal: “¿De dónde lo has traído?”. Bilal respondió: teníamos dátiles de baja calidad, así que vendí dos sacos (sa’a) de él por un saco de este dátil barní para traérselo al Mensajero de Al-lah y que lo pruebe. En ese momento el Mensajero sintió repugnancia, ya que el pecado para él es el mayor mal. Y le dijo: Lo que has hecho es la usura prohibida, así que no lo hagas más. Si quisieras obtener una compensación por una mercancía de baja calidad, véndela y, con los dírhams que obtengas a cambio, compra lo que puedas de ese dátil de buena calidad. De este modo, estaría cumpliendo con lo lícito y evitando caer en el pecado.
Narró Nuaman Ibn Bashir, que Al-lah esté complacido con ambos: “Mi padre me donó una parte de sus bienes, y mi madre Amrah Bint Rawaha dijo: ‘No estaré satisfecha de ello hasta que tomes al Mensajero de Al-lah por testigo’. Mi padre se fue a ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- para que sea testigo de la donación que me hizo mi padre. El Mensajero de Al-lah le preguntó: ‘¿Has hecho lo mismo con todos tus hijos?’ Mi padre respondió: ‘No’. A lo que el Mensajero de Al-lah le replicó: ‘Tengan temor en Al-lah y sean justos entre sus hijos’. Así que mi padre volvió y retomó la donación que me quería hacer”. En otro relato: “No me tomes por testigo pues, ya que no atestiguo sobre la opresión .” En otro relato: “Toma a otra persona por testigo”.
Registrado por Al-Bujari y Muslim en varias narraciónesNuaman Ibn Bashir Al-Ansari contó que su padre le quiso donar una parte de sus bienes, y su madre quiso que el Mensajero de Al-lah fuese testigo de ello para confirmar la donación, así que pdió a su padre que tome por testigo al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Cuando su padre fue a ver al Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- para que sea testigo de la donación, éste le preguntó: “¿Has dado la misma donación a todos tus hijos?” Su padre respondió: “No”. Preferir unos hijos a otros, o tratarlos mejor que otros es contrario al temor de Al-lah, al tiempo de que constituye un agravio e injusticia para con ellos por toda la corrupción que supone: la preferencia de uno de los hijos y su cercanía al padre en detrimento de los demás hijos; causa los recelos y la envidia hacia los hermanos preferidos. Dados estos efectos perjudiciales, el Mensajero de Al-lah le replicó al hombre: “Tengan temor en Al-lah y sean justos entre sus hijos. No me pidas atestiguar algo abusivo e injusto”. Se lo recriminó y le pidió desistir de ello al decirle: “Toma a otra persona por testigo”. De este modo Bashir, Al-lah esté complacido con él, retomó esa donación y cumplió con ello los límites impuestos por Al-lah como era costumbre en los tiempos del Mensajero.
Narró Abu Masud, que Al-lah esté complacido con él, que “el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- prohibió la venta de perros, la compensación por la fornicación y la retribución a los adivinos”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl ser humano puede buscar sus medios de vida de muchas y variadas formas dignas y que no causan daño alguno, las cuales han sido establecidas por el Todopoderoso para evitar las formas dañinas y ruines. De esto modo, las formas dignas son suficientes para evitar las malas, especialmente por el daño y perjuicio que suponen las últimas. De hecho su mal no compensa el beneficio que se pueda obtener a cambio de realizarlas. Por ello se consideran ilícitas por la Ley Islámica. En este hadiz se citan tres tipos de un modo aglutinador: 1. La venta de perros, puesto que es un animal impuro. 2. la compensación que obtiene la fornicadora por vender su cuerpo, ya que ese acto está cargado de corrupción de su fe y su vida mundana. 3. La retribución que obtienen los adivinos y pitonisas por atribuirse conocer el más allá, y, por lo tanto, por tratar de influir en el destino de la gente. Todo ello con la intención de venderles ilusiones y arrebatarles su dinero de forma ilícita. Todas estas formas dañinas son ilícitas, y, por ello, no se deben hacer ni buscar una compensación a cambio. Al-lah Todopoderoso no ha ofrecido modos alternativos a ellas más dignos y lícitos.