





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De Abu Bakra —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «¿Quieren que les informe sobre cuáles son los pecados más graves?». Lo repitió tres veces. Dijimos: «¡Por supuesto, Mensajero de Al-lah!». Dijo: «Asociar a otros con Al-lah y desobedecer a los padres». Se sentó, pues estaba recostado, y añadió: «Y proferir mentiras». Dijo: Y no cesó de repetirlo hasta que dijimos: «¡Ojalá se callase!».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informó a sus compañeros sobre los pecados más graves y mencionó estos tres: 1. Asociar a otros con Al-lah: Dedicar cualquier tipo de adoración a otro que no sea Al-lah y equipararlo a Él en Su divinidad y derecho a ser adorado, en Su señorío y en Sus nombres y atributos. 2. Desobedecer a los padres: Incluye causarles cualquier daño, ya sea mediante palabras o acciones, y no tratarlos con bondad y respeto. 3. Proferir mentiras, incluido el falso testimonio: Abarca toda declaración falsa que pretende menospreciar a aquel contra quien va dirigida, ya sea apropiándose de su dinero, atacando su honor, etc. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— repitió la advertencia contra proferir mentiras para avisar de su gravedad y de las consecuencias negativas que tiene para la sociedad, hasta que los compañeros expresaron su deseo de que hubiera callado por compasión hacia él y rechazo hacia lo que le molestaba.
Al Miqdam bin Ma'di Karib —Al-lah esté complacido con él— relató que el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Si un hombre ama a su hermano debe informarle que lo ama».
Registrado por Abu Dawud, At-Tirmidhi, An-Nasa'i en Al-Kubra y AhmadEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que uno de los factores que fortalece los lazos entre los creyentes y difunde el amor entre ellos es el hecho de que, si uno de ellos ama a su hermano, le informe que lo ama.
'Abdul-lah bin 'Amr —que Al-lah esté complacido con ambos— relató que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Los pecados mayores son: la idolatría, la desobediencia a los padres, el asesinato y el juramento en falso premeditado».
Registrado por Al-BujariEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara cuáles son los pecados mayores, y son aquellos por los cuales quien los comete recibe una severa amenaza en esta vida y en la otra. El primero de ellos es la idolatría, que implica dedicar cualquier tipo de adoración a otro que no sea Al-lah y equipararlo a Él en Sus características únicas, como Su divinidad, su derecho a ser adorado, Su soberanía, Sus nombres y atributos. El segundo es la desobediencia a los padres, e incluye causarles cualquier daño, ya sea mediante palabras o acciones, y no tratarlos con bondad y respeto. El tercero es el asesinato injustificado, como los que matan injustamente con premeditación y alevosía. El cuarto es el juramento en falso premeditado "al yamin al ghamus", que es el juramento que se pronuncia sabiendo que se miente. Se denomina así, "ghamus", porque hunde ("taghmis") a quien lo realiza en el pecado o en el fuego.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Quien se esfuerza por ayudar a cuidar de una viuda y un necesitado es como el guerrero que combate por la causa justa de Al-lah, o como el que reza toda la noche y ayuna durante el día».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que quien se encarga de las necesidades y los asuntos de una mujer cuyo esposo ha fallecido, y no tiene a nadie más que cuide de ella, así como del necesitado que requiere ayuda, y los sostiene anhelando la recompensa de Al-lah el Altísimo, obtendrá la misma recompensa que aquel que lucha por la causa de Al-lah o aquel que permanece en oración durante la noche sin cansarse y ayuna un día tras otro.
Abu Huraira —Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «"Eviten los siete pecados destructores". Le dijeron: "¿Cuáles son, Mensajero de Al-lah?". Dijo: "El politeísmo, la hechicería, el homicidio no justificado, beneficiarse de la usura, usurpar los bienes a los huérfanos, huir durante el combate y calumniar a las mujeres creyentes castas e inocentes"».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— manda a sus seguidores alejarse de siete faltas y pecados capitales que llevan a la ruina. Cuando se le preguntó cuáles eran dichos pecados, explicó que eran: primero, el politeísmo ("ash-shirk bil-lah") que consiste en atribuir iguales y asociados a Al-lah, de la manera que sea, y dedicar cualquier acto de adoración a otros fuera de Al-lah. Además, inició la lista con el politeísmo porque es el pecado más grave. Segundo, la hechicería ("as-sihru"), que consiste en varias acciones, como nudos, hechizos, pócimas y fumaradas que afectan al cuerpo del hechizado con enfermedades o la muerte misma, o separan a los cónyuges. Es una labor demoníaca que frecuentemente no se logra sin recurrir al politeísmo y la invocación de espíritus malignos por medio de cosas que los atraen. Tercero, el homicidio de quien Al-lah ha prohibido matar, salvo con una justificación legal y ejecutado por las autoridades. Cuarto, lucrar o beneficiarse con la usura ("aklur-riba") de cualquier modo. Quinto, usurpar los bienes de un menor cuyo progenitor ha muerto y no ha alcanzado la pubertad. Sexto, huir de las batallas contra los incrédulos hostiles. Séptimo, calumniar a mujeres libres y castas, acusándolas de cometer adulterio o fornicación. También se aplica si los acusados son hombres.
De Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «No conviertan sus casas en tumbas ni hagan de mi tumba un destino de romerías y festivales. Pidan paz y bendiciones a Al-lah por mí, pues sus plegarias me llegan sin importar dónde se encuentren».
Registrado por Abu-DawudEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— prohibió que se dejara de realizar el "salat" en las casas para que no fueran como los cementerios, donde no se debe rezar. También prohibió visitar con frecuencia su tumba y las reuniones alrededor de la misma de forma regular; porque eso era un medio para caer en el politeísmo. El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordenó también que se rogara por él, pidiendo la paz y bendiciones de Al-lah para él desde cualquier punto de la tierra, porque estas le llegan por igual, tanto si uno está cerca o lejos, sin la necesidad de visitar su tumba con frecuencia.
Sahl bin Sa'd —que Al-lah esté complacido de él— relató que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «A quien me garantice poder controlar lo que tiene entre sus mandíbulas y lo que tiene entre sus piernas le garantizo el paraíso».
Registrado por Al-BujariEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que quien pueda controlar estas dos partes de su cuerpo entrará al paraíso. Primero, debe preservar su lengua de decir lo que enoja a Al-lah, el Altísimo. Segundo, debe preservar sus partes íntimas de incurrir en la inmoralidad, ya que estas dos partes del cuerpo intervienen en la mayoría de los pecados.
De Yabir —que Al-lah esté complacido con él—, quien relató haber oído decir al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «La mejor expresión de alabanza ("dhikr") es: "la ilaha il-la Al-lah", y la mejor invocación es: "al-hamdu lil-lah"».
Registrado por At-Tirmidhi, An-Nasa'i en Al Kubra e Ibn MayahEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que la mejor expresión de alabanza es "la ilaha il-la Al-lah", que significa 'nadie merece ser adorado excepto Al-lah'. Y la mejor súplica es "al-hamdu lil-lah", que implica reconocer que Al-lah —alabado sea— es "Al Mun'em" (Quien concede gracias a Sus siervos) y el merecedor de todo atributo de belleza y perfección.
Abdul-lah ibn Mas'ud —que Al-lah esté complacido con él— relató que oyó decir al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «El paraíso está más cerca de ustedes que los cordones de sus calzados; lo mismo ocurre con el infierno».
Registrado por Al-BujariEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos informa que el paraíso y el infierno están tan cerca del ser humano como los cordones de su calzado que están en la parte superior del pie; pues, quien realiza una buena obra que complace a Al-lah puede entrar por ella en el paraíso, y si comete un pecado, este puede ser la causa de que entre al fuego del infierno.